{"id":613,"date":"2011-04-01T17:08:00","date_gmt":"2011-04-01T17:08:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=613"},"modified":"2011-04-01T17:08:00","modified_gmt":"2011-04-01T17:08:00","slug":"colision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/04\/01\/colision\/","title":{"rendered":"Colisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">En Europa y en los \u00faltimos 16 a\u00f1os, se estima que el 25% de los juveniles y el 6% de los adultos de Cig\u00fce\u00f1a mueren por choques o electrocutados por las l\u00edneas de alta tensi\u00f3n. La avutarda de Denham, que vive en Sud\u00e1frica pierde hasta el 30% de su poblaci\u00f3n en choques con los postes de alta tensi\u00f3n; la avutarda de Ludwig, tambi\u00e9n de Sud\u00e1frica, especie vulnerable, todav\u00eda lo es m\u00e1s debido a estas colisiones en vuelo. Tambi\u00e9n es un ejemplo de este problema la isla de Smola, en Noruega, que tiene un parque con 68 molinos e\u00f3licos de producci\u00f3n el\u00e9ctrica; cada uno tiene <st1:metricconverter productid=\"70 metros\" w:st=\"on\">70  metros<\/st1:metricconverter> de altura y los alerones alcanzan los <st1:metricconverter productid=\"83 metros\" w:st=\"on\">83 metros<\/st1:metricconverter> de di\u00e1metro. Entre 2003 y 2009, se han encontrado a sus pies hasta 24 especie de aves que han muerto al chocar con ellos. Graham Martin, de <st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la Universidad<\/st1:personname> de Birmingham, asegura que, en este parque e\u00f3lico, las aves se comportan como si los molinos no existieran. Quiz\u00e1 existen datos en Espa\u00f1a sobre estas muertes por colisi\u00f3n pero son dif\u00edciles de encontrar y existen pocas revisiones de conjunto; en una publicaci\u00f3n de 2008, <st1:personname productid=\"la Sociedad Espa?ola\" w:st=\"on\">la Sociedad Espa\u00f1ola<\/st1:personname> de Ornitolog\u00eda (SEO) calcula que mueren entre 19000 y 1000000 de aves al a\u00f1o. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Como ven, el problema de los choques de las aves con estructuras construidas por el hombre se extiende a todo el mundo y sus consecuencias pueden ser graves para las poblaciones. Sin embargo, sabemos que el control del vuelo por las aves se hace primordialmente por la visi\u00f3n. Como dijo un autor hace a\u00f1os, las aves son \u201dpoco m\u00e1s que un ala dirigida por un ojo\u201d. Falta averiguar c\u00f3mo es posible que, usando la visi\u00f3n como control, choquen contra obst\u00e1culos tan grandes y, por lo menos para nosotros, tan visibles y f\u00e1ciles de evitar.<span style=\"mso-spacerun:yes\">  <\/span>Graham Martin reivindica un nuevo enfoque del problema a partir de los postulados de la ecolog\u00eda sensorial, especialidad que estudia la informaci\u00f3n que fluye de la relaci\u00f3n de un animal con su entorno. Lo que Martin propone es utilizar el entramado sensorial ecol\u00f3gico que envuelve a una especie para evaluar por qu\u00e9 las aves, cuando vuelan, se estrellan contra estructuras tan evidentes como l\u00edneas el\u00e9ctricas, vallas, antenas, molinos y edificios. Adem\u00e1s, los choques no dependen de la visibilidad, ocurren con mala visibilidad pero tambi\u00e9n con buena. Intentar que las aves no choquen desde una perspectiva humana es in\u00fatil, seg\u00fan Martin,<span style=\"mso-spacerun:yes\">  <\/span>Las aves viven en un mundo visualmente diferente al nuestro y, es evidente, primero debemos conocer las diferencias.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Veamos algunas de las diferencias. En cuanto al color, su espectro visual incluye el ultravioleta, que nosotros no captamos. La resoluci\u00f3n, es decir, la distancia m\u00ednima a la que podemos ver dos objetos como objetos diferentes es mayor en muchas aves que en el hombre, sobre todo las rapaces; por tanto, tienen una vista m\u00e1s aguda. Sin embargo, la resoluci\u00f3n no es igual en todo el ojo. En nuestra especie. La resoluci\u00f3n es mayor hacia delante, en la direcci\u00f3n de la marcha, y disminuye r\u00e1pidamente hacia la periferia. En aves, las zonas de mayor resoluci\u00f3n son hacia y hacia abajo y. sobre todo, lateralmente, pero nunca hacia delante. En los estudios de conducta en aves, enseguida se ve que las aves eligen la vista lateral hacia el objeto que les interesa en cada momento (f\u00edjense en como les mira una gallina; casi siempre de perfil, con un solo ojo).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Determinar la distancia a un objeto, y m\u00e1s si se est\u00e1 en movimiento o si se mueve el objeto, y el tiempo que tardaremos en llegar a \u00e9l, es tarea complicada. Sin embargo, es crucial para entender por qu\u00e9 las aves chocan con las grandes estructuras.