{"id":421,"date":"2010-02-01T21:49:00","date_gmt":"2010-02-01T21:49:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=421"},"modified":"2010-02-01T21:49:00","modified_gmt":"2010-02-01T21:49:00","slug":"sin-remedio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/02\/01\/sin-remedio\/","title":{"rendered":"Sin remedio"},"content":{"rendered":"<p>Ya he tratado el candente asunto de la obesidad varias veces en este blog pero, como indica la bibliograf\u00eda que casi nadie consigue adelgazar a partir de una situaci\u00f3n evidentemente obesa, vuelvo sobre el asunto con datos recientes y, quiz\u00e1, el conocimiento ayude a vencer la tentaci\u00f3n. Las personas que quieren adelgazar con convencimiento y tes\u00f3n suelen rebajar su peso en un 10% (entre 8 y 10 kilogramos) los primeros seis meses de dieta y deber\u00edan mantener una p\u00e9rdida de peso de unos cinco o seis kilogramos al final del a\u00f1o y de ah\u00ed en adelante. Pero casi nadie lo consigue y, m\u00e1s o menos, a los cinco a\u00f1os estamos en el mismo lugar del que partimos con tanta ilusi\u00f3n. Los que consiguen mantener su peso controlado tienen que trabajar muy duro, mucho m\u00e1s que los que tienen el peso normal y que, esto es obvio,  los obesos. <\/p>\n<div>A partir de estos datos, Jeanne McCaffery y su grupo del Hospital Miriam de Providence, en Estados Unidos, se plantean si hay alguna diferencia biol\u00f3gica entre estos tres grupos: obesos, peso normal y los que fueron obesos y se mantienen delgados. En su trabajo obtienen im\u00e1genes del cerebro, por resonancia magn\u00e9tica, de 18 personas con peso normal, 16 obesos y 17 que han adelgazado. Los de peso normal tienen un \u00cdndice de Masa Corporal (IMC) de 18,5 a 24,9; los obesos, de m\u00e1s de 30; y los obesos que adelgazaron, de 18,5 a 24,9 pero partieron de m\u00e1s de 30 y bajaron m\u00e1s de 13,6 kilogramos de media. <\/div>\n<div>En el momento de obtener las im\u00e1genes del cerebro, los sujetos est\u00e1n viendo fotograf\u00edas de alimentos poco energ\u00e9ticos (ensaladas, verduras,&#8230;), muy energ\u00e9ticos (hamburguesas, helados,&#8230;) o de objetos que nos son alimentos (piedras, \u00e1rboles, &#8230;). Adem\u00e1s, ni comen ni beben desde cuatro horas antes, excepto agua.<\/div>\n<div>Seg\u00fan las im\u00e1genes, las personas que adelgazaron y se mantienen delgadas tienen la regi\u00f3n frontal superior izquierda y la regi\u00f3n temporal media derecha muy activadas, lo que no se observa en el cerebro de los de peso normal y los obesos. Y estos \u00faltimos, los obesos, se diferencian de los otros dos grupos de delgados por la activaci\u00f3n de los dos hemisferios de la regi\u00f3n media central del cerebro. <\/div>\n<div>Volviendo a los resultados de los que consiguen mantenerse delgados, la activaci\u00f3n en la zona temporal, en la nuca, se explica porque all\u00ed est\u00e1 el lugar del cerebro conectado con los ojos, es la parte del cerebro por la que &#8220;vemos&#8221; (esta es una zona que tambi\u00e9n se activaba en las <A href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/1\/19\/anorexia\" title=\"http:\/\/blogs.elcorreodigital.com\/labiologiaestupenda\/2010\/1\/19\/anorexia\" id=\"link_0\">anor\u00e9xicas<\/a> ). Recordad que los sujetos est\u00e1n viendo im\u00e1genes de alimentos. Y la activaci\u00f3n de la zona frontal se debe, seg\u00fan los autores, a que all\u00ed est\u00e1 los centros de control inhibitorios. En conclusi\u00f3n, el que se mantiene delgado ve la comida, vaya que s\u00ed, su cerebro se dispara ante las fotograf\u00edas de alimentos pero, y aqu\u00ed est\u00e1 el m\u00e9rito, los centros inhibitorios frontales controlan los impulsos y, por lo que se ve, el sujeto no come y ya se sabe, si no come, no engorda. <\/div>\n<div>Y, adem\u00e1s, la activaci\u00f3n de la zona central del cerebro en los obesos puede significar el inicio de una r\u00e1pida respuesta motora ante la imagen del alimento, o sea, que va a comenzar una respuesta muscular, va a moverse, seguramente, para atrapar el alimento que est\u00e1 viendo (aunque sea una fotograf\u00eda). Claro, con esta disposici\u00f3n no puede dejar de ser obeso. Sin remedio.<\/div>\n<div>Pero a\u00fan queda una esperanza, como indica Ian Macdonald, de la Universidad de Nottingham, en Inglaterra, al comentar este art\u00edculo de Jeanne McCaffery y sus colegas en el mismo n\u00famero de la revista en que se public\u00f3: hay que averiguar si estas diferencias en el funcionamiento del cerebro entre obesos y quienes lo fueron son intr\u00ednsecas o si aparecen por medio de la pr\u00e1ctica y la voluntad de adelgazar y de seguir delgado. Si es esto \u00faltimo, todav\u00eda hay esperanza.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>*Macdonald, I.A. 2009. In search of the basis of successful maintenance of weight loss. <em>American Journal of Clinical Nutrition<\/em> 90: 908-909.<\/div>\n<div>*McCaffery, J.M., A.P. Haley, L.H. Sweet, S. Phelan, H.A. Raynor, A. Del Parigi, R. Cohen &#038; R.R. Wing. 2009. Diffrencial functional megnetic resonance imaging response to food pictures in successful weight-loss maintainers relative to normal-weight and obese controls. <em>American Journal of Clinical Nutrition<\/em> 90: 928-934.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya he tratado el candente asunto de la obesidad varias veces en este blog pero, como indica la bibliograf\u00eda que casi nadie consigue adelgazar a partir de una situaci\u00f3n evidentemente obesa, vuelvo sobre el asunto con datos recientes y, quiz\u00e1, el conocimiento ayude a vencer la tentaci\u00f3n. Las personas que quieren adelgazar con convencimiento y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/421"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=421"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/421\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}