{"id":831,"date":"2012-11-16T11:17:17","date_gmt":"2012-11-16T10:17:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=831"},"modified":"2012-11-16T11:17:17","modified_gmt":"2012-11-16T10:17:17","slug":"mal-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2012\/11\/16\/mal-dia\/","title":{"rendered":"Mal d\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Es cierto, a poco que nos fijemos en ello notaremos como nuestro \u00e1nimo no solo cambia por lo que nos ocurre en nuestra vida personal, social, laboral o lo que sea, sino tambi\u00e9n de un modo m\u00e1s o menos regular a lo largo del d\u00eda o en las estaciones del a\u00f1o. Es importante conocer estos cambios pues el \u00e1nimo influye en nuestro bienestar f\u00edsico y emocional, en el trabajo, en la creatividad, en la toma de decisiones e, incluso, en nuestro sistema inmune. Pero el \u00e1nimo de las personas es dif\u00edcil de medir y, m\u00e1s todav\u00eda, si se quiere que el n\u00famero de datos sea grande. Pero Scott Golder y Michael Macy, de la Universidad Cornell de Ithaca, en Estados Unidos, han desarrollado un m\u00e9todo original y v\u00e1lido para grandes muestras. Analizan el contenido afectivo de los mensajes de Twitter y lo relacionan con la hora del d\u00eda y la estaci\u00f3n del a\u00f1o en que se escribi\u00f3 cada uno de ellos. Lo hacen con 509 millones de mensajes, escritos por 2.4 millones de autores de 84 pa\u00edses de todo el mundo entre febrero de 2008 y enero de 2010. Dos requisitos han servido para seleccionar estos mensajes en concreto: que procedan de sitios de Twitter con 400 mensajes o m\u00e1s, y que est\u00e9n escritos en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Hechos los an\u00e1lisis y analizados los resultados, lo primero que llama la atenci\u00f3n, en el ciclo diario del \u00e1nimo, es que no hay diferencias importantes entre los d\u00edas de la semana. Como es l\u00f3gico hay un \u00e1nimo un poco mayor en s\u00e1bado y domingo, y el ritmo se retrasa un par de horas, o sea, que nos levantamos con nuestro reloj biol\u00f3gico y no con el radio reloj despertador. Obviamente, en los pa\u00edses \u00e1rabes, este desfase de fin de semana se da en viernes y s\u00e1bado. En toda la semana, el pico de buen \u00e1nimo se da hacia la medianoche, en general, entre las 00 y\u00a0 la 1 horas de la madrugada, cae al empezar la jornada laboral y vuelve a subir al terminarla. Y parece que estamos tan hechos a este horario que, como hemos visto, lo seguimos tambi\u00e9n en fin de semana aunque no tengamos que trabajar.<\/p>\n<p>El \u00e1nimo negativo es bajo por la ma\u00f1ana pero va subiendo durante el d\u00eda hasta un pico en la noche, m\u00e1s o menos entre la 21 y las 00 horas. Pero con dormir un rato se arregla y el mal \u00e1nimo empieza bajar. Y es curioso que como parece que los \u00e1nimos bueno y malo no son exactamente opuestos, m\u00e1s bien parecen independientes. Por otra parte, estos cambios en el \u00e1nimo son parecidos en todos los pa\u00edses y culturas examinados.<\/p>\n<p>En cuanto a las variaciones estacionales, los \u00e1nimos negativos no cambian durante el a\u00f1o pero, en cambio, los \u00e1nimos positivos son mayores en verano que en invierno. Parece l\u00f3gico, m\u00e1s luz, d\u00eda m\u00e1s y hasta vacaciones si hay suerte, pero otra vez el buen y el mal \u00e1nimo va cada uno por su cuenta, no parecen relacionados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Golder, S.A. &#038; M.W. Macy. 2011. Diurnal and seasonal mood vary with work, sleep, and daylength across diverse cultures. Science 333: 1878-1881.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es cierto, a poco que nos fijemos en ello notaremos como nuestro \u00e1nimo no solo cambia por lo que nos ocurre en nuestra vida personal, social, laboral o lo que sea, sino tambi\u00e9n de un modo m\u00e1s o menos regular a lo largo del d\u00eda o en las estaciones del a\u00f1o. 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