{"id":560,"date":"2010-11-25T15:27:00","date_gmt":"2010-11-25T15:27:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=560"},"modified":"2010-11-25T15:27:00","modified_gmt":"2010-11-25T15:27:00","slug":"depresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/11\/25\/depresion\/","title":{"rendered":"Depresi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El titular de la noticia era impactante, no hay duda: &#8220;Dormir con la televisi\u00f3n encendida puede causar depresi\u00f3n&#8221;. En el texto se explicaba que Randy Nelson y su grupo, de la Universidad Estatal de Ohio en Columbus, hab\u00edan encontrado una relaci\u00f3n entre la televisi\u00f3n encendida toda la noche en el dormitorio y la aparici\u00f3n de s\u00edntomas de depresi\u00f3n al cabo de ocho semanas. Sin embargo, el experimento lo hab\u00edan hecho con 16 h\u00e1msters siberianos hembras (Phodopus sungorus), que tienen un ciclo de sue\u00f1o parecido al nuestro y a los que hab\u00edan dividido en dos grupos de ocho cada uno. A uno de ellos le ten\u00edan en un ciclo de 16 horas de luz y 8 de oscuridad, y al otro grupo a 16 horas de luz y 8 de luz muy tenue (5 lux; para que se hagan una idea, los los del primer grupo est\u00e1n a 150 lux que es algo m\u00e1s de lo habitual en una vivienda). <\/p>\n<div>Nelson parte de la hip\u00f3tesis de la interferencia de la iluminaci\u00f3n nocturna sobre la s\u00edntesis de melatonina. Esta es la hormona, sintetizada de noche por la gl\u00e1ndula pineal (situada en el centro del cerebro, por encima del cerebelo), que nos informa de la longitud de la noche y de la \u00e9poca del a\u00f1o, seg\u00fan la relaci\u00f3n d\u00eda\/noche. Ya se sab\u00eda que la exposici\u00f3n a luz normal durante la noche inhibe la secreci\u00f3n de melatonina y desorienta nuestro ciclo diario de sue\u00f1o y vigilia.  Los autores tratan de averiguar qu\u00e9 sucede cuando la luz nocturna es de muy baja intensidad, la habitual en nuestro mundo urbano e industrializado. Es la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica que, entre otras cosas, no nos deja ver las estrellas.<\/div>\n<div>Los resultados del experimento con h\u00e1msters indican la aparici\u00f3n de s\u00edntomas de ansiedad y depresi\u00f3n en los que han tenido luz por la noche. El estudio de sus cerebros demuestra que las neuronas del hipocampo, situado en el centro del cerebro, cerca del cerebelo, y dedicado a la formaci\u00f3n de la memoria, a la ubicaci\u00f3n espacial y a la inhibici\u00f3n de la conducta, pierden conectividad entre ellas.<\/div>\n<div>El trabajo de Randy Nelson y sus colegas termina con estas palabras: &#8220;estos resultados sugieren que una baja iluminaci\u00f3n nocturna, como la que es habitual en Norteam\u00e9rica y Europa, puede contribuir significativamente al aumento de la prevalencia de des\u00f3rdenes del \u00e1nimo&#8221;. Ya ven lo cuidadoso que es el lenguaje de los cient\u00edficos, lo cautos que son al poner por escrito sus conclusiones. Por cierto, aqu\u00ed no aparecen ni la depresi\u00f3n ni la televisi\u00f3n, y mucho menos en humanos.<\/div>\n<div>Uno se pregunta c\u00f3mo hemos llegado de los h\u00e1msters a los humanos, de la poca luz nocturna a la televisi\u00f3n encendida, y de los s\u00edntomas de ansiedad y depresi\u00f3n a la depresi\u00f3n sin m\u00e1s. Todo comienza en el reuni\u00f3n anual de la Sociedad de Neurociencias americana, celebrada este a\u00f1o en San Diego, California, del 13 al 17 de noviembre. All\u00ed, el \u00faltimo d\u00eda de reuni\u00f3n, el 17, Randy Nelson y su grupo presentaron una comunicaci\u00f3n con el experimento que acabo de explicar. A la misma hora, en Columbus, Ohio, el servicio de prensa de su universidad di\u00f3 a los medios un comunicado con el t\u00edtulo &#8220;La luz nocturna causa cambios en el cerebro ligados a la depresi\u00f3n&#8221;. En el texto, el propio Nelson declara que los 5 lux de luz nocturna no son mucho, &#8220;el equivalente a una televisi\u00f3n encendida en una habitaci\u00f3n a oscuras.&#8221; A los dos d\u00edas ya aparec\u00edan avisos en internet que dec\u00edan que &#8220;si se quiere proteger el hipocampo y eliminar un factor en tu vida que te puede llevar a la depresi\u00f3n, lo mejor es dejar la televisi\u00f3n, el ordenador y el tel\u00e9fono m\u00f3vil fuera del dormitorio.&#8221;<\/div>\n<div>En fin, queda claro c\u00f3mo se puede pasar en horas de h\u00e1msters a personas, de 5 lux  a la televisi\u00f3n encendida, y de la depresi\u00f3n en h\u00e1msters a nuestra depresi\u00f3n. Proceso confuso e incomprensible que nos lleva, sin remedio, a los s\u00edntomas de depresi\u00f3n.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>*Bedrosian, T., L.K. Fonken, J.C. Walton &#038; R.J. Nelson. 2010. Dim light at night provokes depressive-like behavior and altered dendritic morphology within the hippocampus of female hamsters. Neuroscience 2010 &#8211; Annual Meeting Society for Neuroscience, San Diego, November 13-17.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El titular de la noticia era impactante, no hay duda: &#8220;Dormir con la televisi\u00f3n encendida puede causar depresi\u00f3n&#8221;. 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