{"id":629,"date":"2011-05-23T09:01:00","date_gmt":"2011-05-23T09:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=629"},"modified":"2011-05-23T09:01:00","modified_gmt":"2011-05-23T09:01:00","slug":"everest","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/05\/23\/everest\/","title":{"rendered":"Everest"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">El 10 de mayo de 1996, 23 personas alcanzaron la cumbre del Everest. A la vuelta, y en medio de una tormenta, 12 de ellas perdieron la vida; 8 murieron el mismo d\u00eda que as\u00ed se convirti\u00f3 en uno de los d\u00edas m\u00e1s tr\u00e1gicos en la historia del monta\u00f1ismo. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 2006, ocurri\u00f3 algo parecido.<o:p><\/o:p><\/span><br \/>\n<span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \">En la segunda mitad del siglo pasado, conquistar el Everest pas\u00f3 de ser un sue\u00f1o imposible, incluso para monta\u00f1eros experimentados, a un s\u00edmbolo m\u00e1s de prestigio de una sociedad consumista. S\u00f3lo con una adecuada preparaci\u00f3n, m\u00e1s una buena cantidad de dinero, un n\u00famero creciente de personas puede alcanzar la cima del mundo. Y, como es habitual, este hecho inicia un debate sobre riesgo, \u00e9tica y sentido com\u00fan en el monta\u00f1ismo comercial. Hay monta\u00f1eros obsesionados con alcanzar el Everest y que, para conseguirlo, llegan a ser capaces de abandonar a sus compa\u00f1eros, robar equipo a otros escaladores (algo as\u00ed les ha pasado hace unos d\u00edas a las expediciones de Edurne Pasaban al Everest y Juanito Oiarzabal al Lhotse) y poner en peligro a sus gu\u00edas y a otros monta\u00f1eros experimentados. Despu\u00e9s de todo, han ido hasta all\u00ed, hasta el fin del mundo, para conseguir algo por lo que han pagado su buen dinero y, adem\u00e1s, han asegurado a sus amigos y colegas que conquistar el Everest est\u00e1 hecho.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \">En resumen, que no es extra\u00f1o que se plantee la hip\u00f3tesis de que subir al Everest ya no es algo rodeado de romanticismo y aventura para convertirse en uno m\u00e1s de esos objetos extraordinarios de consumo que hace que haya personas que se apunten a pasar unos d\u00edas en el Laboratorio Espacial o que paguen por recorrer Groenlandia en trineo de perros. Para el Everest, el coste va de <st1:metricconverter productid=\"65000 a\" w:st=\"on\">65000 a<\/st1:metricconverter> 100000 d\u00f3lares yendo en grupo, con gu\u00edas experimentados y todo el equipo necesario.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \">Para averiguar hasta d\u00f3nde hemos llegado en la transformaci\u00f3n en la conquista de la cima del mundo, G\u00fclnur Tumbat y Russell Belk, de las universidades del Estado de California en San Francisco y de York en Toronto, respectivamente, han entrevistado a gu\u00edas, viajeros y representantes de empresas de material y de viajes, asistiendo durante varios a\u00f1os a la feria m\u00e1s importante de este sector, la Outdoor Retail Market, que este a\u00f1o se celebra en Salt Lake City. Tambi\u00e9n, la autora G\u00fclnur Tumbat, con amplia experiencia monta\u00f1era, viaj\u00f3 al campamento base del Everest para conocer y entrevistar a quienes iban a escalar la monta\u00f1a. En el tiempo en que permaneci\u00f3 en el campamento base, hab\u00eda 17 grupos con cerca de 250 personas de 7 pa\u00edses, aclimat\u00e1ndose y preparando la ascensi\u00f3n. Aproximadamente, por cada 8-10 monta\u00f1eros hab\u00eda unos 20-30 sherpas para ayudar en la escalada.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \">En la primavera de 200, Tumbat se integr\u00f3 en tres grupos organizados por empresas de viajes, con gu\u00edas, sherpas e incluso cocineros. Observ\u00f3 la vida diaria, en qu\u00e9 ocupaban su tiempo los monta\u00f1eros, y entrevist\u00f3 a gu\u00edas, clientes, representantes de las empresas y m\u00e9dicos. Grab\u00f3 las charlas y, aprovechando los ratos de mal tiempo, las complet\u00f3 trascribiendo sus observaciones personales. En total fueron 19 entrevistas, 200 fotograf\u00edas, 7 horas de video, 400 p\u00e1ginas de transcripciones y m\u00e1s de 300 de anotaciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \">La autora describe como gu\u00edas y clientes se mantienen, en general, separados pues ambos grupos han invertido tiempo y dinero para llegar hasta all\u00ed y sus objetivos, a veces, no son los mismos. Los clientes ven la conquista del Everest como un objetivo que mejorar\u00e1 al que lo consiga y le dar\u00e1 un enorme reconocimiento social, lo que puede provocar situaciones no muy agradables. Por ejemplo, hab\u00eda dos expediciones de un mismo pa\u00eds con dos mujeres que compet\u00edan por ser la primera de esa nacionalidad en conquistar el Everest. No exist\u00eda ning\u00fan contacto entre ellas, ni entre las expediciones ni entre las dos monta\u00f1eras.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \">El conflicto habitual entre gu\u00eda y clientes aparec\u00eda en los d\u00edas en que se pod\u00eda alcanzar cima pero el gu\u00eda ordenaba retroceder pues no ve\u00eda al cliente en condiciones para llegar y para volver. Tiempo y dinero invertido ser\u00e1n el objeto de discusi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Para los monta\u00f1eros aficionados y, todav\u00eda, rom\u00e1nticos, el Everest se ha convertido en un \u201ccirco\u201d o un \u201czoo\u201d; para los gu\u00edas es una manera de seguir viviendo la monta\u00f1a y, tambi\u00e9n, una perpetua lucha con algunos clientes para demostrarles que son unos profesionales y unos \u201ccriados para todo\u201d; y para muchos de los clientes es una forma como otra cualquiera de \u201ccomprar\u201d, hay que reconocer que con esfuerzo, un determinado reconocimiento social. Tres grupos de personas, cuyo objetivo es el Everest, pero que, por sus diferentes intereses, no forman una comunidad. Por supuesto que hay ejemplos de verdadero monta\u00f1ismo, de deporte y de ayuda desinteresada (el rescate de <\/span><span class=\"apple-style-span\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family:Arial;color:#333333\">Isabel Garc\u00eda, Roberto Rodrigo y Lolo Gonz\u00e1lez es un estupendo ejemplo), pero tambi\u00e9n hay conductas dif\u00edciles de comprender y aceptar.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"apple-style-span\"><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;color:#333333;mso-ansi-language:EN-GB\">*Tumbat, G. &#038; R.W. Belk. 2011. Marketplace tensions in extraordinary experiences. Journal of Consumer Research 38: DOI:10.1086\/658220<\/span><\/span><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-GB\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 10 de mayo de 1996, 23 personas alcanzaron la cumbre del Everest. A la vuelta, y en medio de una tormenta, 12 de ellas perdieron la vida; 8 murieron el mismo d\u00eda que as\u00ed se convirti\u00f3 en uno de los d\u00edas m\u00e1s tr\u00e1gicos en la historia del monta\u00f1ismo. 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