{"id":498,"date":"2010-06-24T10:42:00","date_gmt":"2010-06-24T10:42:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=498"},"modified":"2010-06-24T10:42:00","modified_gmt":"2010-06-24T10:42:00","slug":"pigmeos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/06\/24\/pigmeos\/","title":{"rendered":"Pigmeos"},"content":{"rendered":"<p>Los suecos son muy altos y los sicilianos peque\u00f1os y renegridos; los de Estados Unidos, m\u00e1s bien grandes y gordos, y los brasile\u00f1os, muy \u00e1giles. Sigamos: los extreme\u00f1os, al ser de Extremadura, son enjutos y fibrosos; en cambio, los gallegos, de clima m\u00e1s suave, son m\u00e1s gorditos y de piel clara. Ya ven la cantidad de t\u00f3picos y lugares comunes que se pueden escribir en pocas l\u00edneas. Pero una cosa es cierta, aunque sea intuitivamente, asignamos categor\u00edas de peso y altura a humanos de otras poblaciones, y es obvio, siempre en comparaci\u00f3n con nuestra poblaci\u00f3n que es, despu\u00e9s de todo, la que mejor conocemos. Pero, \u00bfalgo de todo esto es cierto? Es la pregunta que se hacen Ann McKellar y Andrew Hendry, de la Universidad de la Reina en Kingston y de la Universidad McGill en Montreal, ambas en Canad\u00e1. Para responderla comparan la variaci\u00f3n en peso y altura de nuestra especie con los mismos par\u00e1metros en 848 poblaciones de otras 210 especies animales y, a continuaci\u00f3n, estudian los mismos datos en 99 poblaciones humanas. Las especies animales son de todo tipo y van desde invertebrados a mam\u00edferos, y las poblaciones humanas son de todos los continentes, desde los Njalia de Australia a los Khunde del Nepal.<\/p>\n<p>Los resultados de McKellar y Hendry demuestran que, dentro de la misma poblaci\u00f3n humana, hay mucha variaci\u00f3n en peso y muy poca en altura y, en cambio, la altura entre poblaciones distintas var\u00eda igual que en otras especies. En resumen, el peso es muy variable dentro y entre poblaciones mientras que la altura es uniforme dentro y muy variable entre poblaciones. Por tanto, la evoluci\u00f3n tiende a uniformizar los individuos dentro de una misma poblaci\u00f3n y a mantener la variedad gen\u00e9tica entre las poblaciones.<\/p>\n<p>Hay en los bosques de Ituri, en el centro de \u00c1frica, en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, una de esas poblaciones humanas que son el ejemplo perfecto de la variaci\u00f3n entre grupos que encuentran McKellar y Hendry: son los Efe, los pigmeos cuya altura media es un r\u00e9cord, solamente 1,43 metros. Como nos cuentan George Perry y Nathaniel Dominy, de la Universidad de Chicago y de la Universidad de California en Santa Cruz, no son los \u00fanicos pigmeos, hay m\u00e1s. Entre ellos est\u00e1n los Hiwi de Venezuela (1,56 m), los Yanomamo de Brasil (1,52 m), los Biaka y los Mbuti, que acompa\u00f1an a los Efe en el Congo (1,53 m; 1,43 m; 1, 44m), los Hadza de Tanzania (1,60 m), los \u00a1Kung San de Namibia (1,61 m), los Onge de las Islas Anadaman (1,51 m) y algunos grupos m\u00e1s en Filipinas e Indonesia. Como ven hay varias poblaciones cuya altura media en la madurez se mantiene por debajo de la media de la especie humana y, sobre todo, se siente m\u00e1s el contraste porque estos grupos est\u00e1n rodeados de otros con una altura media superior.<\/p>\n<p>Perry y Dominy se preguntan qu\u00e9 presi\u00f3n evolutiva ha llevado a la aparici\u00f3n de estos grupos de baja altura. Lo primero que destaca, si se coloca la ubicaci\u00f3n de estos grupos sobre un mapamundi, es que todos est\u00e1n en el tr\u00f3pico y adem\u00e1s en zonas de bosques h\u00famedos tropicales. Este h\u00e1bitat es muy poco hospitalario para nuestra especie. La mortalidad infantil llega al 20% y en ni\u00f1os de menos de cinco a\u00f1os puede alcanzar el 40%, y hay poblaciones en que la mortalidad puede llegar al 70%. La temperatura y la humedad hacen muy dif\u00edcil la termorregulaci\u00f3n, la comida es escasa a pesar de lo que pudiera parecer, y el entorno es perfecto para la presencia de par\u00e1sitos y organismos pat\u00f3genos como virus y bacterias. Por todo ello, Perry y Dominy proponen que los pigmeos son de baja altura porque su desarrollo se detiene hacia los 12 a\u00f1os para alcanzar r\u00e1pidamente la madurez sexual y poder reproducirse, evitando as\u00ed la extinci\u00f3n del grupo. Los pigmeos ser\u00edan, por tanto, una consecuencia del h\u00e1bitat que ocupan.<\/p>\n<p>*McKellar, A.E. &#038; A.P. Hendry. 2009. How humans differ from other animals in their levels of morphological variation. <EM>PLoS ONE<\/EM> 4: e6876.<\/p>\n<p> *Perry, G.H. &#038; N.J. Dominy. 2008. Evolution of the human pygmy phenotype. <EM>Trends in Ecology and Evolution <\/EM>24: 218-225.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los suecos son muy altos y los sicilianos peque\u00f1os y renegridos; los de Estados Unidos, m\u00e1s bien grandes y gordos, y los brasile\u00f1os, muy \u00e1giles. Sigamos: los extreme\u00f1os, al ser de Extremadura, son enjutos y fibrosos; en cambio, los gallegos, de clima m\u00e1s suave, son m\u00e1s gorditos y de piel clara. 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