{"id":586,"date":"2011-02-02T09:09:00","date_gmt":"2011-02-02T09:09:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=586"},"modified":"2011-02-02T09:09:00","modified_gmt":"2011-02-02T09:09:00","slug":"antepasados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/02\/02\/antepasados\/","title":{"rendered":"Antepasados"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Muchos tenemos fotograf\u00edas de nuestros padres y abuelos enmarcadas y colocadas con cari\u00f1o y respeto en estanter\u00edas y paredes. Algunos, m\u00e1s pudientes e historiados, tienen palacios enteros llenos de cuadros y esculturas de sus antepasados, como los Borbones o <st1:personname productid=\"la Duquesa\" w:st=\"on\">la Duquesa<\/st1:personname> de Alba. Otros dedican su vida a buscar a sus padres, abuelos o hermanos desaparecidos en desastres naturales, guerras, hambrunas o en ese t\u00fanel sin salida, tan actual y tan antiguo, que es la emigraci\u00f3n. Y otros m\u00e1s se interesan en recuperar sus parientes muertos y construir el \u00e1rbol geneal\u00f3gico de la familia. Por lo visto, nos sentimos a gusto recordando a aquellos que tuvieron unos genes tan parecidos a los nuestros.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Nos podemos preguntar por qu\u00e9 nos interesan tanto nuestros ancestros y lo mismo se pregunt\u00f3 Peter Fischer, de <st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la  Universidad<\/st1:personname> de Graz, en Austria. Cuenta como, cuando ten\u00eda tres a\u00f1os, su madre perdi\u00f3 a su padre, el abuelo de Fischer, durante <st1:personname productid=\"la Segunda Guerra\" w:st=\"on\"><st1:personname productid=\"la Segunda\" w:st=\"on\">la Segunda<\/st1:personname> Guerra<\/st1:personname> Mundial y pas\u00f3 el resto de su vida busc\u00e1ndole, a pesar de que era casi seguro que hab\u00eda muerto en 1942 en el frente oriental, luchando contra los rusos. Fischer supone que recordar y conocer a nuestros mayores nos proporciona recursos psicol\u00f3gicos positivos, recursos que son importantes para nuestro ajuste psicol\u00f3gico al entorno y a nuestra vida. Adem\u00e1s, Fischer afirma que estos recursos aumentan nuestra sensaci\u00f3n de control y motivaci\u00f3n para enfrentarnos a los problemas cotidianos, y que todo ello, en conjunto, supone una mejora en nuestra capacidad intelectual. En resumen, Fischer propone que recordar nuestra ascendencia afecta positivamente nuestras habilidades intelectuales.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Para probar su hip\u00f3tesis, Fischer y su equipo manipularon a universitarios de tal manera que unos pensaban en sus antepasados, otros no y los resultados se relacionaron con su rendimiento intelectual.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">En un primer experimento, separan a 80 universitarios en tres grupos y se les pide a los del primer grupo que imaginen c\u00f3mo eran y viv\u00edan sus ancestros del siglo XV; al segundo grupo, lo mismo pero con sus bisabuelos; y al tercer grupo le piden que repase su \u00faltima visita al super. Despu\u00e9s, se les pregunta por sus expectativas respecto a sus estudios: qu\u00e9 van a hacer en los ex\u00e1menes, c\u00f3mo ir\u00e1 su expediente acad\u00e9mico,\u2026 Los resultados son claros. Aquellos que piensan en sus antepasados, sean del siglo XV o sus bisabuelos, tienen una expectativas un 10% mejores que los que s\u00f3lo piensan en su visita al super.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">El segundo experimento mide no lo esperado para el futuro sino la inteligencia verbal actual. Se hace con 31 estudiantes; la mitad tiene que dibujar su \u00e1rbol geneal\u00f3gico y comentarlo en unas l\u00edneas, y la otra mitad nos cuenta tambi\u00e9n su \u00faltima visita al super. Despu\u00e9s se mide su inteligencia verbal con los tests habituales. Los del \u00e1rbol geneal\u00f3gico consiguen una puntuaci\u00f3n un 15% superior a los del super.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Son 41 los estudiantes del tercer experimento. Hay tres grupos: el primero con los antepasados del siglo XV, el segundo con los abuelos que todav\u00eda viven, y el tercero con un buen amigo. Y despu\u00e9s se mide la inteligencia espacial. Los dos primeros grupos obtienen resultados un 30% mejores que los del buen amigo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Y el \u00faltimo experimento, similar en planteamiento a los anteriores, pero los que piensan en los antepasados se dividen en dos subgrupos, uno de ellos que piensa sobre los recuerdos positivos y el otro subgrupo, sobre los negativos. Como siempre, el tercer grupo va a super. Y, como siempre tambi\u00e9n, este \u00faltimo grupo pierde y, adem\u00e1s, da igual pensar en positivo o en negativo sobre nuestra estirpe, siempre es mejor.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Fischer ha demostrado, 20 siglos despu\u00e9s, que Plutarco ten\u00eda raz\u00f3n cuando afirmaba, en el siglo I a.C., que \u201cEs deseable tener una buena descendencia, pero toda la gloria pertenece a nuestros antepasados\u201d. Quiz\u00e1, como dice Fischer, meditar sobre nuestros antepasados aumenta la sensaci\u00f3n de control sobre nuestra propia vida. Ellos sufrieron y ganaron, con la misma dotaci\u00f3n gen\u00e9tica que nosotros, guerras, desastres, matanzas, hambrunas y epidemias. Si ellos pudieron, nosotros tambi\u00e9n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">(Posdata: \u00bfY si lo que demuestra este trabajo es que meditar sobre nuestra \u00faltima visita al super nos atonta?).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">*Fischer, P., A. Sauer, C. Vogrincic &#038; S. Weisweiler. <\/span><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-GB\">2010. The ancestro effect: Thinking about our genetic origin enhances intellectual performance. European Journal of Social Psychology DOI:10.1002\/ejsp.778<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos tenemos fotograf\u00edas de nuestros padres y abuelos enmarcadas y colocadas con cari\u00f1o y respeto en estanter\u00edas y paredes. Algunos, m\u00e1s pudientes e historiados, tienen palacios enteros llenos de cuadros y esculturas de sus antepasados, como los Borbones o la Duquesa de Alba. 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