{"id":708,"date":"2011-12-16T18:54:36","date_gmt":"2011-12-16T17:54:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=708"},"modified":"2011-12-16T18:54:36","modified_gmt":"2011-12-16T17:54:36","slug":"de-cuerpo-entero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/12\/16\/de-cuerpo-entero\/","title":{"rendered":"De cuerpo entero"},"content":{"rendered":"<p>Conocer nuestro cuerpo es parte de nuestra consciencia, de nuestras experiencias, de nuestra memoria, en fin, de nuestra sensaci\u00f3n de vivir. Sin embargo, con la ilusi\u00f3n de la mano de goma ya vimos que se nos enga\u00f1a con relativa facilidad y convertimos un guante de mano en parte de nuestro cuerpo. Pues bien, Valeria Petkova y Henrik Ehrsson, del Instituto Karolinska de Estocolmo, han ido m\u00e1s all\u00e1 y han convencido a 67 voluntarios de que su cuerpo es el de un maniqu\u00ed. No es s\u00f3lo una mano; ahora es el cuerpo entero.<\/p>\n<p>En el primer experimento de los autores, 32 voluntarios, la mitad mujeres y con 25.6 a\u00f1os de\u00a0 edad media, se colocan en la cabeza un casco que no les deja ver el exterior y que, por unas pantallas de televisi\u00f3n, ven el cuerpo de un maniqu\u00ed, hombre o mujer seg\u00fan el caso, de tama\u00f1o natural. Como en el experimento de la ilusi\u00f3n de la mano de goma, el maniqu\u00ed y el cuerpo del voluntario son acariciados a la vez y en los mismos lugares. As\u00ed, los voluntarios asumen que el cuerpo del maniqu\u00ed es el suyo propio y reaccionan con violencia si ven como se apu\u00f1ala el cuerpo del mu\u00f1eco. Su reacci\u00f3n es fisiol\u00f3gica pues, en ese momento, cambian las propiedades el\u00e9ctricas de la piel.<\/p>\n<p>Y, todav\u00eda m\u00e1s, llegan a intercambiar su cuerpo con el de otra persona. Para ello, toman de la mano de uno de los miembros del equipo investigador y lo ven a trav\u00e9s de las c\u00e1maras de televisi\u00f3n colocadas en la cabeza del cient\u00edfico. De esta manera, ven su propia mano acariciada por otra mano que, en ese momento, creen que es la suya. Es algo as\u00ed como acariciarse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Pero este asunto no queda en ese intercambio de cuerpos tal como lo he explicado y este grupo del Karolinska de Estocolmo ha conseguido, con 198 voluntarios, estudiar el cambio con cuerpos de diferente tama\u00f1o, desde una Barbie de30 cent\u00edmetroshasta una enorme estatua de madera de4 metrosde altura, pasando por un maniqu\u00ed te tama\u00f1o natural, con 1.80, y una mu\u00f1eca de80 cent\u00edmetros.<\/p>\n<p>Los voluntarios no s\u00f3lo intercambian su cuerpo con estos maniqu\u00edes de cualquier tama\u00f1o sino que, adem\u00e1s, ven el entorno y los objetos que en \u00e9l se encuentran con diferentes sensaciones. Cuando el cuerpo con el que se intercambian es peque\u00f1o, los objetos parecen m\u00e1s lejanos y m\u00e1s grandes y, viceversa, si el cuerpo es grande, los objetos parecen m\u00e1s cercanos y m\u00e1s peque\u00f1os. Como ven, si lo hacen desde su propio cuerpo, nuestro tama\u00f1o, real o ficticio, cambia la manera en que percibimos el mundo que nos rodea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Petkova, V.I. &#038; H.H. Ehrsson. 2008. If I were you: Perceptual illusion of body swapping. PLoS ONE 3: e3832.<\/p>\n<p>*van der Hoort, B., A. Guterstam &#038; H.H. Ehrsson. 2011. Being Barbie: The size of one\u2019s own body determines the perceived size of the world. PLoS ONE 6: e20195.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conocer nuestro cuerpo es parte de nuestra consciencia, de nuestras experiencias, de nuestra memoria, en fin, de nuestra sensaci\u00f3n de vivir. Sin embargo, con la ilusi\u00f3n de la mano de goma ya vimos que se nos enga\u00f1a con relativa facilidad y convertimos un guante de mano en parte de nuestro cuerpo. 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