{"id":638,"date":"2011-06-19T11:45:00","date_gmt":"2011-06-19T11:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=638"},"modified":"2011-06-19T11:45:00","modified_gmt":"2011-06-19T11:45:00","slug":"caras-antiguas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/06\/19\/caras-antiguas\/","title":{"rendered":"Caras antiguas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \">Sin entrar en detalles, contenidos y calidad, creo que existen suficientes series de televisi\u00f3n y pel\u00edculas de asesinos en serie como para que sea de conocimiento general que estudiar el cr\u00e1neo es esencial para dar identidad y vida al cad\u00e1ver de un desconocido. Ann Ross y su grupo de forenses de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en Raleigh denuncian la falta de rigor en el uso del t\u00e9rmino \u201chispano\u201d en los ambientes estadounidenses de la antropolog\u00eda forense. De primeras, la poblaci\u00f3n que podr\u00eda cubrir el t\u00e9rmino es enormemente heterog\u00e9nea. Los cubanos tienen componentes espa\u00f1oles y africanos, pero nada de los indios. Por el contrario, los mexicanos no tienen rasgos africanos, muchos tienen antepasados espa\u00f1oles y algunos son totalmente indios. Ross y sus colegas deciden ir al origen y se proponen estudiar poblaciones en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica y sus cambios, si los hay, desde el siglo XVI, cuando comenzaron los movimientos de poblaci\u00f3n hacia Am\u00e9rica, y la actualidad. Adem\u00e1s, y desde el punto de vista estrictamente forense, van a tratar de averiguar si existe el dimorfismo sexual en estas poblaciones y, por tanto, si se puede distinguir el sexo a partir de las medidas craneales.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Miden 129 cr\u00e1neos, entre ellos 70 hombres, de la colecci\u00f3n Ol\u00f3riz, recogida y almacenada durante el siglo XIX en los departamentos de Anatom\u00eda de Granada y Madrid (Federico Ol\u00f3riz Aguilera naci\u00f3 en Granada en 1855 y muri\u00f3 en Madrid en 1912; m\u00e9dico y anatomista, trabaj\u00f3 en hospitales de Granada y ocup\u00f3 la c\u00e1tedra de Anatom\u00eda en la Universidad de Madrid; fue el introductor en Espa\u00f1a<span style=\"mso-spacerun:yes\">  <\/span>del sistema de identificaci\u00f3n por las huellas dactilares). Tambi\u00e9n estudiaron la colecci\u00f3n Wamba, con 93 cr\u00e1neos y de ellos 58 hombres, procedente de Villanubla y Valladolid y recogida en los siglos XVI y XVII. Y, para terminar, midieron los cr\u00e1neos de la colecci\u00f3n del Museu Bocage de Lisboa, con 54 cr\u00e1neos, con 28 hombres, y fechada en los siglos XIX y XX.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Despu\u00e9s de tomar las medidas habituales de los cr\u00e1neos de estas colecciones y de la estad\u00edstica pertinente, el resultado evidente es que la poblaci\u00f3n es heterog\u00e9nea y los investigadores basan este resultado en el largo historial de migraciones de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica (celtas, cartagineses, romanos, griegos, \u00e1rabes de diversas procedencias, jud\u00edos,\u2026). Existe un leve dimorfismo sexual (entre el 3.73% y el 4.64%) que, curiosamente, va disminuyendo con el paso de los siglos y el rostro de ambos sexos cada vez es m\u00e1s parecido. Esto \u00faltimo se observa, como es l\u00f3gico por la diferencia temporal mayor, entre los cr\u00e1neos espa\u00f1oles de los siglos XVI y XVII de la colecci\u00f3n Wamba y el resto de cr\u00e1neos espa\u00f1oles de los siglos XIX y XX. La disminuci\u00f3n del dimorfismo sexual se da sobre todo en las mujeres cuyo rostro es ahora mayor y m\u00e1s cuadrado que en el siglo XVI. Quiz\u00e1 esto es lo que percibimos cuando comparamos el rostro de la Gioconda, la Virgen de Fra Ang\u00e9lico del Museo del Prado o el retrato de Giovanna degli Albizzi Tornabuoni con las mujeres m\u00e1s bellas del mundo en la actualidad, con el rostro alargado, la mand\u00edbula y los p\u00f3mulos prominentes y la nariz con personalidad. Antes, el rostro de la mujer bella se parec\u00eda a un beb\u00e9, ahora el encanto es andr\u00f3gino.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language: EN-GB\">*Ross, A.H., D.H. Ubelaker Y E.H. Kimmerle. 2011. Implications of dimorphism, population variation, and secular change in estimating population affinity in the <st1:place w:st=\"on\">Iberian Peninsula<\/st1:place>. Forensic Science International doi:10.1016\/forsciint.2011.01.003<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin entrar en detalles, contenidos y calidad, creo que existen suficientes series de televisi\u00f3n y pel\u00edculas de asesinos en serie como para que sea de conocimiento general que estudiar el cr\u00e1neo es esencial para dar identidad y vida al cad\u00e1ver de un desconocido. Ann Ross y su grupo de forenses de la Universidad Estatal de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/638"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=638"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/638\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}