{"id":407,"date":"2010-01-02T16:57:00","date_gmt":"2010-01-02T16:57:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=407"},"modified":"2010-01-02T16:57:00","modified_gmt":"2010-01-02T16:57:00","slug":"botella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/01\/02\/botella\/","title":{"rendered":"Botella"},"content":{"rendered":"<p>Hoy voy a exponer un interesant\u00edsimo experimento del equipo de Stephan Bolliger, de la Universidad de Berna en Suiza, aplicable a nuestra vida cotidiana y que, adem\u00e1s, ha ganado el Premio (Ig)Nobel de la Paz de 2009 (por cierto, jurar\u00eda que esta concesi\u00f3n sigue la misma l\u00ednea de &#8220;Paz&#8221; que el Nobel de la Paz concedido a Obama). En fin, lo que se trata de determinar en este experimento es si es mejor para nuestro cr\u00e1neo que nos golpeen con una botella de cerveza llena o vac\u00eda. Se entiende el inter\u00e9s de Bolliger y sus colegas puesto que son m\u00e9dicos forenses (es obvio que a la doctora Temperance Brennan tambi\u00e9n le interesar\u00eda una investigaci\u00f3n como esta).<\/p>\n<div>Para ello utilizaron 10 botellas, seis vac\u00edas y cuatro llenas, de medio litro, de la cerveza Feldschl\u00f6sschen, de Rheinfelden, en Suiza, como la que se ve en la imagen.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div><IMG src=\"\/labiologiaestupenda\/wp-content\/uploads\/sites\/23\" id=\"img_1\" class=\"imgcen\"><\/div>\n<div>En el experimento, en vez de golpear el cr\u00e1neo con la botella, se hace lo contrario, o sea, algo as\u00ed como golpear la botella con el cr\u00e1neo. Se pega a cada botella, con yeso, una placa de madera de pino de tal manera que madera m\u00e1s yeso reproduzcan la resistencia a los golpes y la estructura de nuestra cabeza. A continuaci\u00f3n, se coloca la botella en un ba\u00f1o para ni\u00f1os y se deja caer sobre ella una bola de acero de un kilogramo de peso desde alturas que van desde los dos hasta los cuatro metros. El peso de la bola m\u00e1s la altura nos proporcionan la fuerza con la que la bola golpea la botella o, al contrario, la fuerza con la que la botella golpear\u00eda la bola de acero (aqu\u00ed, si estuviera en clase, preguntar\u00eda a ver si alguien ha entendido algo).<\/div>\n<div>Bien, aunque no se entienda el experimento, expongo los resultados. Las botellas vac\u00edas se rompen con un golpe de, como mucho, 30 julios (o joules, unidad de trabajo que es el trabajo realizado por una fuerza constante de un newton en un desplazamiento de un metro; y un newton es una unidad de fuerza y es la fuerza necesaria para proporcionar una aceleraci\u00f3n de 1 metro por segundo al cuadrado a un kilogramo de masa), mientras que la botella vac\u00eda aguanta hasta el golpe de 40 julios.<\/div>\n<div>En resumen, experimento, chismes y unidades aparte, la botella llena se rompe a los 30 julios, o sea que no nos pueden golpear con m\u00e1s de esa fuerza, mientras que la botella vac\u00eda aguanta hasta los 40 julios y, claro est\u00e1, a m\u00e1s golpe, m\u00e1s da\u00f1o para nuestro cr\u00e1neo. No crean, estos resultados no van contra la l\u00f3gica de nuestro sentido com\u00fan. Una botella de cerveza llena pesa 898 gramos y una vac\u00eda 391 gramos, lo que implica que una botella llena golpea con un 70% m\u00e1s de energ\u00eda, debido a su peso, que una vac\u00eda y, aunque se rompa antes, esta diferencia implica que se necesita mucha menos fuerza muscular con una botella llena (s\u00f3lo hace falta levantarla y dejarla caer; por eso son tan peligrosas las botellas de agua llenas en los estadios de f\u00fatbol, y tambi\u00e9n por eso, a veces s\u00f3lo dejan entrar si la botella va sin tap\u00f3n) que con una botella vac\u00eda, que se romper\u00e1 con m\u00e1s fuerza, pero necesitar\u00e1 un golpe much\u00edsimo m\u00e1s fuerte (un 70%) para producir el mismo da\u00f1o.<\/div>\n<div>Los autores a\u00f1aden que es conocido que una fractura de cr\u00e1neo se produce con golpes que van desde los 14.1 hasta los 68.5 julios, con lo que las cifras obtenidas en el experimento con las botellas entrar\u00edan en este rango. Sin embargo, en una r\u00e9plica al art\u00edculo de Bolliger, Burkhard Madea y Eberhard Lignitz, de la Universidad de Bonn, comentan que en su experiencia, es dif\u00edcil causar una fractura de cr\u00e1neo fatal con una botella: de los diez casos de golpes con botella que han llegado a sus manos, s\u00f3lo en dos hab\u00eda fractura de cr\u00e1neo. Adem\u00e1s, intentaron conseguir fracturas de cr\u00e1neos postmorten en 20 cad\u00e1veres y no lo consiguieron. Por tanto, de treinta caso, s\u00f3lo dos; como se ve, no es algo muy habitual a pesar del uso frecuente de las botellas de cerveza en las peleas de bar.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>*Bolliger, S.A., S. Ross, L. Oesterhelweg, M.J. Thali &#038; B.P. Kneubuehl. 2009. Are full or empty beer bottles sturdier and does their fracture-threshold suffice to break the human skull? <em>Journal of Forensic and Legal Medicine<\/em> 16: 138-142.<\/div>\n<div>*Madea, B. &#038; E. Lignitz. 2009. A response to &#8220;S.A. Bolliger, S. Ross, L. Oesterhelweg, M.J. Thali &#038; B.P. Kneubuehl. Are full or empty beer bottles sturdier and does their fracture-threshold suffice to break the human skull?&#8221; {<em>Journal of Forensic and Legal Medicine<\/em> 16 (2009) 138-142}.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy voy a exponer un interesant\u00edsimo experimento del equipo de Stephan Bolliger, de la Universidad de Berna en Suiza, aplicable a nuestra vida cotidiana y que, adem\u00e1s, ha ganado el Premio (Ig)Nobel de la Paz de 2009 (por cierto, jurar\u00eda que esta concesi\u00f3n sigue la misma l\u00ednea de &#8220;Paz&#8221; que el Nobel de la Paz [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/407"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=407"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/407\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}