{"id":406,"date":"2009-12-29T11:57:00","date_gmt":"2009-12-29T11:57:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=406"},"modified":"2009-12-29T11:57:00","modified_gmt":"2009-12-29T11:57:00","slug":"coches","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/12\/29\/coches\/","title":{"rendered":"Coches"},"content":{"rendered":"<p>Durante las \u00faltimas d\u00e9cadas han aumentado el n\u00famero de coches, los conductores agresivos, los accidentes de tr\u00e1fico y, sobre todo, el n\u00famero de muertos. Tambi\u00e9n se han construido nuevas carreteras, de m\u00e1s calidad y con menos peligros. Sin embargo, s\u00f3lo en los \u00faltimos a\u00f1os y a base de control, sanciones y educaci\u00f3n, se ha conseguido que bajen, o que por lo menos no aumenten, las cifras de accidentes y de v\u00edctimas y no s\u00f3lo en algunos pa\u00edses. La conducci\u00f3n agresiva es una de las causas principales de los accidentes y, por lo que implica esta conducta, de las muertes en la carretera. Conocer por qu\u00e9 se da este tipo de conducta ser\u00eda de gran ayuda en los programas de prevenci\u00f3n de accidentes. <\/p>\n<div>Es conocido de todos como algunas personas, y no son pocas, se transforman al coger el volante. Se convierten en conductores agresivos y llenos de ira que descargan, a menudo sin venir a cuento, en otros coches y, por supuesto, en otros conductores. Parece que esta agresividad se basa en una conducta biol\u00f3gica de mucho calado y antig\u00fcedad en nuestra especie: la defensa del &#8220;nuestro&#8221; territorio y, en concreto, de nuestro &#8220;coche&#8221; y de nuestro &#8220;lugar&#8221; en la carretera. Conocer los factores que disparan esta conducta territorial ser\u00eda, como he dicho, de gran inter\u00e9s para prevenirla en lo posible.<\/div>\n<div>Investigadores de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins, encabezados por Jacob Benfield, en un trabajo previo no publicado, descubrieron que el 55% de los conductores identifican su veh\u00edculo con un sexo, sea masculino o femenino, y que cerca del 34% bautizan su coche con un nombre concreto. Y, adem\u00e1s, despu\u00e9s de asignar sexo y nombre al coche tambi\u00e9n le dotan de una determinada personalidad (por cierto, seg\u00fan los autores, los criadores de caballos hacen lo mismo). Ahora, los autores se preguntan si quien tiene un coche extrovertido tendr\u00e1 una conducci\u00f3n m\u00e1s agresiva o si quien tiene un coche algo t\u00edmido es m\u00e1s bien cuidadoso y educado al volante. O si la personalidad del coche refleja la del conductor o viceversa o, quiz\u00e1, no tienen nada que ver.<\/div>\n<div>Para contestar a estas preguntas, desarrollan un cuestionario que trata de averiguar tanto la personalidad del conductor como la que \u00e9l mismo atribuye a su coche. Pasan el cuestionario a 119 mujeres y 84 hombres, de 17 a 43 a\u00f1os, y que tienen su coche desde hace dos semanas hasta desde hace quince a\u00f1os. Por cierto, ni uno s\u00f3lo de los encuestados coment\u00f3 que le parec\u00eda rid\u00edculo preguntar por el sexo y la personalidad de su coche.<\/div>\n<div>Los resultados demuestran que las personalidades de conductor y coche est\u00e1n relacionadas pero son diferentes; no es tan sencillo como que el conductor proyecta su personalidad sobre su coche. En realidad, la propia tendencia a humanizar el veh\u00edculo (antropomorfizar es el t\u00e9rmino t\u00e9cnico) indica una cierta tendencia a la conducci\u00f3n agresiva. Por ello, los conductores de coches con sexo son m\u00e1s agresivos de palabra, f\u00edsicamente, en el uso del coche, en una conducci\u00f3n airada y en un modo de pensar despreciativo hacia los dem\u00e1s conductores, aunque todo esto no ocurre con los coches de sexo femenino. Incluso hay casos en que la conducta agresiva al conducir la revela con m\u00e1s claridad la personalidad atribuida al coche que la propia del conductor. Y, como se supon\u00eda, se confirma que los conductores extrovertidos pueden ser los m\u00e1s agresivos, mientras que los t\u00edmidos conducen con m\u00e1s prudencia y educaci\u00f3n.<\/div>\n<div>En el estudio de Benfield, el n\u00famero de conductores que asignan un sexo a sus coches es del 47.3%, con una mayor\u00eda de mujeres, el 27.9%, sobre los hombres, el 19.4%. El 26.1% les da nombre; los apelativos m\u00e1s habituales son Lolita, Sweat-Box of Death, Herbie, Silver Bullet, Contessa, Mini-Pimp y Jolly Green Giant. No hay relaci\u00f3n entre  la agresividad al conducir y que el nombre atribuido al coche sea m\u00e1s o menos &#8220;agresivo&#8221;.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>*Benfield, J.A., W.J. Szlemko &#038; P.A. Bell. 2007. Driver personality and anthropomorphic attributions of vehicle personality relate to reported aggressive driving tendencies. <em>Personality and Individual Differences<\/em> 42: 247-258.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante las \u00faltimas d\u00e9cadas han aumentado el n\u00famero de coches, los conductores agresivos, los accidentes de tr\u00e1fico y, sobre todo, el n\u00famero de muertos. Tambi\u00e9n se han construido nuevas carreteras, de m\u00e1s calidad y con menos peligros. 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