{"id":860,"date":"2013-02-16T17:51:26","date_gmt":"2013-02-16T16:51:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=860"},"modified":"2013-02-16T17:51:26","modified_gmt":"2013-02-16T16:51:26","slug":"obreras-suicidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2013\/02\/16\/obreras-suicidas\/","title":{"rendered":"Obreras suicidas"},"content":{"rendered":"<p>Nuestra especie manda a la guerra a los j\u00f3venes; en cambio, las termitas env\u00edan a las m\u00e1s ancianas, como han demostrado Jan Sobotnik y sus colegas, del Instituto de Qu\u00edmica Org\u00e1nica y Bioqu\u00edmica de Praga, en la Rep\u00fablica Checa. Son las obreras de m\u00e1s edad, sus \u201cviejas se\u00f1oras\u201d, las que van a la guerra. Adem\u00e1s de las termitas soldados, claro est\u00e1, que utilizan t\u00e1cticas diferentes.<\/p>\n<p>El trabajo de Sobotnik es con la especie Neocapritermes taracua, una termita tropical que se alimenta de madera en descomposici\u00f3n y vive en el centro y el sur de Am\u00e9rica. Los ejemplares utilizados en este trabajo vienen de la Guayana francesa. En algunas obreras de esta especie, seg\u00fan van envejeciendo, aparecen en su espalda dos manchas azules alargadas. A estas obreras se les llama azules y las que no tienen las manchas son las blancas.<\/p>\n<p>En las luchas con termitas de otras colonias y de otras especies, las obreras azules van al combate y luchan, muerden y, cuando est\u00e1n rodeadas de soldados enemigos, estallan y lanzan un l\u00edquido pegajoso y t\u00f3xico que paraliza y mata. Sobotnik ha ensayado este l\u00edquido sobre obreras de otra especie de termitas, Labiotermes labratis, y en 60 minutos ha matado a 26 y paralizado a 11 de un grupo de 40.<\/p>\n<p>Las manchas azules de la espalda revelan la presencia del l\u00edquido t\u00f3xico en unas gl\u00e1ndulas que lo sintetizan y almacenan. Adem\u00e1s, para activarse el l\u00edquido debe entrar en contacto con alguna secreci\u00f3n, todav\u00eda sin identificar, de las gl\u00e1ndulas salivares. En el an\u00e1lisis qu\u00edmico del l\u00edquido se ha detectado una prote\u00edna, llamada BP76, y cobre, que da el caracter\u00edstico color azul.<\/p>\n<p>Dos cosas para terminar. Los bi\u00f3logos, a veces, y teniendo en cuenta la cantidad tan inmensa de especies vivientes o extinguidas que han vivido o viven en nuestro planeta, solemos decir que hay bichos para todo. Y, como ven, ese todo incluye los suicidas que matan. Pocas cosas podr\u00e1 inventar nuestra especie, a pesar de ser la \u00fanica con inteligencia e imaginaci\u00f3n, cuando conozcamos el comportamiento de las especies que viven o han vivido en la Tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Sobotnik, J. y 10 colaboradores. 2012. Explosive backpacks in old termite workers. Science 337: 436.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra especie manda a la guerra a los j\u00f3venes; en cambio, las termitas env\u00edan a las m\u00e1s ancianas, como han demostrado Jan Sobotnik y sus colegas, del Instituto de Qu\u00edmica Org\u00e1nica y Bioqu\u00edmica de Praga, en la Rep\u00fablica Checa. Son las obreras de m\u00e1s edad, sus \u201cviejas se\u00f1oras\u201d, las que van a la guerra. Adem\u00e1s [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/860"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=860"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/860\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}