{"id":633,"date":"2011-05-30T17:17:00","date_gmt":"2011-05-30T17:17:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=633"},"modified":"2011-05-30T17:17:00","modified_gmt":"2011-05-30T17:17:00","slug":"madre-e-hijo-vii-juegos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/05\/30\/madre-e-hijo-vii-juegos\/","title":{"rendered":"Madre e hijo (VII): Juegos"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \">Es una experiencia cotidiana observar que, en general, la interacci\u00f3n de la madre y la del padre con el hijo son diferentes. Incluso es muy posible que, en la actualidad, est\u00e9n cambiando respecto a decenios pasados por influencias sociales y culturales. Muchas madres trabajan y ya no est\u00e1n constantemente con sus hijos. Y no est\u00e1 mal visto que los padres jueguen con sus hijos y, sobretodo, con sus hijas. La relaci\u00f3n madre-hijo es la m\u00e1s conocida. En esta relaci\u00f3n destaca la sincronizaci\u00f3n de conductas entre la madre y el hijo. Ruidos, gestos, miradas, pausas y silencios y vuelta a empezar se intercambian entre madre e hijo creando ritmos que conforman una especie de lenguaje. Es una interacci\u00f3n regulada, rec\u00edproca y armoniosa.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Despu\u00e9s de la aceptaci\u00f3n general de la existencia de la relaci\u00f3n madre-hijo, en los \u00faltimos a\u00f1os han comenzado a conocerse estudios sobre la relaci\u00f3n padre-hijo. Ambos, padre y madre, se comunican con el hijo, pero lo hacen de manera diferente. Entre padre e hijo, la relaci\u00f3n es m\u00e1s f\u00edsica, m\u00e1s ruda y violenta, mientras que la madre es m\u00e1s verbal, m\u00e1s convencional, m\u00e1s cercana a las emociones. El padre contribuye al desarrollo f\u00edsico del hijo y es, tambi\u00e9n, quien le abre al mundo exterior. Apoya al hijo hasta que este es capaz de enfrentarse a su entorno social; la madre m\u00e1s bien se sit\u00faa entre su hijo y ese entorno y, siempre, busca su contacto visual. Es el padre quien anima a su hijo arriesgarse, a tomar la iniciativa de explorar entornos y conductas nuevas y a ser valiente ante los desconocidos. El padre quiere que el hijo haga cosas; la madre, que el hijo sienta emociones, solo y con ella. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">De todas maneras, ignoramos cuanto de lo dicho tiene una base cultural y cuanto una base biol\u00f3gica. Como ejemplo se puede citar que la interacci\u00f3n f\u00edsica padre-hijo, tan habitual en la cultura occidental, no se da en <st1:personname productid=\"la India. Esas\" w:st=\"on\"><st1:personname productid=\"la India.\" w:st=\"on\">la India.<\/st1:personname> Esas<\/st1:personname> interacciones madre-hijo y padre-hijo es lo que estudiaron Julia Scaramo y su grupo de <st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la Universidad<\/st1:personname> de Mogi das Cruzes de Sao Paulo, en Brasil, con 42 familias con 25 hijos y 17 hijas con una edad media de 32 meses, todas de cultura franco-canadiense de Montreal, en Canad\u00e1, de clase media y con trabajo. El experimento, en el laboratorio, consiste en tres situaciones: una sesi\u00f3n de 20 minutos del hijo jugando con ambos padres; y dos sesiones de 10 minutos jugando el ni\u00f1o con su padre y con su madre por separado. El cuarto del experimento reproduce una sala de estar t\u00edpica y los juguetes son los habituales: mu\u00f1ecas, balones, bloques de construcci\u00f3n,\u2026 Los investigadores graban en video todas las sesiones y despu\u00e9s punt\u00faan la distancia f\u00edsica entre los padres y el hijo; la orientaci\u00f3n visual, o sea, hacia donde y hacia quien miran todos ellos; la postura corporal en cuanto a alejamiento o acercamiento entre ellos; y la participaci\u00f3n en el juego como manipular o mirar el mismo juguete, qui\u00e9n inicia el juego o, simplemente, la no participaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Los resultados muestran que cuando el hijo est\u00e1 con el padre o con la madre por separado juega parecido con cada uno de ellos. Sin embargo, cuando est\u00e1n juntos los tres, el padre y el hijo juegan a m\u00e1s distancia, con menos contacto visual, con menos orientaci\u00f3n del cuerpo de uno hacia el otro y con menos participaci\u00f3n que con la madre en este grupo de tres. En resumen, que el hijo juega m\u00e1s y m\u00e1s cerca con la madre que con el padre.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"FR\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language: FR\">*Scaramo de Mendon\u00e7a, J., L. Cossette, F.F. Strayer &#038; F. Gravel. <\/span><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-GB\">2011. Mother-child and father-child interactional synchrony in dyadic and triadic interactions. Sex Roles 64: 132-142.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una experiencia cotidiana observar que, en general, la interacci\u00f3n de la madre y la del padre con el hijo son diferentes. Incluso es muy posible que, en la actualidad, est\u00e9n cambiando respecto a decenios pasados por influencias sociales y culturales. Muchas madres trabajan y ya no est\u00e1n constantemente con sus hijos. 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