{"id":541,"date":"2010-10-22T14:58:00","date_gmt":"2010-10-22T14:58:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=541"},"modified":"2010-10-22T14:58:00","modified_gmt":"2010-10-22T14:58:00","slug":"criticos-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/10\/22\/criticos-arte\/","title":{"rendered":"Cr\u00edticos de arte"},"content":{"rendered":"<p>Hace muchos miles de a\u00f1os, la especie humana cre\u00f3 el arte cuando empez\u00f3 a tallar piedras, conchas o huesos y a colorear desde pieles hasta las paredes de las cuevas y refugios en que viv\u00eda. Esta actividad exclusivamente humana est\u00e1 bien documentada desde hace 30000 a\u00f1os, aunque hay indicios de que empez\u00f3 hace mucho m\u00e1s tiempo. A la vez que se crea arte, es obvio que debe aparecer un criterio que diferencia el buen arte del mal arte. Este concepto de belleza se basa en dos propiedades. En primer lugar, nuestra especie siente placer cuando ve arte est\u00e9ticamente agradable y experimenta emociones negativas del arte est\u00e9ticamente poco atractivo. Y, en segundo lugar, s\u00f3lo nuestra especie es capaz de decir lo que es arte hermoso o bueno y arte feo o malo y, en consecuencia, formar el concepto de lo que es est\u00e9ticamente agradable.<\/p>\n<div>Todo esto, exclusivo de la especie humana, ha llevado a Shigeru Watanabe, de la Universidad Keio, de Tokyo, a investigar si esta cualidad aparece en alguna otra especie. En su caso, Watanabe ha trabajado con palomas dom\u00e9sticas y ha utilizado 57 pinturas de ni\u00f1os, de 9 a 11 a\u00f1os, clasificadas como buenas o malas por su profesor de arte y, m\u00e1s tarde, por diez adultos del laboratorio de Watanabe, de edad entre 20 y 57 a\u00f1os.<\/div>\n<div>En una primera serie de experimentos, cuatro palomas son entrenadas a base de darles comida si pican los cuadros buenos y a dejarlas en ayunas si pican los cuadros malos. Despu\u00e9s, se les presenta una mezcla de cuadros buenos y malos, mezclando nuevos y los que han visto, y los investigadores anotan qu\u00e9 cuadro pican las palomas.  Siempre ganan los buenos, sean ya vistos o nuevos. Es doble el n\u00famero de aciertos de los nuevos respecto de los nuevos malos y casi ocho veces mejor con los malos ya vistos en el entrenamiento. Con el tama\u00f1o de los cuadros menor, los aciertos son los mismos. Por el contrario, cuando los cuadros  pasan a escala de grises y pierden el color, las palomas pierden la capacidad de discriminar y, de ello se deduce, que las palomas usan el color para clasificar arte malo y arte bueno. Incluso las palomas aprenden a distinguir entre acuarelas y pinturas al pastel.<\/div>\n<div>En resumen, las palomas pueden aprender a distinguir entre pinturas buenas y malas seg\u00fan una clasificaci\u00f3n previa hecha por humanos.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>*Watanabe, S. 2010. Pigeons can discriminate &#8220;good&#8221; and &#8220;bad&#8221; paintings by children. <em>Animal Cognition<\/em> 13: 75-85.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace muchos miles de a\u00f1os, la especie humana cre\u00f3 el arte cuando empez\u00f3 a tallar piedras, conchas o huesos y a colorear desde pieles hasta las paredes de las cuevas y refugios en que viv\u00eda. 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