{"id":609,"date":"2011-03-23T14:15:00","date_gmt":"2011-03-23T14:15:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=609"},"modified":"2011-03-23T14:15:00","modified_gmt":"2011-03-23T14:15:00","slug":"poderoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/03\/23\/poderoso\/","title":{"rendered":"Poderoso"},"content":{"rendered":"<p><P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 10pt\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 12pt; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Arial','sans-serif'\">A menudo, en nuestra vida y en la literatura o el cine, dotamos de rasgos y conducta humanos a aquellas entidades a las que nos enfrentamos, como bien podr\u00eda atestiguar nuestro admirado Don Quijote y sus molinos de viento o aquel famoso HAL serie 9000, al que hicimos humano y acabamos destruyendo. Sara Kim y Ann McGill, de la Universidad de Chicago, parten de la hip\u00f3tesis de que nuestra percepci\u00f3n del peligro y, por tanto, las decisiones que tomamos para enfrentarnos a \u00e9l, se ven influenciadas por ese \u201cantropomorfismo\u201d del que hablaba.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><br \/>\n<SPAN style=\"FONT-SIZE: 12pt; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Arial','sans-serif'\">Sin embargo, en experimentos con 61 universitarios, los resultados no son tan sencillos y directos, pues descubren que la antropomorfizaci\u00f3n de nuestros enemigos influye sobre nuestra sensaci\u00f3n de peligro seg\u00fan nos sintamos m\u00e1s o menos poderosos. En primer lugar, para conseguir que los voluntarios se sientan poderosos o no, antes del experimento se les pide que relaten por escrito alg\u00fan incidente de su vida en que todo sali\u00f3 bien, lo que da poder, o mal, lo que desanima bastante. Esta sensaci\u00f3n de \u00e1nimo o des\u00e1nimo es la que se aprovecha para los experimentos.<\/SPAN> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 10pt\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 12pt; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Arial','sans-serif'\"><IMG class=imgcen id=img_0 src=\"\/labiologiaestupenda\/wp-content\/uploads\/sites\/23\"><\/SPAN><br \/>\n<SPAN style=\"FONT-SIZE: 12pt; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Arial','sans-serif'\">Despu\u00e9s, en dos experimentos consecutivos enfrentan a los voluntarios a una m\u00e1quina tragaperras que aparece en la pantalla del ordenador en dos versiones, una de ellas con rasgos m\u00e1s humanos, o a un escrito que anuncia al voluntario que tiene c\u00e1ncer de piel y que se entrega con dos redacciones, una de ellas dando al c\u00e1ncer caracter\u00edsticas humanas de lucha contra el paciente, de tomar decisiones para atacar de determinada manera.<\/SPAN><br \/>\n<SPAN style=\"FONT-SIZE: 12pt; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Arial','sans-serif'\">Pues bien, si se tiene poco poder tanto la tragaperras como el c\u00e1ncer asustan m\u00e1s cuanto m\u00e1s humanizados se nos enfrenten. Por el contrario, si se tiene mucho poder, la tragaperras y el c\u00e1ncer asustan m\u00e1s cuanto m\u00e1s deshumanizados se presenten. En resumen, con poco poder nos asustan lo humano, y con mucho poder, lo inhumano. Seg\u00fan los autores, las respuestas son las t\u00edpicas de nuestra vida cotidiana: si nos sentimos d\u00e9biles nos asustan las personas; si nos sentimos fuertes, las personas no nos asustan y, en cambio, s\u00ed lo hace lo desconocido, lo inhumano.<o:p><\/o:p><\/SPAN><br \/>\n<SPAN style=\"FONT-SIZE: 12pt; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Arial','sans-serif'\">Hacen un tercer experimento que invierte las condiciones de los anteriores. A 79 voluntarios los enfrentan, en el ordenador a una tragaperras que se manipula para conseguir que el sujeto gane o pierda a gusto del experimentador. Despu\u00e9s se pide a los voluntarios, en una escala con una m\u00e1quina antropomorfizada en un extremo y otra inhumana en el otro, que punt\u00faen la que se parece a la que han jugado. En coincidencia con los primeros experimentos, a menos poder y m\u00e1s p\u00e9rdidas, m\u00e1s humana se recuerda a la m\u00e1quina que gan\u00f3, al enemigo.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 10pt\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 12pt; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Arial','sans-serif'\"><o:p><\/o:p><\/SPAN><SPAN lang=EN-US style=\"FONT-SIZE: 12pt; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Arial','sans-serif'; mso-ansi-language: EN-US\">*Kim, S. &#038; A.L. McGill. 2011. Gaming with Mr. Slot or gaming the Slot Machine? Power, anthropomorphism, and risk perception. Journal of Consumer Research 38: DOI:10.1086\/658148<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A menudo, en nuestra vida y en la literatura o el cine, dotamos de rasgos y conducta humanos a aquellas entidades a las que nos enfrentamos, como bien podr\u00eda atestiguar nuestro admirado Don Quijote y sus molinos de viento o aquel famoso HAL serie 9000, al que hicimos humano y acabamos destruyendo. Sara Kim y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/609"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=609"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/609\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}