{"id":642,"date":"2011-06-30T15:29:00","date_gmt":"2011-06-30T15:29:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=642"},"modified":"2011-06-30T15:29:00","modified_gmt":"2011-06-30T15:29:00","slug":"malas-cuentas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/06\/30\/malas-cuentas\/","title":{"rendered":"Malas cuentas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Hace casi veinte a\u00f1os, un grupo de investigaci\u00f3n dan\u00e9s public\u00f3 un trabajo que aseguraba que los machos de nuestra especie hab\u00edan perdido la mitad de sus espermatozoides, no se sab\u00eda d\u00f3nde ni por qu\u00e9 pero s\u00ed se sab\u00eda cu\u00e1ndo, en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, de <st1:metricconverter productid=\"1938 a\" w:st=\"on\">1938  a<\/st1:metricconverter> 1991. El grupo, dirigido por Elizabeth Carlsen, del Rigshospitalet de Copenhague, hab\u00eda realizado un meta-an\u00e1lisis de 61 estudios publicados que trataban de este asunto, del n\u00famero de espermatozoides por mililitro de esperma en muestras tomadas a 14947 hombres de varios pa\u00edses del mundo, con mayor\u00eda, casi la mitad, de Estados Unidos. El resultado era evidente: no s\u00f3lo disminuye el volumen de semen, de <st1:metricconverter productid=\"3.40 a\" w:st=\"on\">3.40 a<\/st1:metricconverter> 2.75 mililitros, sino que el n\u00famero de espermatozoides por mililitro baja de 113 millones en <st1:metricconverter productid=\"1940 a\" w:st=\"on\">1940 a<\/st1:metricconverter> 66 millones en 1990. O sea, una ca\u00edda del 50%. Los autores deducen que esta disminuci\u00f3n en el n\u00famero de espermatozoides provocar\u00e1 una ca\u00edda en la fertilidad, aunque reconocen que no conocen la causa de esta dolorosa p\u00e9rdida.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Las conclusiones de este estudio llegaron a los medios y provocaron comentarios diversos y agoreras profec\u00edas: viv\u00edamos en una sociedad condenada a desaparecer por falta de ni\u00f1os. Novelas y pel\u00edculas de ciencia ficci\u00f3n se publicaron y estrenaron, difundiendo todav\u00eda m\u00e1s los resultados del estudio. Incluso dentro del propio campo de la ciencia este art\u00edculo se ha citado m\u00e1s de 1000 veces. Impuls\u00f3 muchas investigaciones en todo el mundo y, entonces, fue cuando todo el asunto comenz\u00f3 a tambalearse: los resultados son dispares y no existe consenso entre los cient\u00edficos sobre esta disminuci\u00f3n del n\u00famero de espermatozoides. Sin embargo, al p\u00fablico s\u00f3lo le llegan los resultados terror\u00edficos y casi nunca los buenos o, simplemente, los que discrepan de lo establecido a nivel popular.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">En 1996, unos a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de este trabajo pionero, el mismo grupo de investigaci\u00f3n, ahora dirigido por uno de los firmantes, <\/span><span class=\"apple-style-span\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family:Arial\">Niels Skakkebaek, organiz\u00f3 una toma de muestras y an\u00e1lisis que ha durado todo este tiempo. Pero sus resultados no se han publicado, a pesar de que parece ya el momento de hacerlo, y Skakkebaek no se atreve a decir cuando se dar\u00e1n a conocer. Entretanto, el gobierno dan\u00e9s, que financia en parte el estudio, y sin permiso de los investigadores, ha colgado los datos, sin tratamiento de ning\u00fan de ning\u00fan tipo, en su p\u00e1gina web. Y estos datos, ya a disposici\u00f3n de los cient\u00edficos de todo el mundo, han comenzado a ser comentados y discutidos.<o:p><\/o:p><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"apple-style-span\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family:Arial\">Uno de los comentarios m\u00e1s interesantes se debe a Jens Peter Bonde y sus colegas de la Universidad de Copenhague. En primer lugar, y con referencia a la publicaci\u00f3n de hace veinte a\u00f1os, critica su metodolog\u00eda: no se conoce el n\u00famero de posibles donantes que se negaron a colaborar, cifra habitualmente alta en estos trabajos; antes de la toma de muestras se pide a los voluntarios un tiempo de abstinencia sexual que, a menudo, no se controla; tampoco son f\u00e1cilmente comparables las muestras tomadas en diferentes a\u00f1os, sin continuidad, o en diferentes \u00e1reas geogr\u00e1ficas; los criterios de selecci\u00f3n de donantes var\u00edan; y los m\u00e9todos de recuento de espermatozoides no estaban, ni est\u00e1n, normalizados.<o:p><\/o:p><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"apple-style-span\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family:Arial\">El nuevo muestreo de Skakkebaek se basa en la recogida de muestras a j\u00f3venes de 18 a\u00f1os, cuando se incorporan al servicio militar, obligatorio en Dinamarca. Cada a\u00f1o aceptan dar muestras de semen del 16 al 30% de los reclutas, con lo que el total alcanza ya las 5000 muestras. La interpretaci\u00f3n de los datos que hacen Bonde y sus colegas es evidente en la gr\u00e1fica que publican: el n\u00famero de espermatozoides no ha variado en los \u00faltimos 15 a\u00f1os. La media es de <st1:metricconverter productid=\"40 a\" w:st=\"on\">40 a<\/st1:metricconverter> 45 millones por mililitro, con un m\u00e1ximo de 50 millones en 2007 y un m\u00ednimo de 35 millones en 2006. <o:p><\/o:p><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"apple-style-span\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family:Arial\">A la vez que se hac\u00edan p\u00fablicos y se interpretaban estos datos, se conoc\u00edan otros dos trabajos, publicados en 2011, uno en Suecia y otro en Finlandia. El de Suecia conclu\u00eda que no variaba el n\u00famero de espermatozoides; el de Finlandia, por el contrario, aseguraba que exist\u00eda la disminuci\u00f3n. La BBC titul\u00f3 la noticia: \u201cLa calidad del esperma cae debido a los contaminantes qu\u00edmicos\u201d. No se mencionaba el estudio sueco.<\/span><\/span><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language: EN-GB\">\u00a8Bonde, J.P., C.H. Ramlau-Hansen &#038; J. Olsen. 2011. trends in sperm count. The saga continues. Epidemiology 22: DOI:10.1097\/EDE.06013e318223442c<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language: EN-GB\">*Carlsen, E., A. Giwercman, N. Keiding &#038; N.E. Skakkebaek. 1992. Evidence for d<\/span><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family:Arial\">ecreasing q<\/span><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-GB\">uality of semen during past 50 years. British Medical Journal 305: 609-613.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace casi veinte a\u00f1os, un grupo de investigaci\u00f3n dan\u00e9s public\u00f3 un trabajo que aseguraba que los machos de nuestra especie hab\u00edan perdido la mitad de sus espermatozoides, no se sab\u00eda d\u00f3nde ni por qu\u00e9 pero s\u00ed se sab\u00eda cu\u00e1ndo, en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, de 1938 a 1991. El grupo, dirigido por Elizabeth Carlsen, del [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/642"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=642"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/642\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}