{"id":400,"date":"2009-12-16T16:21:00","date_gmt":"2009-12-16T16:21:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=400"},"modified":"2009-12-16T16:21:00","modified_gmt":"2009-12-16T16:21:00","slug":"obesidad-v","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/12\/16\/obesidad-v\/","title":{"rendered":"Obesidad (V)"},"content":{"rendered":"<p>Es evidente que llevo escritas tantas entradas sobre la obesidad porque es un tema habitual de conversaci\u00f3n e interesa y preocupa a mucha gente. Ahora inicio una nueva serie de entradas con la ayuda de la revisi\u00f3n que M\u00e0rius Foz Sala, de la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona, acaba de publicar. Es habitual preguntarse por qu\u00e9, en los pa\u00edses m\u00e1s ricos, ha aumentado de manera espectacular el n\u00famero de personas con sobrepeso y obesas. Recordad que estas categor\u00edas se definen por medio del \u00cdndice de Masa Corporal (IMC, o BMI, Body Mass Index, en ingl\u00e9s): m\u00e1s de 25 es sobrepeso, y m\u00e1s de 30 es obesidad. La hip\u00f3tesis m\u00e1s aceptada es la conocida como del &#8220;mono obeso&#8221;, es decir, que nuestros antepasados necesitaban comer mucho cuando pod\u00edan (eran un bastante carro\u00f1eros y oportunistas) y almacenar energ\u00eda en forma de grasa para los tiempos dif\u00edciles pero, en la actualidad y en los pa\u00edses desarrollados, tenemos m\u00e1s comida a nuestra disposici\u00f3n y gastamos menos en ejercicio f\u00edsico (ya no hay que huir del consabido tigre dientes de sable y bichos parecidos). Resultado: epidemia de obesidad. <\/p>\n<p> Esta hip\u00f3tesis del &#8220;mono obeso&#8221; se basa en un genotipo, es decir, en una bater\u00eda de genes especializada en el ahorro de energ\u00eda en forma de grasa; se com\u00eda cuanto se pod\u00eda cuando hab\u00eda qu\u00e9 comer, y el sobrante se guardaba en la cintura o en otros sitios, seg\u00fan el sexo, en forma de grasa. Es el genotipo que se denomina &#8220;ahorrador&#8221; y que Claude Bouchard, del Centro de Investigaci\u00f3n Biom\u00e9dica Pennington, de Baton Rouge, en Estados Unidos, comenta en un trabajo publicado en 2007. Adem\u00e1s, este autor extiende este concepto de genotipo asociado a la obesidad a otros cuatro que definimos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p> El &#8220;ahorrador&#8221; se carateriza por tener una baja tasa metab\u00f3lica, es decir, gasta poco, y una termog\u00e9nesis insuficiente, o sea, quema poca grasa para obtener calor (claramente, aqu\u00ed est\u00e1 reflejado nuestro origen en el centro de \u00c1frica). El genotipo que Bouchard llama &#8220;hiperf\u00e1gico&#8221; tiene escasa regulaci\u00f3n del apetito y de la saciedad o, lo que es lo mismo, es propenso a comer demasiado y no se harta con facilidad. El genotipo &#8220;sedentario&#8221; no se mueve mucho, prefiere la inactividad y, por tanto, gasta poca energ\u00eda. El genotipo de &#8220;baja oxidaci\u00f3n de l\u00edpidos&#8221; es, como su nombre indica, quien almacena grasa y no la gasta; algo as\u00ed como un superahorrador. Y, finalmente, el &#8220;adipogen\u00e9tico&#8221; es quien aumenta el n\u00famero de adipocitos (c\u00e9lulas especializadas en almacenar grasas) y, por lo tanto, tiene una gran capacidad de almacenar l\u00edpidos.<\/p>\n<p> Bouchard, despu\u00e9s de definir estos cinco genotipos que nos llevan a la obesidad, a\u00f1ade que no son mutuamente excluyentes y, por tanto, pueden funcionar genes desde diferentes direcciones que llevan todas al mismo sitio: la obesidad. Adem\u00e1s, estamos hablando de genes, y que, debido a la extensi\u00f3n que ahora alcanza la obesidad, podemos suponer que son muy comunes en la poblaci\u00f3n. Pero esta ser\u00eda la parte m\u00e1s biol\u00f3gica de la epidemia de obesidad; hay otros factores que influyen sobre la activaci\u00f3n de estos genes. Es la conducta de las personas, influida, a su vez, por el entorno. Culpar a estos elementos -genotipo, conducta, entorno- por separado es una supersimplificaci\u00f3n y, en general, cualquier iniciativa que se tome para disminuir la obesidad y que s\u00f3lo tenga en cuenta uno de estos factores, es casi seguro que fracasar\u00e1. Seguiremos intentando comprender la obesidad en las pr\u00f3ximas entradas.<\/p>\n<p> *Bouchard, C. 2007. The biological predisposition to obesity: beyond the thrifty genotype scenario. <EM>International Journal of Obesity <\/EM>31: 1337-1339.<\/p>\n<p> *Foz Sala, M. 2009. Estado de salud y sobrepeso en la edad avanzada. <EM>Alimentaci\u00f3n, Nutrici\u00f3n y Salud <\/EM>16: 61-70.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es evidente que llevo escritas tantas entradas sobre la obesidad porque es un tema habitual de conversaci\u00f3n e interesa y preocupa a mucha gente. 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