{"id":835,"date":"2012-12-06T12:06:56","date_gmt":"2012-12-06T11:06:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=835"},"modified":"2012-12-06T12:06:56","modified_gmt":"2012-12-06T11:06:56","slug":"el-caso-de-phineas-gage","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2012\/12\/06\/el-caso-de-phineas-gage\/","title":{"rendered":"El caso de Phineas Gage"},"content":{"rendered":"<p>Se llamaba Phineas P. Gage, era barrenero en Cavendish, Vermont, y trabajaba en la construcci\u00f3n del ferrocarril Rutland &#038; Burlington Railroad, y muri\u00f3 el 21 de mayo de 1860 cerca de San Francisco, m\u00e1s o menos 12 a\u00f1os despu\u00e9s del d\u00eda en que debi\u00f3 morir y no lo hizo. Y eso le convirti\u00f3 en un hombre famoso y, despu\u00e9s de su muerte verdadera, en un caso esencial para el desarrollo del conocimiento de nuestro cerebro. Ten\u00eda que haber muerto el 13 de septiembre de 1848 en su trabajo de barrenero, cerca de Cavendish, en Vermont. Ten\u00eda entonces 25 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda, estaba Gage colocando un barreno. Primero, hizo con una barra de hierro un agujero estrecho y profundo en la roca. Despu\u00e9s, rellen\u00f3 el agujero con p\u00f3lvora, un detonador y arena. Y, finalmente, apret\u00f3 y compact\u00f3 la carga con la barra de hierro. Entonces, inesperadamente, a las 16.30 horas, la carga explot\u00f3, quiz\u00e1 porque olvid\u00f3 poner la arena. La barra de hierro sali\u00f3 disparada y alcanz\u00f3 a Gage, de abajo arriba, entrando por el p\u00f3mulo izquierdo, por debajo del ojo, y saliendo por el centro de la cabeza, m\u00e1s atr\u00e1s de la frente, al inicio de la cabellera. La barra med\u00eda 1.10 metros, ten\u00eda 3.2 cent\u00edmetros de di\u00e1metro y pesaba casi 6 kilos. Despu\u00e9s de la explosi\u00f3n y de extraerla de la cabeza de Gage, la barra apareci\u00f3 manchada de \u201csangre y cerebro\u201d. Pero Gage no muri\u00f3.<\/p>\n<p>El Doctor John Martyn Harlow cur\u00f3 a Gage de su herida y le trat\u00f3 durante unas semanas hasta que se recuper\u00f3 y pudo regresar junto a su familia en el cercano New Hampshire. Sin embargo, aunque f\u00edsicamente parec\u00eda recuperado, su car\u00e1cter hab\u00eda cambiado, no se reincorpor\u00f3 a su trabajo y sus compa\u00f1eros dec\u00edan que \u201cnunca m\u00e1s fue Gage\u201d. En los a\u00f1os siguientes realiz\u00f3 varios trabajos manuales, fue conductor de diligencias, viaj\u00f3 por Nueva Inglaterra e, incluso, vivi\u00f3 y trabaj\u00f3 varios a\u00f1os en Valpara\u00edso, en Chile. En todos sus desplazamientos siempre le acompa\u00f1\u00f3 la barra de hierro que hab\u00eda cambiado su vida; a veces, se exhib\u00eda con la temible barra.<\/p>\n<p>Por fin regres\u00f3 con su familia, su madre y su hermana, que por entonces viv\u00edan en San Francisco. All\u00ed muri\u00f3 el 21 de mayo de 1860, casi 12 a\u00f1os despu\u00e9s del accidente. A\u00f1os m\u00e1s tarde, el Dr. Harlow, aquel m\u00e9dico que le cur\u00f3, se enter\u00f3 de su muerte y pidi\u00f3 permiso a la hermana para exhumar el cad\u00e1ver y recuperar el cr\u00e1neo. Tambi\u00e9n encontr\u00f3 la barra de hierro y ambos, cr\u00e1neo y barra, los deposit\u00f3 en el Museo de la Facultad de Medicina de Harvard, despu\u00e9s de dar varias conferencias y publicar varios folletos explicando la herida y sus consecuencias. Y son estas conferencias, que un\u00edan herida y cambios en el car\u00e1cter, las que hicieron famoso a Phineas Gage, despu\u00e9s de muerto. Hace un par de a\u00f1os, John Darrell Van Horn y su grupo, de la Universidad de California en Los Angeles, han retomado este asunto y, con los m\u00e1s modernos m\u00e9todos de an\u00e1lisis de imagen, nos cuentan el da\u00f1o que la barra de hierro hizo en el cerebro de Phineas Gage.<\/p>\n<p>Pocos minutos despu\u00e9s de la explosi\u00f3n y de extraerle la barra de la cabeza, Gage hablaba, andaba casi sin apoyo y subi\u00f3 a un carro que le traslad\u00f3 a la consulta del m\u00e9dico, a algo m\u00e1s de un kil\u00f3metro. Como ya he contado, cur\u00f3 de sus heridas aunque no recuper\u00f3 la visi\u00f3n del ojo izquierdo. Pero, como dec\u00eda, lo que llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue su cambio en el car\u00e1cter. Aunque todos, familia y compa\u00f1eros, notaron encambio, hay pocos datos confirmados de su naturaleza, extensi\u00f3n y duraci\u00f3n. Se habl\u00f3 m\u00e1s de todo esto cuando ya hab\u00eda muerto. Los cambios deb\u00edan ser sutiles pero evidentes para familia y amigos, pues fue capaz de seguir con su vida y encontr\u00f3 trabajo cuando lo busc\u00f3.