{"id":539,"date":"2010-10-19T15:31:00","date_gmt":"2010-10-19T15:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=539"},"modified":"2010-10-19T15:31:00","modified_gmt":"2010-10-19T15:31:00","slug":"beber","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/10\/19\/beber\/","title":{"rendered":"Beber"},"content":{"rendered":"<p>Muchos son los programas de educaci\u00f3n y prevenci\u00f3n sobre el consumo de alcohol y pocos de esos programas obtienen resultados eficaces. Quiz\u00e1, como ha ocurrido con los puntos y la retirada de carnet en relaci\u00f3n con los accidentes de tr\u00e1fico, m\u00e1s que programas de educaci\u00f3n sobre el alcohol se deben poner en marcha medidas m\u00e1s coercitivas. Una de estas medidas, como nos recuerdan Alexander Wagenaar y su equipo, de la Universidad de Florida, es elevar los impuestos sobre el alcohol. Este grupo ha investigado doce bases de datos para estudiar la relaci\u00f3n entre el precio y los impuestos del alcohol con la conductas de riesgo y la mortalidad que asociamos con su consumo. <\/p>\n<div>Para empezar, un aumento de un 10% en el precio del alcohol supone un 5% de reducci\u00f3n en su consumo. Adem\u00e1s, doblando el impuesto sobre el alcohol se consigue que disminuyan los suicidios en un 4.8%, un 11.2% los accidentes de tr\u00e1fico, un 5.5% el contagio de enfermedades de transmisi\u00f3n sexual, un 2.2% el consumo de otras drogas, 1.4% los delitos criminales, y, en general, un 35% disminuye la mortalidad relacionada con el alcohol. <\/div>\n<div>Angela Fertig y Tara Watson, de la Universidad de Georgia, en Estados Unidos, estudian el mismo problema del consumo de alcohol, pero con un enfoque distinto: relacionan la edad m\u00ednima legal para consumo de alcohol y sus cambios con el consumo de alcohol en j\u00f3venes y sus consecuencias. Investigan, entre 1978 y 1988, a\u00f1os en que bajaba en muchos lugares la edad para consumir alcohol, en relaci\u00f3n con los registros de nacimientos. Ya se sab\u00eda que elevar esa edad m\u00ednima reduce el consumo entre j\u00f3venes y, a la vez, el n\u00famero de accidentes de tr\u00e1fico fatales. En resumen, una edad m\u00ednima para el consumo de 18 a\u00f1os aumenta el consumo de alcohol en j\u00f3venes embarazadas de 18 a 20 a\u00f1os en un 21%; aumenta el n\u00famero de nacimientos en j\u00f3venes blancas de 18 a 20 a\u00f1os en un 4.6% y en j\u00f3venes negras en un 3.9%; aumenta la probabilidad de tener un hijo bajo de peso en j\u00f3venes de 18 a 20 a\u00f1os en un 6%; y aumenta el riesgo de nacimiento prematuro en un 5% en j\u00f3venes blancas y en un 7% en j\u00f3venes negras.  Hay incluso algunos saltos espectaculares como, por ejemplo, que una edad m\u00ednima de 18 a\u00f1os aumenta la probabilidad, en j\u00f3venes negras, de un embarazo no deseado en un 25%. <\/div>\n<div>Como ven, subir los impuestos y el precio del alcohol disminuye muchos de los riesgos asociados, pero bajar la edad m\u00ednima de consumo aumenta muchos de esos riesgos.<\/div>\n<div>Pero muchas de estas conductas s\u00f3lo se pueden aprender en casa, y reconocer los peligros del alcohol por parte de los j\u00f3venes es una de ellas. Caitlin Abar y sus colegas, de la Universidad Estatal de Pennsylvania, han preguntado a 290 estudiantes universitarios de primer a\u00f1o por la permisividad de sus padres con el alcohol, por la conducta de sus padres con el alcohol, y por las experiencias negativas que han sufrido en relaci\u00f3n con su consumo. Los autores aseguran que la permisividad de los padres predice la conducta de los hijos que, a su vez, est\u00e1 relacionada con consecuencias negativas. El consumo de alcohol de los padres tambi\u00e9n predice la conducta de los hijos pero con diferencias de sexo: si beben el padre y la madre es un riesgo para que beba la hija, mientras que al hijo, si bebe el padre, le protege, aunque no mucho, de consumir alcohol.<\/div>\n<div>Los autores son partidarios de que, ante el consumo de alcohol y trat\u00e1ndose de j\u00f3venes, en el hogar se debe implantar una tolerancia cero.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>*Abar, C., B. Abar &#038; R. Turrisi. 2009. The impact of parental modeling and permissibility on alcohol use and experienced negative drinking consequences in college. <em>Addictive Behaviors<\/em> 34: 542-547.<\/div>\n<div>*Fertig, A.R. &#038; T. Watson. 2009. Minimum drinking age laws and infant health outcomes. <em>Journal of Health Economics<\/em> 28: 737-747.<\/div>\n<div>*Wagenaar, A,C., A.L. Tobler &#038; K.A. Komro. 2010. Effects of alcohol tax and price policies on morbidity and mortality: A systematic review. <em>American Journal of Public Health<\/em> DOI:10.2105\/AJPH.2009.186007.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos son los programas de educaci\u00f3n y prevenci\u00f3n sobre el consumo de alcohol y pocos de esos programas obtienen resultados eficaces. 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