{"id":567,"date":"2010-12-10T11:09:00","date_gmt":"2010-12-10T11:09:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=567"},"modified":"2010-12-10T11:09:00","modified_gmt":"2010-12-10T11:09:00","slug":"resaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/12\/10\/resaca\/","title":{"rendered":"Resaca"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Para Anasan, cuyo dolor de cabeza me inspir\u00f3.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Entre otros significados, el Diccionario de la Lengua nos dice que resaca es el \u201cmalestar que padece al despertar quien ha bebido alcohol en exceso.\u201d Los cient\u00edficos que estudian este desagradable fen\u00f3meno que recuerda aquel dicho de que \u201ctodo pecado lleva su castigo\u201d, definen la resaca como el malestar general que aparece varias horas despu\u00e9s de ingerir una dosis t\u00f3xica de alcohol. Otros expertos, m\u00e1s descriptivos, hablan de que la resaca es el grupo de s\u00edntomas que aparecen despu\u00e9s de la metabolizaci\u00f3n de una dosis t\u00f3xica de alcohol. Esos s\u00edntomas, fisiol\u00f3gicos y del \u00e1nimo, son, entre otros, el dolor de cabeza, la sed, la p\u00e9rdida del apetito, la foto- y audiosensibilidad (sensibilidad exacerbada a la luz y los sonidos), los v\u00f3mitos, las n\u00e1useas, la disminuci\u00f3n de la concentraci\u00f3n, lapsus de memoria y otros m\u00e1s. Es, seg\u00fan consenso general y tras el consumo exagerado de alcohol, el fen\u00f3meno m\u00e1s extendido y que m\u00e1s aversi\u00f3n crea contra el consumo de esta droga, incluso aunque, a veces, en alg\u00fan episodio concreto, tenga consecuencias positivas. Es la resaca la defensa evolutiva de nuestro organismo contra el consumo de alcohol. Por otra parte, este consumo tiene elevados costes econ\u00f3micos, sociales y personales como son la p\u00e9rdida de d\u00edas de trabajo o el bajo rendimiento en los estudios.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">La mayor\u00eda de las veces, como nos cuentan Gemma Prat y sus colaboradores de la Universidad de Barcelona, la resaca comienza entre seis y ocho horas despu\u00e9s del consumo, cuando el alcohol en sangre comienza a disminuir y alcanza el m\u00e1ximo cuando ese valor es cero; dura hasta un m\u00e1ximo de 24 horas despu\u00e9s del consumo de alcohol. En general, el 75% de las personas que han consumido una dosis t\u00f3xica de alcohol sufren la resaca. El 15% de la poblaci\u00f3n reconoce haber pasado por lo menos una resaca en el \u00faltimo mes pero, si aumentamos el intervalo de tiempo a un a\u00f1o, el porcentaje sube hasta el 50% en los bebedores habituales y hasta el 87% en los universitarios de Estados Unidos, entre los que uno de cada cuatro tiene una resaca semanal. Como ven, la resaca es un fen\u00f3meno muy desagradable y, a pesar de ello, muy extendido.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">No est\u00e1 nada clara la acusa que provoca la resaca. Hay varias hip\u00f3tesis que, ante nuestra ignorancia, en principio no son excluyentes entre s\u00ed y de las que,<span style=\"mso-spacerun:yes\">  <\/span>como dicen Gemma Prat y sus colegas, cuatro son las m\u00e1s mencionadas. En primer lugar, estar\u00eda la falta de alcohol, algo as\u00ed como el \u201cmono\u201d de los drogadictos, que se producir\u00eda seg\u00fan va despareciendo de la sangre. Despu\u00e9s est\u00e1 la teor\u00eda del acetaldeh\u00eddo, compuesto que se forma en la metabolizaci\u00f3n del alcohol y que, en dosis altas, provoca s\u00edntomas similares a los de la resaca. En tercer lugar, no debemos olvidar que el propio alcohol es un t\u00f3xico que interfiere con varios sistemas metab\u00f3licos con desagradables resultados. Y, finalmente, podr\u00eda ser la resaca efecto, no del alcohol, sino de otros compuestos que, en menor concentraci\u00f3n, lo acompa\u00f1an en cada bebida. Por ello, hay algunas bebidas que provocan m\u00e1s resaca que otras (bourbon contra vodka, por ejemplo).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Adem\u00e1s, sea cual sea la causa, hay otros factores que influyen en la gravedad de la resaca. Por ejemplo, la vulnerabilidad ante el alcohol; hay personas que tienen mayor o menor resistencia y, en general, menos o m\u00e1s resaca. Hay incluso quienes teniendo malas resacas, beben m\u00e1s para aliviarlas y acaban cayendo en el alcoholismo. No es lo habitual sin consideramos, como dec\u00eda antes, que la resaca es nuestro castigo por el pecado de beber. Otro factor que agrava la resaca es el consumo de otras drogas o de f\u00e1rmacos junto con el alcohol: tabaco, cannabis, benzodiazepinas,\u2026 Y tambi\u00e9n factores psicosociales como sentirse culpable por beber, inseguridad, ansiedad, rabia, depresi\u00f3n, sufrir una situaci\u00f3n vital negativa (\u201cpasar una mala racha\u201d). Queda por ver si las expectativas positivas con las que se empieza<span style=\"mso-spacerun:yes\">  <\/span>a beber, por ejemplo en el \u201cbotell\u00f3n\u201d, provocan m\u00e1s o menos resaca.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Faltan por estudiar m\u00e1s a fondo los efectos a largo plazo de la resaca. Tanto el grupo de Gemma Prat como el de Richard Stephens de la Universidad Keele de Staffordshire, en Inglaterra, han revisado lo publicado hasta el momento y han notado la dificultad en estudiar los efectos de un proceso que no es f\u00e1cil de definir y concretar. Parece claro que las borracheras (\u201clas dosis t\u00f3xicas de alcohol\u201d) y las resacas repetidas influyen en la falta de atenci\u00f3n, las dificultades motrices o en la p\u00e9rdida de memoria, pero estos s\u00edntomas tambi\u00e9n se confunden con el alcoholismo. Es evidente que falta una buena metodolog\u00eda y queda mucho estudio por hacer.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">*Prat, G., A. Adan, M. P\u00e9rez-Pami\u00e8s &#038; M. S\u00e1nchez-Turet. <\/span><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-GB\">2008. Neurocognitive effects of alcohol hangover. Addictive Behaviors 33: 15-23.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language: EN-GB\">*Prat, G., A. Adan &#038; M. S\u00e1nchez-Turet. 2009. Alcohol hangover: a critical review of explanatory factors. Human Psychopharmacology 24: 259-267.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p>  <span lang=\"EN-GB\" style=\"font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-fareast-font-family: \"Times New Roman\";mso-ansi-language:EN-GB;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA\">*Stephens, R., J. Ling, T.M. Hefferman, N. Heather &#038; K. Jones. <st1:metricconverter productid=\"2008. A\" w:st=\"on\">2008. A<\/st1:metricconverter> review of the literature on the cognitive effects of alcohol hangover. Alcohol &#038; Alcoholism 43: 163-170.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Anasan, cuyo dolor de cabeza me inspir\u00f3. 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