{"id":829,"date":"2012-11-15T16:17:50","date_gmt":"2012-11-15T15:17:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=829"},"modified":"2012-11-15T16:17:50","modified_gmt":"2012-11-15T15:17:50","slug":"jovenes-arriesgados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2012\/11\/15\/jovenes-arriesgados\/","title":{"rendered":"J\u00f3venes arriesgados"},"content":{"rendered":"<p>Los adolescentes tienden a tomar conductas arriesgadas, o eso nos parece a los que tenemos m\u00e1s edad, conductas que desean asumir aunque tengan grandes posibilidades de acabar mal. Como ejemplos est\u00e1n el conducir con peligro, el sexo no seguro o experimentar con drogas que crean adicci\u00f3n. O, los de m\u00e1s edad, quiz\u00e1 recuerden las carreras de coches de James Dean y su cuadrilla en \u201cRebelde sin causa\u201d. Para medir este gusto por el riesgo, Stephanie Burnett y su equipo, del Colegio Universitario de Londres, han inventado un juego de ordenador con dos ruedas de la fortuna en pantalla. Los participantes deben elegir una de ellas para jugar. En ambas se indica su historial: una de ellas da ganancia segura pero escasa y la otra puede dar grandes ganancias pero tambi\u00e9n enormes p\u00e9rdidas. La primera, por tanto, con poco riesgo y la segunda muy arriesgada.<\/p>\n<p>Los participantes son solo chicos, con 20 de ellos entre 9 y 11 a\u00f1os, 26 de 12 a 15 a\u00f1os, 20 de 15 a 18 a\u00f1os y 17 adultos de 25 a 35 a\u00f1os. Una vez hecha la elecci\u00f3n de la ruleta y del an\u00e1lisis de los resultados por el grupo de Burnett, los m\u00e1s arriesgados son los ni\u00f1os y adolescentes de 9 a 15 a\u00f1os, con la toma de riesgos m\u00e1s alta a la edad media de 14.38 a\u00f1os. Los mayores, chicos y adultos, de 15 a 35 a\u00f1os, toman menos riesgos.<\/p>\n<p>Parece, por tanto, que la toma de riesgos por los m\u00e1s j\u00f3venes queda demostrada, y no solo por nuestra intuici\u00f3n y experiencia, sino tambi\u00e9n con un experimento cient\u00edfico con la metodolog\u00eda adecuada. Pero no es tan sencillo pues casi en las mismas fechas, David Paulsen y sus colegas, de la Universidad Duke de Durham, en Estados Unidos, publicaron un trabajo parecido al de Burnett aunque con dos diferencias importantes: tambi\u00e9n incluye chicas y el juego tiene un fondo econ\u00f3mico, trata de inversiones en el mercado financiero y los resultados finales suponen dinero para los participantes, poco dinero, pero es dinero real.<\/p>\n<p>Los voluntarios son 21 ni\u00f1os, con una edad media de 7.1 a\u00f1os y con 10 ni\u00f1as entre ellos; 13 adolescentes con una edad media de 14.9 a\u00f1os y 6 chicas; y 13 adultos con 9 mujeres y 21.6 a\u00f1os de edad media. Los resultados son curiosamente diferentes a los del grupo de Burnett. Son los ni\u00f1os los que m\u00e1s arriesgan, y la toma de riesgos va disminuyendo con la edad. Seg\u00fan los autores, seg\u00fan los ni\u00f1os crecen, van aprendiendo y se acercan a la prudencia econ\u00f3mica de los adultos \u00bfEs por qu\u00e9 hay chicas? \u00bfEs por qu\u00e9 se trata de dinero? Queda trabajo por hacer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Burnett, S. y 3 colaboradores. 2010. Adolescents\u2019 heightened risk-seeking in a probabilistic gambling task. Cognitive Development 25: 183-196.<\/p>\n<p>*Paulsen, D.J. y 3 colaboradores. 2011. Decision-making under risk in children, adolescents, and young adults. Frontiers in Psychology 2: article 72.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los adolescentes tienden a tomar conductas arriesgadas, o eso nos parece a los que tenemos m\u00e1s edad, conductas que desean asumir aunque tengan grandes posibilidades de acabar mal. Como ejemplos est\u00e1n el conducir con peligro, el sexo no seguro o experimentar con drogas que crean adicci\u00f3n. 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