{"id":464,"date":"2010-04-27T17:34:00","date_gmt":"2010-04-27T17:34:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=464"},"modified":"2010-04-27T17:34:00","modified_gmt":"2010-04-27T17:34:00","slug":"nube-cenizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/04\/27\/nube-cenizas\/","title":{"rendered":"Nube de cenizas"},"content":{"rendered":"<p><IMG class=imgizqda id=img_0 src=\"\/labiologiaestupenda\/wp-content\/uploads\/sites\/23\">1816 fue <EM><A id=link_0 title=http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/3\/8\/volcan href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/3\/8\/volcan\"><EM>El a\u00f1o sin verano<\/EM><\/A><\/EM>. Ya hablamos de ello; el volc\u00e1n Tambora, en la isla de Sumatra, tuvo una violenta erupci\u00f3n el a\u00f1o anterior, 1815, e inyect\u00f3 en la estratosfera, por encima, m\u00e1s o menos, de los 11000 metros, tremendas cantidades de humo y cenizas. En los a\u00f1os siguientes se produjo un enfriamiento en verano del Hemisferio Norte. Las temperaturas cayeron una media de 0.5\u00baC y, en Inglaterra, fue el mes de julio m\u00e1s fr\u00edo que se recordaba. Otras erupciones m\u00e1s cercanas a nosotros y que han influido de alguna forma en el clima son las de los volcanes St. Helens, en 1980 y en Estados Unidos, Nevado del Ruiz, en 1985 y en Colombia, y Pinatubo, en 1991 y en Filipinas.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas semanas, la erupci\u00f3n del volc\u00e1n island\u00e9s Eyjafjalla ha expulsado una nube de cenizas y humo a la atm\u00f3sfera y ha colapsado durante unos d\u00edas el tr\u00e1fico a\u00e9reo en Europa. La nube, por lo que s\u00e9, se mantuvo entre 5500 y 11000 metros y, aunque por poco, no parece que haya llegado a la estratosfera. Si alcanza la estrosfera, es dif\u00edcil de eliminar de la manera habitual, por deposici\u00f3n lenta en la superficie, ayudada por el viento y la lluvia. Se extender\u00eda por todo el planeta, sobre todo por el Hemisferio Norte, con lentitud y, con seguridad, afectar\u00eda al clima planetario al impedir que parte de la radiaci\u00f3n solar llegase a tierra. As\u00ed ha ocurrido varios veces, como con el mencionado Tambura o con la tremenda explosi\u00f3n del Krakatoa en 1883 que provoc\u00f3 los m\u00e1s hermosos crep\u00fasculos que se pod\u00eda imaginar. Hay quien dice que los colores del cuadro <EM>El grito<\/EM>, del noruego Edvard Munch, que lo termin\u00f3 en 1893, despu\u00e9s de cuatro versiones, se basan en los crep\u00fasculos del Krakatoa.<\/p>\n<p>John Andrew naci\u00f3 en 1763 y trabaj\u00f3 como granjero cerca de Manchester, en Inglaterra. Entre abril de 1815 y junio de 1829 escribi\u00f3 un detallado diario sobre el tiempo en la zona en que viv\u00eda. Tiene 4652 entradas y cada entrada detalla la direcci\u00f3n del viento y el tiempo que hace a la ma\u00f1ana, a mediod\u00eda y a la tarde, adem\u00e1s de unas unidades G que podr\u00edan ser la presi\u00f3n atmosf\u00e9rica aunque no se conoce c\u00f3mo la med\u00eda. <\/p>\n<p>D.S. Lee y A.R. MacKenzie, de la Universidad de Lancaster y del Servicio Metereol\u00f3gico de Gran Breta\u00f1a, respectivamente, han transcrito los datos de John Andrew a una base de datos y han intentado relacionar los cambios con acontecimientos conocidos por nosotros. Con las unidades G, y por comparaci\u00f3n entre ellas, se puede ver cuando la medida es m\u00e1s baja, lo que indicar\u00eda bajas presiones y borrascas, y este dato unido al fr\u00edo en verano y a la lluvia, permiten localizar los puntos con peor tiempo. El peor tiempo se da en 1816, 1817 y 1823. Los dos primeros a\u00f1os apuntan claramente a la erupci\u00f3n del Tambora y al <EM>a\u00f1o sin verano <\/EM>que, por lo que se ve, fueron m\u00e1s bien <EM>dos a\u00f1os sin verano<\/EM>. El segundo a\u00f1o de mal tiempo, 1823, seg\u00fan los autores, corresponde al a\u00f1o siguiente a la erupci\u00f3n de otro volc\u00e1n, el Galunggung, tambi\u00e9n de Indonesia, el mes de octubre de 1822. As\u00ed, como parece habitual, al a\u00f1o siguiente es cuando el mal tiempo lleg\u00f3 a Inglaterra y John Andrew lo pudo anotar en su minucioso diario. No parece probable que tuviera noticias, en el momento de pasar los datos a su diario, de la erupci\u00f3n de los dos volcanes al otro extremo del planeta.<\/p>\n<p>*Lee, D.S. &#038; A.R. Mackenzie. 2009. Trans-hemispheric effects of large volcanic eruptions as recorded by an early 19th century diary. <EM>International Journal of Climatology <\/EM>DOI:10.1002\/joc.2034<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1816 fue El a\u00f1o sin verano. Ya hablamos de ello; el volc\u00e1n Tambora, en la isla de Sumatra, tuvo una violenta erupci\u00f3n el a\u00f1o anterior, 1815, e inyect\u00f3 en la estratosfera, por encima, m\u00e1s o menos, de los 11000 metros, tremendas cantidades de humo y cenizas. 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