{"id":425,"date":"2010-02-06T17:59:00","date_gmt":"2010-02-06T17:59:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=425"},"modified":"2010-02-06T17:59:00","modified_gmt":"2010-02-06T17:59:00","slug":"geofagia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/02\/06\/geofagia\/","title":{"rendered":"Geofagia"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Geofagia, seg\u00fan el Diccionario de la Real Academia, es el <em>h\u00e1bito morboso de comer tierra o sustancias similares no nutritivas<\/em>. Doble error: la tierra puede ser nutritiva, sobre todo en elementos minerales esenciales para la bioqu\u00edmica del organismo; y el h\u00e1bito ser\u00e1 morboso si no se entromete el hambre, que de siempre ha servido para ahuyentar eficazmente el morbo. Durante siglos la humanidad ha comido tierra, sea por necesidad, capricho, morbo o accidente. Actualmente hay inmun\u00f3logos que aseguran<span style=\"mso-spacerun:yes\">  <\/span>que es indispensable ingerir tierra en la infancia para conseguir el desarrollo completo de los sistemas de defensa del organismo y evitar las alergias, tan habituales hoy entre nuestros excesivamente limpios v\u00e1stagos; sobre este asunto ya volver\u00e9 otro d\u00eda con m\u00e1s profundidad.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Pero volvamos a lo que el Diccionario llama el <em>h\u00e1bito morboso<\/em>. Este trastorno se denomina <em>pica<\/em>, curioso t\u00e9rmino que deriva de <em>pica<\/em>, urraca en lat\u00edn, p\u00e1jaro famoso por su inmoderada cleptoman\u00eda. Bien, pues la <em>pica<\/em>, seg\u00fan el Diccionario de la Real Academia, es la <em>afici\u00f3n del apetito a comer materias extra\u00f1as, tierra, etc<\/em>. Seg\u00fan la bibliograf\u00eda y, en concreto, seg\u00fan Sera Young y su grupo, de la Universidad de California en Berkeley, la tierra es la sustancia menos extra\u00f1a de todas las que se han citado: cenizas, globos, cerillas, tiza, colillas, tela, detergente, heces, vidrio, hielo, insectos, metales, papel, gomas el\u00e1sticas y de borrar, jab\u00f3n, cuerda, papel higi\u00e9nico, borra del caf\u00e9, y no sigo pues creo que con lo dicho se hacen los lectores una idea. En cuanto a la ingesti\u00f3n de tierra, que es lo que aqu\u00ed nos interesa, puede ser tierra sin m\u00e1s o algo m\u00e1s espec\u00edfico como arcilla, creta o talco, por ejemplo. La <em>pica<\/em> aparece a cualquier edad y sin diferencias entre sexos, pero es m\u00e1s habitual en ni\u00f1os y embarazadas.<\/p>\n<p class=\"MsoBodyText2\" style=\"margin-right:0cm;line-height:normal\">En los ni\u00f1os, y despu\u00e9s de muchos c\u00e1lculos, Edward Calabrese y su grupo, de la Universidad de Massachussets en Amherts, han propuesto que, en sus juegos, cada vez que se meten la mano en la boca transportan 10 miligramos de suelo, y que lo hacen unas diez veces al d\u00eda, o sea, ingieren unos 100 miligramos de suelo al d\u00eda. Otros autores, en cambio, estiman que la ingesti\u00f3n es mayor, de hasta 250 miligramos por d\u00eda. En adultos, al tener una mayor superficie de mano para transportar la tierra (aunque, despu\u00e9s, supongo que les tiene que caber en la boca, digo yo), se ha llegado a proponer la cifra de 500 miligramos por d\u00eda. Todo esto es importante, no crean, sobre todo en los ni\u00f1os, pues quiz\u00e1 viven y juegan en un suelo contaminado (los que sean del norte recuerden los vertidos de lindane) y, de esta manera, se calcula la cantidad de t\u00f3xico ingerido.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Para resolver emp\u00edricamente la inc\u00f3gnita de la ingesti\u00f3n de tierra en adultos, John Kissel y sus colegas de la Universidad de Washington en Seattle, organizaron un experimento con cuatro adultos voluntarios a los que pasaron la mano por tierra que luego se metieron en la boca por tres m\u00e9todos: meter tres dedos en la boca, chupar esos tres dedos o lamerse la palma de la mano. Seg\u00fan el m\u00e9todo de dejar la tierra en la boca (meter, chupar o lamer), la cantidad depositada era muy distinta, pero la media era del orden de unos 10 miligramos. Adem\u00e1s, los voluntarios detectaban r\u00e1pidamente la sensaci\u00f3n desagradable de tener tierra en la boca. En fin, que no parece una acci\u00f3n voluntaria esto de llevar tierra a la boca, excepto si se es ge\u00f3fago o, como indican los autores, si se fuma, y se transporta la tierra a la boca al llevar el cigarro. En conclusi\u00f3n, para Kissel y sus colegas, aquella cifra de 500 miligramos por d\u00eda es claramente exagerada. De llevarnos alguna vez tierra a la boca, llevamos menos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Por hoy no me alargo m\u00e1s, otro d\u00eda seguiremos con la geofagia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\"><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\"><span lang=\"EN-GB\" style=\"mso-ansi-language:EN-GB\">*Calabrese, E.J., E.J. Stanek III, P. Pekow &#038; R.M. Barnes. 1997. Soil ingestion estimates for children residing a Superfund site. <i style=\"mso-bidi-font-style:normal\">Ecotoxicology and Environmental Safety <\/em>36: 258-268.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\"><span lang=\"EN-GB\" style=\"mso-ansi-language:EN-GB\">*Kissel, J.C., J.H. Shirai, K.Y. Richter &#038; R.A. Fenske. 1998. Empirical investigation of hand-to-mouth transfer of soil. <i style=\"mso-bidi-font-style:normal\">Bulletin of Environmental Contamination and Toxicology <\/em>60: 379-386.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\"><span lang=\"EN-GB\" style=\"mso-ansi-language:EN-GB\">*Young, S.L., M.J. Wilson, D. Miller &#038; S. Hillier. 2008. Toward a comprehensive approach to the collection and analysis of Pica substances, with emphasis on geophagic materials. <em>PLoS ONE<\/em> 3: e3147.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Geofagia, seg\u00fan el Diccionario de la Real Academia, es el h\u00e1bito morboso de comer tierra o sustancias similares no nutritivas. Doble error: la tierra puede ser nutritiva, sobre todo en elementos minerales esenciales para la bioqu\u00edmica del organismo; y el h\u00e1bito ser\u00e1 morboso si no se entromete el hambre, que de siempre ha servido para [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/425"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/425\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}