{"id":57,"date":"2008-06-12T00:11:00","date_gmt":"2008-06-12T00:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=57"},"modified":"2008-06-12T00:11:00","modified_gmt":"2008-06-12T00:11:00","slug":"la-bolsa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/06\/12\/la-bolsa\/","title":{"rendered":"La Bolsa"},"content":{"rendered":"<p>Creo que todos hemos visto en televisi\u00f3n o en el peri\u00f3dico esas enormes salas  desde las que se dirigen las transacciones de la bolsa. Cada uno de los  operadores est\u00e1 sentado ante una mesa con media docena de monitores y un mont\u00f3n  de teclados y ratones, todos funcionando a la vez, aunque sea imposible verlos  simult\u00e1neamente ni a\u00fan por el rabillo del ojo. Y en tiempos de crisis, incluso  se levantan del asiento y se gritan unos a otros con furia y gran animaci\u00f3n.  Parece un trabajo muy emocionante. Y ya sabemos que nuestras emociones y  nuestras hormonas van siempre por el mismo camino. John Coates y J. Herbert, de  la Universidad de Cambridge se propusieron averiguar que cambios hormonales  sufr\u00edan (o disfrutaban) estos operadores de bolsa. Como hip\u00f3tesis, plantearon un  aumento de la testosterona, como hormona relacionada con la agresividad, y del  cortisol, relacionado con la gesti\u00f3n del estr\u00e9s. Entrevistaron a 17 operadores  de la bolsa de Londres, durante ocho d\u00edas, y midieron en su saliva el nivel de  las hormonas antes y despu\u00e9s de la jornada de trabajo.<br \/>\nLos autores  encontraron que el aumento de testosterona implicaba alcanzar mayores ganancias.  Uno de los operadores, al cabo de seis d\u00edas, dobl\u00f3 sus resultados a la vez que  su nivel de testosterona sub\u00eda un 74%. Si al acabar la jornada, ten\u00edan un nivel  alto de testosterona, sus ganancias de ese d\u00eda superaban la media mensual; y, si  el nivel era alto antes de empezar la jornada, sus resultados tambi\u00e9n superar\u00edan  la media. En resumen, a m\u00e1s testosterona, m\u00e1s ganancias. Es obvio, que todos los  operadores analizados eran hombres; no conozco una investigaci\u00f3n similar con  mujeres.<br \/>\nCon el cortisol, Coates y Herbert pensaban que subir\u00eda su nivel si  el operador perd\u00eda dinero con el consiguiente estr\u00e9s que debe producir un hecho  de esta clase, pero no es as\u00ed: esta hormona aumenta en momentos de  incertidumbre, de lo que se denomina volatilidad del mercado, no de p\u00e9rdida  declarada y establecida.<\/p>\n<p>*Coates, J.N. &#038; J. Herbert. 2008. Endogenous  steroids and financial risk taking on a London trading floor. <em>Proceedings of  the National Academy of Sciences USA<\/em> 105: 6167-6172. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Creo que todos hemos visto en televisi\u00f3n o en el peri\u00f3dico esas enormes salas desde las que se dirigen las transacciones de la bolsa. Cada uno de los operadores est\u00e1 sentado ante una mesa con media docena de monitores y un mont\u00f3n de teclados y ratones, todos funcionando a la vez, aunque sea imposible verlos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}