{"id":676,"date":"2011-10-14T11:50:09","date_gmt":"2011-10-14T10:50:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=676"},"modified":"2011-10-14T11:50:09","modified_gmt":"2011-10-14T10:50:09","slug":"abrir-la-boca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/10\/14\/abrir-la-boca\/","title":{"rendered":"Abrir la boca"},"content":{"rendered":"<p>Abrir la boca mucho, con una inspiraci\u00f3n lenta y profunda y una espiraci\u00f3n larga y pronunciada, eso es el bostezo. Ya hablamos de ello hace un a\u00f1o, m\u00e1s o menos. Se relaciona con el sue\u00f1o, el cansancio, el tedio, el aburrimiento y, adem\u00e1s, abriendo la boca recuperamos la atenci\u00f3n sobre nuestro entorno. Tambi\u00e9n tiene una funci\u00f3n social, de comunicaci\u00f3n dentro del grupo, de empat\u00eda entre individuos y, quiz\u00e1, de ello venga una de sus caracter\u00edsticas m\u00e1s curiosas, el ser contagioso, y mucho en determinadas situaciones y para ciertas personas. Por otra parte, abrir la boca de esta peculiar manera lo\u00a0 hacen todos los vertebrados excepto los peces, aunque este punto es objeto de debate entre los expertos.<\/p>\n<p>Pues bien, ya que lo hacen todos los vertebrados, Anna Wilkinson y su grupo, dela Universidadde Viena, lo han estudiado en la tortuga de pies rojos, Geochelone carbonaria, y con este trabajo han merecido el Premio IgNobel de este a\u00f1o. Trabajan con 7 ejemplares; a algunos de ellos les condicionan para que bostecen al ver un cuadrado de color rojo de 2 x2 cent\u00edmetros. Despu\u00e9s ponen a las otras tortugas con las condicionadas, hacen abrir la boca a \u00e9stas y apuntan los bostezos de las dem\u00e1s. Los resultados demuestran que las tortugas bostezan cuando quieren, o sea, que su bostezo no es contagioso.<\/p>\n<p>En cambio, los chimpanc\u00e9s bostezan y su bostezo es contagioso. Esto ya se sab\u00eda, pero Matthew Campbell y Frans de Waal, dela UniversidadEmoryde Atlanta, en Estados Unidos, han demostrado que este contagio es, por lo menos en parte, para provocar empat\u00eda en otros miembros del grupo. Trabajan con 23 chimpanc\u00e9s, pertenecientes a dos grupos, a los que muestran grabaciones de miembros de su grupo o del otro grupo bostezando o sin bostezar. Los resultados demuestran que bostezan m\u00e1s, casi el doble, ante los bostezos de los miembros de su propio grupo, ante los bostezos m\u00e1s conocidos y familiares. Esta diferente respuesta, favorable al propio grupo, es una medida de empat\u00eda seg\u00fan los autores.<\/p>\n<p>Una vez demostrado que el bostezo no se contagia en las tortugas pero s\u00ed en los chimpanc\u00e9s, podemos pasar a algunas de las teor\u00edas m\u00e1s actuales sobre la funci\u00f3n del bostezo. Por ejemplo, Andrew Gallup, dela Universidadde Princeton, lleva unos cuantos a\u00f1os reivindicando la utilidad de abrir la boca para enfriar el cerebro. Cuenta que al abrir la boca con tanta amplitud y aspirar aire con fuerza, \u00e9ste llega a los senos de la nariz (esos que, si se infectan, provocan la sinusitis), senos que quedan muy cerca del cerebro y, as\u00ed, el aire que los llena puede intercambiar energ\u00eda con el interior del cr\u00e1neo. Para probarlo cuenta con 160 voluntarios a los que entrevista, al aire libre en Arizona y en invierno, a22\u00baC, y verano, a37\u00baC. En la entrevista ven 20 im\u00e1genes de personas bostezando; mientras, el entrevistador apunta el n\u00famero de bostezos del voluntario. En total, 55 voluntarios (el 34.4%) bostezan y no hay diferencias entre sexos. Sin embargo, 36 (el 45%) lo hacen en invierno, a22\u00baC, y 19 (el 23.8%) en verano, a37\u00baC. Como ven, se bosteza el doble a una temperatura a la que se puede enfriar el cerebro a trav\u00e9s de los senos nasales si es necesario, tal como propone Andrew Gallup en su teor\u00eda. Quiz\u00e1 a las funciones de comunicaci\u00f3n social que ya conoc\u00edamos para el bostezo, transmitiendo este o aquel sentimiento y provocando comunicaci\u00f3n y empat\u00eda, haya que a\u00f1adir esta nueva de enfriar el cerebro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Campbell, M.W. &#038; F.B.M. de Waal. 2011. Ingroup-outgroup bias in contagious yawning by chimpanzees supports link to empathy. PLoS ONE 6: e18283.<\/p>\n<p>*Gallup, A.C. &#038; O.T. Eldakar. 2011. Contagious yawning and seasonal climate variation. Frontiers in Evolutionary Neuroscience doi:10.3389\/jnevo.2011.00003<\/p>\n<p>*Gallup, A.C. &#038; G.D. Hack. 2011. Human paranasal sinuses and selective brain cooling: A ventilation system activated by yawning? Medical Hypotheses doi:10.1016\/j.mehy.2011.08.022<\/p>\n<p>*Wilkinson, A. y 3 colaboradores. 2011. No evidence of contagious yawning in the red-footed tortoise Geochelone carbonaria. Current Zoology 57: 477-484.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abrir la boca mucho, con una inspiraci\u00f3n lenta y profunda y una espiraci\u00f3n larga y pronunciada, eso es el bostezo. Ya hablamos de ello hace un a\u00f1o, m\u00e1s o menos. Se relaciona con el sue\u00f1o, el cansancio, el tedio, el aburrimiento y, adem\u00e1s, abriendo la boca recuperamos la atenci\u00f3n sobre nuestro entorno. 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