{"id":403,"date":"2009-12-22T15:51:00","date_gmt":"2009-12-22T15:51:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=403"},"modified":"2009-12-22T15:51:00","modified_gmt":"2009-12-22T15:51:00","slug":"loteria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/12\/22\/loteria\/","title":{"rendered":"Loter\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Jugar a la loter\u00eda entra dentro de esa categor\u00eda de conducta, tan t\u00edpica de nuestra especie, de correr riesgos con la esperanza de conseguir una ganancia mucho mayor de lo gastado. Cu\u00e1nto riesgo queremos asumir depende de muchos y variados factores biol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos, religiosos y socioecon\u00f3micos. Alok Kumar, de la Universidad de Texas en Austin, ha estudiado la relaci\u00f3n entre los jugadores de loter\u00eda y los inversores en bolsa. Ha demostrado que la propensi\u00f3n a jugar loter\u00eda y la decisi\u00f3n de invertir est\u00e1n relacionadas. En muchos casos, el significado de ambas conductas es el mismo: riesgo alto, con pocas esperanzas de conseguir unas ganancias que, si se consiguen, son muchos mayores que lo invertido, y un resultado final que, habitualmente, implica recuperar menos de lo invertido. <\/p>\n<p> Kumar estudi\u00f3 la demograf\u00eda y las transacciones financieras de unos 78000 inversores an\u00f3nimos entre 1991 y 1996. En general, los inversores que se parecen a los que juegan a la loter\u00eda acaban ganado un 2-3% menos que los inversores m\u00e1s prudentes. Juegan en bolsa sobre acciones de bajo precio, alta volatilidad y, quiz\u00e1, ganancias muy positivas; son acciones baratas, con muchas posibilidades de que bajen y un peque\u00f1o potencial de subir mucho. En general, estos inversores tipo loter\u00eda tienen ingresos bajos para la zona en la que viven; adem\u00e1s son de barrios con mucho desempleo e invierten en bolsa en \u00e9pocas de crisis. Juegan m\u00e1s a la loter\u00eda y arriesgan m\u00e1s en la bolsa los habitantes de estados (Massachusetts y Rhode Island) con mayor proporci\u00f3n de cat\u00f3licos mientras que en los estados del sur de Estados Unidos, m\u00e1s protestantes, hacen lo contrario, juegan menos a la loter\u00eda y arriesgan menos en la bolsa. Como resume Kumar, y por lo menos en Estados Unidos, el jugador de loter\u00eda t\u00edpico es pobre, joven, de nivel educativo bajo, soltero, vive en un entorno urbano y pertenece a una minor\u00eda \u00e9tnica (negro, hispano) o religiosa (cat\u00f3lico). Sospecho que todo esto no se cumple, ni mucho menos, en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p> Parece que nuestra especie es m\u00e1s dada a arriesgar en \u00e9pocas dif\u00edciles, con la esperanza de solucionar nuestros problemas; y, todav\u00eda m\u00e1s, son las personas de m\u00e1s edad, cerca de la jubilaci\u00f3n, las que m\u00e1s suelen hacerlo pues sienten la urgencia de tener cada vez menos tiempo de recuperar sus p\u00e9rdidas. Sin embargo, tomar este riesgo rara vez sale bien.<\/p>\n<p> Pero, \u00bfc\u00f3mo hacemos para elegir? \u00bfQu\u00e9 riesgo estamos dispuestos a asumir? \u00bfC\u00f3mo anticipamos d\u00f3nde est\u00e1 la recompensa cuando elegimos entre dos posibilidades? Pues, seg\u00fan las investigaciones de Fuat Balci y su equipo, de la Universidad Rutgers en Piscataway, lo hacemos como ratones. O sea, cuando se estudia el comportamiento de estos roedores y el nuestro, los resultados en la toma de riesgos para conseguir una recompensa son muy parecidos. Por ejemplo, en ratones el experimento consiste en obtener comida debajo de una luz roja; si, despu\u00e9s de un rato, no aparece la comida se debe ir a otro lugar en el que aparecer\u00e1 al cabo de unso minutos. El tiempo de espera en ambos lugares es variable y, por tanto, el rat\u00f3n debe decidir cu\u00e1ndo pasar del primer al segundo lugar para estar en el sitio adecuado cuando se le da la comida. En este experimento, ratones y hombres son igualmente competentes. Seg\u00fan los autores, asumir riesgos es parte de la vida y el saber hacerlo viene de muy atr\u00e1s en nuestra evoluci\u00f3n; por ello, roedores y hom\u00ednidos comparten la eficacia en la toma de decisiones. En conclusi\u00f3n, si los hombres juegan a la bolsa y a la loter\u00eda, quiz\u00e1 los ratones sean igualmente competentes en ambos campos, puesto que son capaces de asumir de la misma manera los mismos riesgos.<\/p>\n<p> *Balci, F., D. Freestone &#038; C.R. Gallistel. 2009. Risk assessment in man and mouse. <EM>Proceedings of the National Academy of Sciences USA <\/EM>106: 2459-2463.<\/p>\n<p> *Kumar, A. 2009. Who gambles in the stock market? <EM>Journal of Finance <\/EM>64: 1889-1933.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jugar a la loter\u00eda entra dentro de esa categor\u00eda de conducta, tan t\u00edpica de nuestra especie, de correr riesgos con la esperanza de conseguir una ganancia mucho mayor de lo gastado. Cu\u00e1nto riesgo queremos asumir depende de muchos y variados factores biol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos, religiosos y socioecon\u00f3micos. 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