{"id":422,"date":"2010-02-02T21:57:00","date_gmt":"2010-02-02T21:57:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=422"},"modified":"2010-02-02T21:57:00","modified_gmt":"2010-02-02T21:57:00","slug":"leche-soja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/02\/02\/leche-soja\/","title":{"rendered":"Leche de soja"},"content":{"rendered":"<p>Aunque la leche de soja ya se usaba para alimentar beb\u00e9s al\u00e9rgicos a la leche de vaca desde la d\u00e9cada de los 60, fue a partir de los 90 cuando su venta y consumo se populariz\u00f3 hasta alcanzar niveles muy altos en los primeros a\u00f1os del siglo XXI. Sin embargo, la soja contiene, como muchas plantas, compuestos similares a los estr\u00f3genos, llamados fitoestr\u00f3genos, similares en su composici\u00f3n a las hormonas de la reproducci\u00f3n de muchos grupos animales. En la soja y por su alta concentraci\u00f3n, destaca el fitoestr\u00f3geno llamado geniste\u00edna. Por su composici\u00f3n similar a las hormonas, pueden afectar su funcionamiento y entra dentro del grupo de los llamados disruptores endocrinos que tantos problemas est\u00e1n creando en el desarrollo sexual y reproductor de especies animales al interferir en su sistema hormonal. <\/p>\n<div>En nuestra especie siempre se ha sospechado que puede suplantar hormonas estr\u00f3genicas en su sistema hormonal, sobre todo en ni\u00f1os y adolescentes, cuando se alcanza la madurez sexual. Ya en el 2001, Brian Strom y su grupo, de la Universidad de Pennsylvania en Philadelphia, estudiaron el efecto de la leche de soja sobre 248 j\u00f3venes adultos, de 20 a 34 a\u00f1os, que, entre 1965 a 1978 se hab\u00edan criado con leche de soja, frente a 563 que lo hab\u00edan hecho con leche de vaca. Despu\u00e9s del acostumbrado estudio estad\u00edstico, las diferencias fueron muy peque\u00f1as entre ambos grupos centr\u00e1ndose en el m\u00ednimo aumento de duraci\u00f3n de la regla en las mujeres. Parec\u00eda que el uso intensivo de la leche de soja para la cr\u00eda en nuestra especie no representaba peligros importantes.<\/p>\n<div>Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os, y en relaci\u00f3n con el asunto de los disruptores endocrinos, se ha vuelto sobre el asunto de los efectos de la leche de soja. Estos estudios sobre la geniste\u00edna se han realizado en ratas y ratones de laboratorio y los ha dirigido Retha Newbold, del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos en Research Triangle Park, en Carolina del Norte. En un r\u00e1pido resumen, para no alargar mucho esta entrada, se puede destacar que la geniste\u00edna adelgaza a los roedores de laboratorio, altera la regla y provoca ciclos menstruales aberrantes, reduce el n\u00famero de cr\u00edas en cada camada, aumenta el tama\u00f1o de los pechos en las ratas macho y parece que sus efectos desaparecen en la descendencia si no se ve expuesta al fitoestr\u00f3geno. La misma autora ha relacionado la geniste\u00edna con el aumento de la obesidad y la aparici\u00f3n de diabetes. Y, para terminar, en un art\u00edculo publicado por Wen-Hsiung Chan, de la Universidad Cristiana de Chung Yuan, en Chung Li, Taiwan, se asegura que la ingesti\u00f3n de geniste\u00edna en el agua potable afecta a la maduraci\u00f3n de los \u00f3vulos, a la eficacia de la fertilizaci\u00f3n <em>in vitro<\/em> y al desarrollo temprano de los embriones que, por cierto, son pasos esenciales en los tratamientos de fertilidad en mujeres.<\/div>\n<div>Como ya he dicho, todo esto se ha estudiado en ratas y ratones de laboratorio; hay que averiguar los efectos de la geniste\u00edna de la soja en nuestra especie. No dudo, creo yo, en que los datos empezar\u00e1n a llegar.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>*Chan, W.-H. 2009. Impact of genistein on maturation of mouse oocytes, fertilization, and fetal development. <em>Reproductive Toxicology<\/em> 28: 52-58.<\/div>\n<div>*Delclos, K.B., C.V. Weis, T.J. Bucci, G. Olson, P. Mellick, N. Sadovova, J.R. Latendresse, B. Thorn &#038; R.R. Newbold. 2009. Overlapping but distinct effects of genistein and ethinyl estradiol (EE2) in female Sprague-Dawley rats in multigenerational reproductive and chronic toxicity studies. <em>Reproductive Toxicology<\/em> 27: 117-132.<\/div>\n<div>*Latendresse, J.R., T.J. Bucci, G. Olson, P. Mellick, C.C. Weis, B. Thorn, R.R. Newbold &#038; K.B Delclos. 2009. Genistein and ethinyl estradiol dietary exposure in multigenerational and chronic studies induce similar proliferative lesions in mammary gland of male Sprague-Dawley rats. <em>Reproductive Toxicology<\/em> 28: 342-353.<\/div>\n<div>*Newbold, R.R., E. Padilla-Banks &#038; W.N. Jefferson. 2009. Environmental estrogens and obesity. <em>Molecular and Cellular Endocrinology<\/em> 304: 84-89.<\/div>\n<div>*Strom, B.L., R. Schinnar, E.E. Ziegler, K.T. Barnhart, M.D. Sammel, G.A. Macones, V.A. Stallings, J.M. Drulis, S.E. Nelson &#038; S.A. Hanson. 2001. Exposure to soy-based formula in infancy and endocrinological and reproductive outcomes in young adulthood. <em>Journal of American Medical Association<\/em> 286: 807-814.<\/div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque la leche de soja ya se usaba para alimentar beb\u00e9s al\u00e9rgicos a la leche de vaca desde la d\u00e9cada de los 60, fue a partir de los 90 cuando su venta y consumo se populariz\u00f3 hasta alcanzar niveles muy altos en los primeros a\u00f1os del siglo XXI. 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