{"id":731,"date":"2012-02-07T16:59:20","date_gmt":"2012-02-07T15:59:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=731"},"modified":"2012-02-07T16:59:20","modified_gmt":"2012-02-07T15:59:20","slug":"mas-musica-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2012\/02\/07\/mas-musica-2\/","title":{"rendered":"M\u00e1s m\u00fasica"},"content":{"rendered":"<p>Ante el dolor, un remedio casero para suavizarlo es encontrar alg\u00fan tipo de distracci\u00f3n. Exagerando, es lo que dice la sabidur\u00eda popular con aquello de un dolor mata otro dolor. Aqu\u00ed vamos a tratar una distracci\u00f3n que alivie el dolor. Por ahora no vamos a ir m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>Sin embargo, David Bradshaw y su grupo, dela Universidad de Utah en Salt Lake City, nos avisan de que el dolor y su alivio no son temas f\u00e1ciles de investigar pues var\u00edan mucho de unas personas a otras, adem\u00e1s de tener, el dolor y el aguantar el dolor, demasiados componentes subjetivos. Y, por si fuera poco, si se aplica una distracci\u00f3n para aplacar el dolor, tambi\u00e9n hay que tener en cuenta la atenci\u00f3n que se preste a la distracci\u00f3n, lo que supone otra caracter\u00edstica subjetiva m\u00e1s. Con esto en mente, Bradshaw propone un experimento relativamente sencillo para comenzar a entender este asunto del dolor y su alivio.<\/p>\n<p>Participan 143 voluntarios, de ellos 70 son mujeres, todos mayores de 18 a\u00f1os, que deben escuchar m\u00fasica muy sencilla, del tipo de canciones infantiles tocadas con un ordenador y con variantes de velocidad y cambios de tono. Parte de los voluntarios escucha la m\u00fasica m\u00e1s sencilla como m\u00fasica de fondo mientras que otro grupo de voluntarios escucha variaciones de la misma canci\u00f3n y debe decir qu\u00e9 es lo que cambia. A la vez, reciben est\u00edmulos dolorosos por medio de un electrodo aplicado a un dedo de la mano izquierda. La respuesta al dolor se mide por la actividad el\u00e9ctrica del cerebro, la conductividad de la piel y por la dilataci\u00f3n de la pupila. Los est\u00edmulos el\u00e9ctricos en el dedo son de tres intensidades. Tambi\u00e9n se mide el grado de ansiedad de los voluntarios ante el est\u00edmulo doloroso que saben van a experimentar.<\/p>\n<p>Cuando los autores analizan los resultados observan que se alivia el dolor, que se siente menos dolor, cuando escuchan m\u00fasica las personas con el grado de ansiedad muy alto y, tambi\u00e9n, cuando est\u00e1n m\u00e1s implicados en la distracci\u00f3n que, en este caso, es cuando deben atender a la m\u00fasica para detectar variaciones en la interpretaci\u00f3n, cuando prestan m\u00e1s atenci\u00f3n a la distracci\u00f3n. En este caso, los centros del dolor del cerebro presentan menor actividad. Es como si la m\u00fasica utilizase v\u00edas sensoriales hacia el cerebro que compiten con las v\u00edas del dolor y, a mayor atenci\u00f3n a la m\u00fasica, menos lugar hay para el dolor. En resumen, que la m\u00fasica provoca un compromiso de atenci\u00f3n, emocional y cognitivo que reduce la atenci\u00f3n al dolor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Bradshaw, D.H. y 4 colaboradores. 2011. Individual differences in the effects of music engagement on responses to painful stimulation. Journal of Pain 12: 1262-1273.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante el dolor, un remedio casero para suavizarlo es encontrar alg\u00fan tipo de distracci\u00f3n. Exagerando, es lo que dice la sabidur\u00eda popular con aquello de un dolor mata otro dolor. Aqu\u00ed vamos a tratar una distracci\u00f3n que alivie el dolor. Por ahora no vamos a ir m\u00e1s all\u00e1. 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