{"id":435,"date":"2010-02-22T16:05:00","date_gmt":"2010-02-22T16:05:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=435"},"modified":"2010-02-22T16:05:00","modified_gmt":"2010-02-22T16:05:00","slug":"esquelas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/02\/22\/esquelas\/","title":{"rendered":"Esquelas"},"content":{"rendered":"<p>La adoraci\u00f3n por la juventud o, mejor dicho y casi siempre, por la apariencia de juventud en la sociedad occidental alcanza extremos que parecen exagerados, aunque muy respetables pues en nuestra cultura ya no gusta la madurez y se esconde la muerte. Keith Anderson y Jina Han, de la Universidad Estatal de Ohio en Columbus, han estudiado este comportamiento en la sociedad estadounidense con un enfoque original y sencillo. Han estudiado, desde 1967 a 1997, el aspecto de las fotograf\u00edas de los fallecidos que aparecen en las esquelas y su adecuaci\u00f3n con la edad a la que han muerto que, como es habitual, aparece en la misma esquela. Cuando entre la edad de la fotograf\u00eda y la edad declarada se sospecha que hay una diferencia de quince a\u00f1os o m\u00e1s, se considera que la fotograf\u00eda tiene una &#8220;edad inadecuada&#8221;. <\/p>\n<p>Los autores estudiaban las primeras 100 esquelas publicadas a partir de febrero de los a\u00f1os 1967, 1977, 1987 y 1997 en el <EM>The Cleveland Plain Dealer<\/EM>, el peri\u00f3dico de mayor tirada de Ohio. El total de la muestra, por tanto, es de 400 esquelas. Una vez estudiadas y clasificadas, encontraron que las fotograf\u00edas con edad inadecuada iban aumentando de a\u00f1o en a\u00f1o, partiendo de un 17% en 1967, el 27% en 1977, el 30% en 1987, hasta llegar al 36% en 1997; en las mujeres, el porcentaje es m\u00e1s o menos el doble que en los hombres. La subida es continua, a\u00f1o tras a\u00f1o y, seg\u00fan los autores, se debe a la influencia de la discriminaci\u00f3n por edad, por una parte, y a una indiscutible presi\u00f3n sexista en el caso de las mujeres. Otra raz\u00f3n para cambiar la fotograf\u00eda, que los autores sugieren pero no estudian en detalle, es que la causa de la muerte sea una enfermedad de larga duraci\u00f3n y deterioro progresivo que cambie su aspecto y que, como es comprensible, sus familiares no quieren que quede reflejado en la publicaci\u00f3n de la esquela.<\/p>\n<p>Llegado a este punto, es inevitable preguntarse si algo parecido ocurre en nuestro entorno y, para averiguarlo con una aproximaci\u00f3n sencilla, qu\u00e9 mejor que utilizar las esquelas de EL CORREO. He tomado las esquelas publicadas el s\u00e1bado 30 de enero y los domingos 31 de enero y 7, 14 y 21 de febrero. El total son 137, 73 de hombres y 64 de mujeres. De todas ellas, llevan fotograf\u00eda 57 de hombres (70,08%) y 47 de mujeres (73,43%). Y aqu\u00ed viene el resultado final, el 47,11% de las fotograf\u00edas parecen tener &#8220;edad inadecuada&#8221;. Es, por tanto, un porcentaje mayor que el encontrado en Estados Unidos en 1997 pero, claro est\u00e1, han pasado una docena de a\u00f1os desde entonces. Nuestro resultado, muy artesanal, parece confirmar que la tendencia sigue subiendo. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n aparece la presi\u00f3n sexista: estas fotograf\u00edas con &#8220;edad inadecuada&#8221; respecto del total de esquelas con fotograf\u00eda, corresponden en un 35,08% a los hombres y en un 61,70% a las mujeres. Como en Ohio, m\u00e1s o menos el doble son mujeres.<\/p>\n<p>*Anderson, K.A. &#038; J. Han. 2008-2009. An exploration of ageism and sexism in obituary photographs: 1967-1997. <EM>Omega &#8211; Journal of Death and Dying <\/EM>58: 335-345.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La adoraci\u00f3n por la juventud o, mejor dicho y casi siempre, por la apariencia de juventud en la sociedad occidental alcanza extremos que parecen exagerados, aunque muy respetables pues en nuestra cultura ya no gusta la madurez y se esconde la muerte. 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