{"id":639,"date":"2011-06-17T08:42:00","date_gmt":"2011-06-17T08:42:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=639"},"modified":"2011-06-17T08:42:00","modified_gmt":"2011-06-17T08:42:00","slug":"madre-e-hijo-viii-recompensa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/06\/17\/madre-e-hijo-viii-recompensa\/","title":{"rendered":"Madre e hijo (VIII): Recompensa"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \">No es sencillo averiguar de que forma los hijos recompensan a sus madres por su atenci\u00f3n y cuidado. O, visto de otra manera, que es lo que hace que la madre se sienta tan bien y tan a gusto cuando se ocupa de su hijo. O, finalmente, que lo que hace que la madre se sienta bien cuando atiende al hijo y se sienta mal cuando no lo hace. Debe ser algo esencial pues hay pocas cosas m\u00e1s crueles que privar a una madre de sus hijos. Mileva-Seitz y Fleming cuentan como las ratas madres aprenden a presionar una barra para llegar hasta sus hijos; las ratas no madres no muestran el menor inter\u00e9s en llegar hasta donde haya cr\u00edas. Tambi\u00e9n esas ratas madres prefieren vivir en jaulas donde hayan estado cr\u00edas; las no madres las evitan. Y, si a las madres reci\u00e9n paridas se les da a elegir entre jaula donde hubo cr\u00edas o una jaula donde hubo coca\u00edna, eligen la primera hasta el destete de sus cr\u00edas; despu\u00e9s, vuelven a la coca\u00edna.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">En nuestra especie, la experiencia nos ense\u00f1a que la madre no para de contar cosas de su ni\u00f1o, incluso a costa de aburrir a su pareja y tambi\u00e9n feliz padre del mismo ni\u00f1o. Pero esto dura hasta 1 a\u00f1o despu\u00e9s del parto; entonces la madre deja de hablar y, seg\u00fan los expertos en esto, comienza a preparar el ciclo de una nueva maternidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Parece, por tanto, que los beb\u00e9s provocan en la madre un sistema de recompensas que apoya la motivaci\u00f3n de la madre para dar las respuestas adecuadas a las necesidades del hijo. Adem\u00e1s, este proceso mejora con el tiempo; por ejemplo, las madres, es obvio, cada vez conocen mejor las necesidades del hijo y llegan a adivinarlas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Con s\u00f3lo media hora de contacto con el reci\u00e9n nacido, se pone en marcha la conducta maternal adecuada, que dura varios d\u00edas incluso aunque no exista un contacto continuo con el beb\u00e9. Pero esa media hora es esencial. Si la madre no puede oler al ni\u00f1o, tocarlo y depositarlo sobre su vientre, su conducta maternal no ser\u00e1 tan buena. Por el contrario, s\u00f3lo el olor, la vista y el sonido no bastan; hay que tocar al ni\u00f1o, debe haber contacto directo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">As\u00ed preparada, la madre ser\u00e1 capaz de reconocer el olor, los gritos e incluso la mano de su hijo. Y, de esta manera, la madre estar\u00e1 cada vez m\u00e1s segura de su competencia como madre y crecer\u00e1 su autoestima lo que, de nuevo, mejorar\u00e1 la relaci\u00f3n con su hijo. De todas formas, es intrigante que no se haya podido demostrar en nuestra especie, a diferencia de en ovejas y en ratas, la intervenci\u00f3n de hormonas en todo este proceso de interacci\u00f3n y recompensa entre la madre y el hijo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">En resumen, la puesta en marcha de la conducta materna despu\u00e9s del parto y su expresi\u00f3n durante el periodo post parto depende de la activaci\u00f3n de sistemas que nos parecen esenciales como son la comprensi\u00f3n de las necesidades del ni\u00f1o, el afecto, la atenci\u00f3n constante, el aprendizaje por parte de madre e hijo y las recompensas que provoca el ni\u00f1o en la madre para que contin\u00faen los cuidados adecuados. Todo esto se pone en marcha con el parto y, aunque no se ha conseguido demostrar, los expertos aseguran que algo tienen que ver las hormonas en estas conductas de madre e hijo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p> <\/o:p><\/span><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"apple-style-span\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family:Arial;color:#333333\">*Mileva-Seitz, V. &#038; A.S. Fleming.<\/span><\/span><span class=\"apple-converted-space\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family:Arial; color:#333333\"> <\/span><\/span><span class=\"apple-style-span\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family:Arial;color:#333333;mso-ansi-language:EN-US\">2011. How mothers born: A psychobiological analysis of mothering. En \u201dBiosocial Foundation of Family Processes\u201d, p. 3-34. Ed. por A. Booth y cols.<\/span><\/span><span class=\"apple-converted-space\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family:Arial; color:#333333;mso-ansi-language:EN-US\"> <\/span><\/span><span class=\"apple-style-span\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family:Arial;color:#333333\">Springer.<\/span><\/span><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es sencillo averiguar de que forma los hijos recompensan a sus madres por su atenci\u00f3n y cuidado. O, visto de otra manera, que es lo que hace que la madre se sienta tan bien y tan a gusto cuando se ocupa de su hijo. 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