{"id":427,"date":"2010-02-09T16:10:00","date_gmt":"2010-02-09T16:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=427"},"modified":"2010-02-09T16:10:00","modified_gmt":"2010-02-09T16:10:00","slug":"efecto-mozart","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/02\/09\/efecto-mozart\/","title":{"rendered":"Efecto Mozart"},"content":{"rendered":"<p>Todo empez\u00f3 en 1993 en la Universidad de California en Irvine. En el laboratorio de Frances Rauscher y su grupo pusieron los 10 primeros minutos de la Sonata para dos pianos en Do mayor de Mozart (K. 448) a 36 estudiantes, a la vez que pon\u00edan m\u00fasica de relajaci\u00f3n o, simplemente, silencio, a otros dos grupos control. Inmediatamente despu\u00e9s, todos ellos respond\u00edan a los cuestionarios pertinentes para medir su Cociente de Inteligencia (CI) espacial. Seg\u00fan los resultados, los que escucharon a Mozart obtuvieron de 8 a 9 puntos de CI m\u00e1s que los dos grupos control (119, 111 y 110 respectivamente). Esta mejora es temporal y se vuelve a la situaci\u00f3n inicial unos 10-15 minutos m\u00e1s tarde. Este trabajo, publicado en <EM>Nature<\/EM>, lleg\u00f3 a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n hasta el gran p\u00fablico y no tard\u00f3 en ser conocido como el &#8220;Efecto Mozart&#8221;.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1997, el mismo grupo de Rauscher public\u00f3 un nuevo trabajo en el que se demostraba que el entrenamiento musical, no s\u00f3lo produc\u00eda una mejora temporal de CQ espacial, sino que, adem\u00e1s, intensificaba el razonamiento espacio-temporal en ni\u00f1os en edad preescolar mucho mejor que el uso del ordenador. El experimento se hizo con 78 ni\u00f1os de los que 34 recibieron ense\u00f1anza musical, 20 aprendieron el uso del teclado del ordenador y el resto sirvieron de control de los dos primeros grupos. Por lo tanto, para Rauscher y su grupo la m\u00fasica mejora el CQ espacio-temporal de manera permanente, o como proponen, reestructura los circuitos de neuronas del cerebro, provocando cambios a largo plazo.<\/p>\n<p>Sin embargo, repetir los resultados conseguidos por Rauscher no ha sido f\u00e1cil; a veces salen, a veces no salen, y esto es un problema. De ser cierto el Efecto Mozart, su experimento deber\u00eda ser reproducible m\u00e1s o menos siempre que se intentara, ajustando cada vez m\u00e1s las condiciones de la prueba y desvelando los factores que influyen sobre la mejora que la m\u00fasica produce en las habilidades e inteligencia de las personas. Kenneth Steel y sus colegas, de la Universidad Estatal de los Appalaches, de Boone, Carolina del Norte, repitieron el experimento de Rauscher e, incluso con su ayuda, no consiguieron repetir los resultados. Por ello, califican al Efecto Mozart de &#8220;misterio&#8221;. <\/p>\n<p>A la vez, Christopher Chabris, de la Universidad de Harvard, public\u00f3 en <EM>Nature <\/EM>un meta-an\u00e1lisis (es decir, un an\u00e1lisis conjunto de todo lo publicado) sobre los 16 trabajos divulgados hasta 1999 sobre el Efecto Mozart. La conclusi\u00f3n es que, de existir el citado efecto, su funcionamiento es intermitente, quiz\u00e1 por centrarse en el cerebro en una utilizaci\u00f3n compartida del hemisferio derecho. Compartida en este caso quiere decir que cuando al cerebro se le impone otra tarea, el Efecto Mozart desaparece. De todas formas, y tal como dec\u00eda Steele, el experimento de Rauscher tiene resultados intermitentes.