{"id":84,"date":"2008-05-06T00:42:00","date_gmt":"2008-05-06T00:42:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=84"},"modified":"2008-05-06T00:42:00","modified_gmt":"2008-05-06T00:42:00","slug":"hijos-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/05\/06\/hijos-ii\/","title":{"rendered":"Hijos (II)"},"content":{"rendered":"<p>Ya hemos resuelto en la entrada anterior, dentro de lo que sabemos, lo del sexo  de los hijos; ahora vamos a por otra de las inc\u00f3gnitas: su inteligencia. Otra  vez con estudios epidemiol\u00f3gicos y propuesta final de hip\u00f3tesis. En primer  lugar, William Lassek y Steven Gaulin, de la Universidad de Pittsburgh y de la  Universidad de California en Santa Barbara respectivamente, que aseguran que las  mujeres con el cociente m\u00e1s bajo cintura\/cadera tendr\u00e1n hijos m\u00e1s inteligentes.  Es decir, las mujeres con las caderas m\u00e1s anchas que la cintura, o sea, con las  tan odiadas &#8220;cartucheras&#8221;, tendr\u00e1n los hijos m\u00e1s listos. Para ello estudiaron  las caracter\u00edsticas f\u00edsicas y de inteligencia de 16325 mujeres y de sus 4019  ni\u00f1os y adolescentes. Y descubrieron lo ya mencionado: la acumulaci\u00f3n de grasa  en la zona gluteofemoral, es decir, el culo y los muslos, da m\u00e1s probabilidades  de tener un hijo inteligente. Seg\u00fan los autores, esa reserva de grasa es ideal  para el desarrollo del sistema nervioso del feto y, por lo tanto, de sus futuras  habilidades mentales.<br \/>\nPero si una no tiene las cartucheras siempre puede  intentar algo una vez que el ni\u00f1o ha nacido; adem\u00e1s de educarle, quiero decir.  Para ello, Michael Kramer y sus dieciocho colaboradores de la Universidad  McGill, de Qu\u00e9bec, nos dan una pista: dar el pecho a los hijos, de manera  exclusiva y prolongada, mejora el desarrollo de la inteligencia del ni\u00f1o. Para  llegar a esta conclusi\u00f3n, los autores hicieron el seguimiento de 17046 ni\u00f1os,  alimentados por sus madres, durante dos periodos: en 1996 y 1997 y,  posteriormente, del 2002 al 2005. Seg\u00fan los autores, las madres que amamantan a  sus hijos les dedican m\u00e1s tiempo, juegan con ellos, interaccionan con sus hijos  en una fase muy importante del desarrollo de su sistema nervioso y, de esta  manera contribuyen a su mayor inteligencia.<br \/>\nEn resumen, hijos m\u00e1s  inteligentes para las mujeres con caderas anchas y pechos dispuestos para  alimentar a sus reto\u00f1os. Quiz\u00e1 una imagen no muy moderna de la mujer, seg\u00fan los  estereotipos de nuestra sociedad, pero as\u00ed son los hallazgos de la ciencia, a  veces no nos acaban de gustar del todo.<\/p>\n<p>*Kramer, M.S., F. Aboud, El  Mironova, I. Vanilovich, R.W. Platt, L. Matush, S. Igumnov, E. Fombonne, N.  Bodganovich, T. Ducruet, J.-P. Collet, B. Chalmers, E. Hodnett, S. Davidovsky,  O. Skugarevsky, O. Trofimovich, L. Kozlova &#038; S. Shapiro. 2008. Breastfeeding  and child cognitive development. <em>Archives of General Psychiatry<\/em> 65:  578-584.<br \/>\n*Lassek, W.D. &#038; S.J.C. Gaulin. 2008. <A href=\"http:\/\/www.psych.ucsb.edu\/research\/cep\/papers\/whrlassekgaulin2008.pdf\">Waist-hip  ratio and cognitive ability<\/a>: is gluteofemoral fat a privileged store of  neurodevelopmental resources? <em>Evolution and Human Behavior<\/em> 29: 26-34. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya hemos resuelto en la entrada anterior, dentro de lo que sabemos, lo del sexo de los hijos; ahora vamos a por otra de las inc\u00f3gnitas: su inteligencia. Otra vez con estudios epidemiol\u00f3gicos y propuesta final de hip\u00f3tesis. 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