{"id":668,"date":"2011-09-27T12:32:02","date_gmt":"2011-09-27T11:32:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=668"},"modified":"2011-09-27T12:32:02","modified_gmt":"2011-09-27T11:32:02","slug":"caldero-de-oro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/09\/27\/caldero-de-oro\/","title":{"rendered":"Caldero de oro"},"content":{"rendered":"<p>El dinero da la felicidad, asegura el saber popular. Algunos lo discuten y hay dudas de si el casi siempre atinado saber popular falla en este caso particular. Si no nos hace felices, por lo menos alivia el estr\u00e9s y tiene un cierto poder analg\u00e9sico contra el dolor, o todo eso se deduce de las investigaciones de Xinyue Zhou y su grupo dela UniversidadSunYat-Sen de Guangzhou, en China. En su experimento, 84 universitarios chinos, entre ellos 52 mujeres, son asignados a dos grupos. Los del primer grupo cuentan y separan 80 billetes de $100 de un mont\u00f3n de billetes que les proporcionan los investigadores. El segundo grupo cuenta 80 papeletas sin valor.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, todos los voluntarios participan en un juego de ordenador en el que hay que encestar una pelota y se compite con otros tres jugadores que, aunque el voluntario no lo sepa, son inventados por el ordenador. Al comienzo del juego, la pelota se reparte por igual entre todos los jugadores pero, seg\u00fan pasa el tiempo, el voluntario comienza a recibir menos el bal\u00f3n y, a partir del d\u00e9cimo juego, no se la dan en absoluto. Cuando finaliza el juego, el voluntario est\u00e1 agobiado y se siente rechazado socialmente seg\u00fan los resultados de tests sobre autoestima y estr\u00e9s.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de los resultados demuestra que los participantes que contaron dinero real est\u00e1n menos estresados, hasta un 20%, y mantienen la autoestima, en comparaci\u00f3n con los que contaron papeletas sin valor. O sea, contar dinero ajeno reduce el estr\u00e9s y la infelicidad. Incluso, hasta aten\u00faa el dolor, como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de contar dinero real y papeletas como en el experimento anterior, los voluntarios, de nuevo en dos grupos, ponen los dedos en agua a43\u00baC,50\u00baCy43\u00baCel primer grupo, y el segundo en agua a43\u00baCsolamente. Los del primer grupo declaran sentir m\u00e1s dolor en una escala de1 a9, lo que demuestra que el experimento funciona. Pero los que contaron dinero real sienten un 20% menos de dolor que los que contaron papeletas. Este es el poder analg\u00e9sico del dinero, en este caso, dinero ajeno.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, incluso recordar el dinero que se gast\u00f3 en el \u00faltimo mes estresa m\u00e1s, hasta un 50%, que recordar el tiempo que hizo en el mismo periodo. Y si se repite el experimento del agua caliente con estos voluntarios, resulta que los que recordaron sus gastos mensuales sienten m\u00e1s dolor.<\/p>\n<p>Para terminar, contar dinero (ajeno) quiz\u00e1 no d\u00e9 la felicidad, pero disminuye la sensaci\u00f3n de exclusi\u00f3n social, la autoestima y el estr\u00e9s as\u00ed como el dolor de intensidad moderada. La cl\u00e1sica imagen del avaro hundiendo sus manos en el caldero lleno de monedas de oro tiene m\u00e1s justificaci\u00f3n de lo que cre\u00edamos: es feliz, enormemente feliz, no est\u00e1 estresado y no siente el dolor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Zhou, X., K.D. Vohs &#038; R.E. Baumeister. 2009. The symbolic power of Money. Reminders of money alter social distress and physical pain. Psychological Science 20: 700-706.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dinero da la felicidad, asegura el saber popular. Algunos lo discuten y hay dudas de si el casi siempre atinado saber popular falla en este caso particular. Si no nos hace felices, por lo menos alivia el estr\u00e9s y tiene un cierto poder analg\u00e9sico contra el dolor, o todo eso se deduce de las [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/668"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=668"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/668\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}