<\/p>\n<p>Pero han pasado m\u00e1s de 10 a\u00f1os desde estos trabajos que no dejan el Efecto Mozart en un buen lugar sino, m\u00e1s bien, entre el ser y el no ser. Pero, por supuesto, se ha seguido investigando el asunto y ahora es indiscutible, y volver\u00e9 sobre este asunto en otra entrada de este blog, el cerebro es permeable a la m\u00fasica y responde a ella con una plasticidad extraordinaria y no de una manera tan simple como parec\u00eda pronosticar el experimento de Rauscher. Como ejemplo, veamos dos art\u00edculos recientes. En 2008, Teppo Sarkamo y su grupo, de la Universidad de Helsinki, publicaron un esperanzador art\u00edculo que demostraba que los afectados por un derrame cerebral mejoraban, a los seis meses, m\u00e1s que el grupo control cuando escuchaban m\u00fasica (como m\u00ednimo, una hora al d\u00eda) por lo menos durante dos meses. Y no ten\u00eda que ser de Mozart, simplemente m\u00fasica de su gusto. <\/p>\n<p>Y el \u00faltimo art\u00edculo, de Ronit Lubetzky y sus colegas del Centro M\u00e9dico Sourasky de Tel-Aviv, trata de los efectos de la m\u00fasica de Mozart sobre beb\u00e9s. Como ven, casi volvemos al principio, a los ni\u00f1os del experimento de Rauscher. Desde 1993 a 2010 (el trabajo se ha publicado el 9 de febrero) se ha confirmado que la m\u00fasica, en los beb\u00e9s, reduce el estr\u00e9s, el ritmo card\u00edaco, el cortisol en la saliva (recuerdan, es la hormona t\u00edpica del estr\u00e9s), aumenta la toma de ox\u00edgeno, la frecuencia de mamar e, incluso, engordan m\u00e1s los beb\u00e9s. Los autores demuestran que cuando se les pone m\u00fasica de Mozart s\u00f3lo durante media hora en dos d\u00edas consecutivos (de un CD que se titula, apropiadamente, Baby Mozart CD), los beb\u00e9s disminuyen en un 10% su consumo energ\u00e9tico en reposo y, seguramente, por eso engordan. O sea, que ya est\u00e1n avisados: por lo menos en beb\u00e9s, la m\u00fasica de Mozart relaja tanto que hasta engorda (\u00bfo es pecado?).<\/p>\n<p>*Chabris, C.F. 1999. Prelude or requiem for the &#8220;Mozart effect&#8221;? <EM>Nature <\/EM>400: 826-827.<br \/>\n*Lubetzky, R., F.B. Mimouni, S. Dollberg, R. Reifen, G. Ashbel &#038; D. Mandel. 2010. Effect of music by Mozart on energy expenditure in growing preterm infants. <EM>Pediatrics <\/EM>125: e24-e28.<br \/>\n*Rauscher, F.H., G.L. Shaw &#038; K.N. Ky. 1993. Music and spatial task performance. <EM>Nature <\/EM>365: 611.<br \/>\n*Rauscher, F.H., G.L. Shaw, L.J. Levine, E.L. Wright, W.R. Dennis &#038; R.L. Newcomb. 1997. Music training causes long-term enhancement of preschool children&#8217;s spatial-temporal reasoning. <EM>Neurological Research <\/EM>19: 2-8.<br \/>\n*Sarkamo, T., M. Tervaniemi, S. Laitinen, A. Forsblom, S. Soinila, M. Mikkonen, T. Autti, H.M. Silvennoinen, J. Erkkila, M. Laine, I. Peretz &#038; M. Hietanen. 2008. Music listening enhances cognitive recovery and mood after middle cerebral artery stroke. <EM>Brain <\/EM>131: 866-876.<br \/>\n*Steele, K.M., K.E. Bass &#038; M.D. Crook. 1999. The mystery of the Mozart Effect: Failure to replicate. <EM>Psychological Science <\/EM>10: 366-369.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo empez\u00f3 en 1993 en la Universidad de California en Irvine. 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