<span style=\"mso-spacerun:yes\">  <\/span>Nuestra especie lo calcula a partir de la informaci\u00f3n que nuestra visi\u00f3n estereosc\u00f3pica (ojos separados que reciben im\u00e1genes ligeramente diferentes) env\u00eda al cerebro. En realidad, s\u00f3lo nos sirve para distancias cortas; en las distancias largas no somos muy precisos. Los ojos de las aves est\u00e1 demasiado juntos para conseguir una informaci\u00f3n estereosc\u00f3pica valiosa (casi todas las aves, vistas de frente, parecen bizcas con los ojos tan cercanos entre s\u00ed). La visi\u00f3n controla los movimientos del pico y, en algunas especies, tambi\u00e9n de las patas. Martin supone que esta informaci\u00f3n la obtienen las aves del flujo de im\u00e1genes a trav\u00e9s de la retina de cada ojo, o sea, el vuelo del ave hace que la imagen, en cada ojo, se mueva por la retina activando unos fotorreceptores tras otros. La velocidad de ese paso de una c\u00e9lula a otra la interpreta el cerebro como distancia y tiempo de alcance. A ello ayudan los movimientos de la cabeza para dirigir la m\u00e1s aguda vista lateral hacia el objeto que interesa.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Tambi\u00e9n es esencial para entender las colisiones es el campo de visi\u00f3n del ojo, es decir, la parte del entorno que el ave ve en cada momento e influye, por tanto, en su conducta. Ya hemos visto que en nuestro ojo hay diferencias entre lo que vemos en el centro del ojo y en la periferia pero, en aves, parece que esas diferencias son mayores. Los objetos que interesan los analiza el lateral del ojo mientras que la marcha es hacia el frente. No coinciden la zona de inter\u00e9s y la direcci\u00f3n de la marcha (recordad de nuevo a la gallina); el ave se interesa m\u00e1s por lo que tiene a los lados y, en segundo t\u00e9rmino, arriba y abajo, que por lo que hay al frente. Martin dice que parece que supone que el campo hacia delante est\u00e1 libre de obst\u00e1culos; es como el conductor de coche veterano que \u201cmira\u201d pero no \u201cve\u201d, y lo que falta lo suple con la experiencia. Si est\u00e1 volando y le interesa lo que est\u00e1 al frente, tiene que girar la cabeza para verlo con un solo ojo y esto supone que, adem\u00e1s, hay un tiempo m\u00ednimo en que no ve lo que tiene al frente. A menudo, direcci\u00f3n de marcha y observaci\u00f3n detallada son conductas enfrentadas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">En resumen, los humanos vemos bien y en detalle el mundo que tenemos \u201cdelante\u201d y nos movemos para \u201centrar\u201d en \u00e9l. Las aves, en cambio, ven el mundo \u201calrededor\u201d, las \u201cenvuelve\u201d, y se mueven \u201ca trav\u00e9s de \u00e9l\u201d. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Con referencia a las colisiones y por si fuera poco, tenemos que saber si las aves pueden ajustar su velocidad de vuelo a las condiciones del entorno; por ejemplo, con niebla, ir m\u00e1s lento; as\u00ed evitar\u00edan colisiones en condiciones dif\u00edciles. No lo pueden hacer pues sus velocidades de vuelo son limitadas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Para evitar los choques se han colocado banderas, colores llamativos y cosas por el estilo en las estructuras, pero ning\u00fan sistema es muy eficaz. Martin concluye que esto es as\u00ed porque el ave, al volar, no mira al frente. Estos avisos ser\u00e1n m\u00e1s eficaces a los lados que al frente. Ser\u00edan algo as\u00ed como las se\u00f1ales de tr\u00e1fico para los conductores. Tambi\u00e9n se puede desviar su vuelo llamando su atenci\u00f3n con llamadas de cong\u00e9neres o dep\u00f3sitos laterales de comida. De todas formas, concluye Martin, en las zonas de mayor peligro, la soluci\u00f3n, con lo que sabemos hasta ahora, no ser\u00e1 f\u00e1cil y s\u00ed muy compleja pues rara vez el riesgo ser\u00e1 para una sola especie, y cada una de ellas tiene sus peculiaridades sensoriales y de conducta.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p> <\/o:p><\/span><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: Arial; \"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">*Atienza, J.C., I. Mart\u00edn Fierro, O. Infante &#038; J. Valls. 2008. Directrices para la evaluaci\u00f3n del impacto de los parques e\u00f3licos en aves y murci\u00e9lagos. SEO\/BirdLife. Madrid. 51 pp.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language: EN-GB\">*Martin, G. 2011. Understanding bird collisions with man-made objects: a sensory ecology approach. Ibis 153: 239-254.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Europa y en los \u00faltimos 16 a\u00f1os, se estima que el 25% de los juveniles y el 6% de los adultos de Cig\u00fce\u00f1a mueren por choques o electrocutados por las l\u00edneas de alta tensi\u00f3n. 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