{"id":488,"date":"2011-01-11T08:13:00","date_gmt":"2011-01-11T08:13:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=488"},"modified":"2011-01-11T08:13:00","modified_gmt":"2011-01-11T08:13:00","slug":"paradoja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2011\/01\/11\/paradoja\/","title":{"rendered":"Paradoja"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Existe, sin discusi\u00f3n, una perceptible degradaci\u00f3n global de los ecosistemas. Los ecologistas aseguran que esta degradaci\u00f3n terminar\u00e1 por afectar al bienestar humano. Los ecosistemas degradados cada vez cumplen con m\u00e1s dificultad su funci\u00f3n y, en consecuencia, los servicios que rinden a nuestra especie cada vez son peores: alimentos, pesquer\u00edas, cat\u00e1strofes naturales, clima, capa de ozono,\u2026 Sin embargo, las medidas del bienestar humano no paran de crecer tanto en los pa\u00edses ricos como en los pobres. Es decir, los ecosistemas y sus servicios se degradan mientras que los destinatarios de esos servicios, la especie humana, declara que vive cada vez mejor. Es la paradoja del ecologista. Ciara Raudsepp-Hearne y su grupo de <st1:personname productid=\"la Universidad McGill\" w:st=\"on\"><st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la Universidad<\/st1:personname> McGill<\/st1:personname> de Montreal, en Canad\u00e1, han intentado explicar la paradoja.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Como indicador del estado de los ecosistemas, los autores utilizan los datos y conclusiones del Millenium Ecosystem Assessment, un estudio exhaustivo de ecosistemas y recursos a nivel global. Este seguimiento de los ecosistemas se centra en los recursos y servicios que proporcionan y, por ello, se relaciona directa y f\u00e1cilmente con la especie humana. Los servicios son de provisiones como agua y alimentos; de control y regulaci\u00f3n de los ecosistemas como el clima o la erosi\u00f3n; y, finalmente, de valores culturales como proporcionar valores est\u00e9ticos o el desarrollo del ecoturismo. Todos los servicios declinan excepto algunos muy concretos como la percepci\u00f3n y control del cambio clim\u00e1tico y la capa de ozono o la producci\u00f3n mundial de alimentos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">En cuanto al bienestar, los datos provienen del Human Development Index, que une datos econ\u00f3micos, como el Producto Interior Bruto, con otros sociales como la esperanza de vida, la educaci\u00f3n o la sensaci\u00f3n subjetiva de felicidad. Nos ense\u00f1a que en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha habido mejoras incluso en los pa\u00edses pobres. Entre 1970 y 2009, el n\u00famero de personas en extrema pobreza ha disminuido en un 50% a pesar del aumento de poblaci\u00f3n. O la mortalidad infantil ha ca\u00eddo un 75% y las instalaciones sanitarias se han multiplicado por dos. El consumo de cereales se ha triplicado y la sensaci\u00f3n subjetiva de bienestar tambi\u00e9n ha crecido.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Los autores plantean tres hip\u00f3tesis, no excluyentes, que intentan explicar el aumento de bienestar en medio de la destrucci\u00f3n del entorno. En la primera se dice que la funci\u00f3n principal de los ecosistemas respecto de nuestra especie es la producci\u00f3n de alimentos, y esta funci\u00f3n se ha cumplido y mejorado sin cesar en las \u00faltimas d\u00e9cadas. La segunda hip\u00f3tesis plantea que el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico disocia y protege, en gran parte, el bienestar de la degradaci\u00f3n de los ecosistemas. Y, finalmente, la tercera hip\u00f3tesis asegura que existe un lapso de tiempo entre la degradaci\u00f3n de los servicios de los ecosistemas y que esa degradaci\u00f3n se haga patente para nosotros; es decir, la consecuencia no es inmediata.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">Sin embargo, los autores, a\u00fan considerando estas tres hip\u00f3tesis, no son muy optimistas respecto a nuestro futuro bienestar. Los datos sobre sequ\u00edas, inundaciones y plagas nos son muy favorables para la producci\u00f3n de alimentos. La tecnolog\u00eda s\u00f3lo nos separa del desastre ambiental en lugares y momentos muy concretos y es dif\u00edcil, seg\u00fan los autores, a un nivel global. Y respecto al lapso de tiempo entre la degradaci\u00f3n de un servicio y su influencia en la vida de nuestra especie, es una cuesti\u00f3n de adaptaci\u00f3n a un entorno cambiante, quiz\u00e1 cada vez m\u00e1s fr\u00e1gil y hostil, y Raudsepp-Hearne dudan de que el hombre sea capaz de hacerlo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:Arial;mso-ansi-language:ES\">*Raudsepp-Hearne, C. y 7 colaboradores. <\/span><span lang=\"EN-GB\" style=\"font-family:Arial; mso-ansi-language:EN-GB\">2010. Untangling the environmentalist\u2019s paradox: Why is human well-being increasing as ecosystems services degrade? BioScience 60: 576-589. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existe, sin discusi\u00f3n, una perceptible degradaci\u00f3n global de los ecosistemas. Los ecologistas aseguran que esta degradaci\u00f3n terminar\u00e1 por afectar al bienestar humano. 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