<\/p>\n<p>El Dr. Harlow y algunos otros expertos que le examinaron, hablan de que \u201cPienso que este caso es enormemente interesante para cualquier fisi\u00f3logo preparado y para cualquier intelectual fil\u00f3sofo\u201d. Otro declar\u00f3 que Gage \u201cpronto recuperar\u00e1 las facultades de cuerpo y mente\u2026 ahora con considerables perturbaciones en su funci\u00f3n\u201d. Harlow escribi\u00f3 que el equilibrio entre sus facultades intelectuales y sus inclinaciones animales se hab\u00eda roto. Gage era ahora caprichoso, irreverente, indulgente con la blasfemia, irrespetuoso con los compa\u00f1eros, impaciente ante la frustraci\u00f3n o con la oposici\u00f3n a sus deseos, a veces obstinado, otras veces indeciso o vacilante, siempre haciendo planes que, ante el menor problema, se dejan de lado y se sustituyen por otros. Un ni\u00f1o en lo intelectual y un hombre en las pasiones animales, as\u00ed lo describe el Dr. Harlow.<\/p>\n<p>Antes del accidente, Gage, aunque no hab\u00eda ido a la escuela, era un trabajador h\u00e1bil, especializado, r\u00e1pido, con una mente equilibrada, en\u00e9rgico y perseverante. Su conducta cambi\u00f3 tras el accidente quiz\u00e1 por los da\u00f1os que la barra de hierro hizo en su cerebro. Pero queda la duda pues el trabajo de Harlow es posterior a la muerte de Gage.<\/p>\n<p>Pero el cr\u00e1neo sigue en el Museo de la Facultad de Medicina de Harvard y se puede examinar con las t\u00e9cnicas modernas. En realidad, el cr\u00e1neo original no se puede utilizar pues est\u00e1 deteriorado por los a\u00f1os y su estado es muy fr\u00e1gil. Pero existe un buen escaneo hecho el 12 de junio de 2001 en la Facultad de Medicina de Harvard por Peter Ratius, que sirvi\u00f3 de base para un estudio de los da\u00f1os que la barra hizo en el cerebro de Gage. Pero en esta \u00faltima d\u00e9cada se han desarrollado software muy potente de an\u00e1lisis de imagen en el sistema nervioso central y, en concreto, en el cerebro y John Darrell Van Horn y su grupo quisieron aplicarlo a las im\u00e1genes obtenidas por Retiu. Preguntaron en el Museo de Harvard y, asombrosamente, hab\u00edan desaparecido. Cuando se catalogaron las im\u00e1genes, se archivaron en el lugar equivocado. Tardaron 10 a\u00f1os en volver a aparecer y, por fin, Darrell Van Horn pudo utilizarlas.<\/p>\n<p>Reconstruy\u00f3 el trayecto de la barra de hierro por el cerebro de Phineas Gage y, despu\u00e9s, repiti\u00f3 la trayectoria por el cerebro escaneado de personas sanas y normales de parecida edad y f\u00edsico con Gage. As\u00ed pudo localizar las zonas da\u00f1adas. En principio y es lo m\u00e1s evidente, la barra destruye zonas del hemisferio cerebral izquierdo y no afecta al hemisferio derecho. Aproximadamente, y 4% de la corteza del l\u00f3bulo frontal izquierdo es atravesada por la barra. Y, adem\u00e1s, en su paso por el cerebro y salida por la parte superior de la cabeza, la barra afecta al 10% de la sustancia blanca. Es la capa m\u00e1s interna del cerebro y solo contiene fibras que conectan unas zonas del cerebro con otras. Los autores sugieren que algunas zonas del cerebro, que no est\u00e1n afectadas directamente por la barra, pueden fallar porque ha desaparecido su conexi\u00f3n con el resto por esa destrucci\u00f3n de sustancia blanca.<\/p>\n<p>Heridas como esta, en accidentes ocurridos en nuestros d\u00edas, han alterado conductas en relaci\u00f3n con el \u00e1nimo, la memoria, la planificaci\u00f3n o las relaciones sociales. Y hay da\u00f1os similares en la sustancia blanca en algunas demencias o en el Alzheimer.<\/p>\n<p>Ya ven, aquellos cambios de conducta de Phineas Gage despu\u00e9s de su accidente, y que tanto impresionaron a la clase m\u00e9dica de finales del siglo XIX, todav\u00eda siguen interesando en la actualidad. Quiz\u00e1, quiz\u00e1, Phineas Gage, o por lo menos su cr\u00e1neo, todav\u00eda no han muerto del todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Darrell Van Horn, J. y 5 cols. 2012. Mapping connectivity damage in the case of Phineas Gage. PLoS ONE 7: e37454<\/p>\n<p>*Ratiu, P. y 4 cols. 2004. The tale of Phineas Gage, digitally remastered. Journal of Neurotrauma 21: 637-643.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se llamaba Phineas P. 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