{"id":382,"date":"2009-11-11T16:05:00","date_gmt":"2009-11-11T16:05:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=382"},"modified":"2009-11-11T16:05:00","modified_gmt":"2009-11-11T16:05:00","slug":"moviles-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/11\/11\/moviles-ii\/","title":{"rendered":"M\u00f3viles (II)"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas <A id=link_0 title=http:\/\/blogs.elcorreodigital.com\/labiologiaestupenda\/2009\/11\/4\/moviles href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/11\/4\/moviles\">escrib\u00eda <\/A>sobre la ceguera por falta de atenci\u00f3n que provocaban los m\u00f3viles. Seguiremos sobre ello hasta las \u00faltimas consecuencias conocidas hasta ahora. Sin embargo, ahora no vamos a tratar de nuestra especie sino de los efectos de los m\u00f3viles en las ratas, uno de nuestros animales de laboratorio m\u00e1s conocidos.<\/p>\n<p> En la entrada sobre m\u00f3viles que mencionaba, ve\u00edamos como el uso del m\u00f3vil consegu\u00eda que, excepto algunos privilegiados que pueden hacer dos cosas a la vez, los usuarios no vieran un payaso montado en un monociclo que se paseaba por delante de sus narices. Los psic\u00f3logos le llaman, como ya he dicho, ceguera por falta de atenci\u00f3n. Pero quiz\u00e1 sea m\u00e1s grave (u otra cosa diferente, qui\u00e9n soy yo para decir qu\u00e9 es m\u00e1s o menos grave). El grupo de Henrietta Nittby, de la Universidad de Lund, en Suecia, trabajando con 56 ratas de laboratorio, la mitad de ellas como control, expuestas 2 horas por semana durante 55 semanas a la radiaci\u00f3n producida al funcionar un m\u00f3vil (recordad, como en la entrada anterior, que no estoy hablando de las antenas para m\u00f3viles sino de los m\u00f3viles en s\u00ed, y de sus efectos en ratas). La radiaci\u00f3n se consigue con un m\u00f3vil de uso habitual al que se hace una llamada a la que se contesta, sin enviar sonido alguno por el aparato, todos ello con los niveles de radiaci\u00f3n que marca la <A id=link_1 title=http:\/\/www.coit.es\/web\/servicios\/tecnologia\/emision\/sistemas.html href=\"http:\/\/www.coit.es\/web\/servicios\/tecnologia\/emision\/sistemas.html\">normativa legal<\/A>. <\/p>\n<p> Al acabar la exposici\u00f3n al m\u00f3vil, las ratas pasan por diversas pruebas para evaluar su memoria. En un test de ansiedad general, ambos grupos de ratas, expuestas o no, obtienen las mismas marcas. En cambio, en los tests de memoria, las ratas no expuestas ganan con facilidad: recuerdan mejor los objetos y el orden temporal en que aparecen, aunque el lugar en que est\u00e1 el objeto no se ve afectado por el uso del m\u00f3vil. En resumen, los m\u00f3viles reducen de manera significativa las funciones de la memoria en ratas. Visto esto, quiz\u00e1 aquellos usuarios de m\u00f3vil que no ve\u00edan el payaso no es que no lo ve\u00edan, es que lo olvidaron.<\/p>\n<p> El mismo grupo de Nittby sigui\u00f3 adelante con esta investigaci\u00f3n. Para entender el trabajo que viene ahora, primero hay que explicar la<A id=link_2 title=http:\/\/www.elp.manchester.ac.uk\/pub_projects\/2002\/MNQJ9PP2\/Webpages\/bloodbrainbarrier.htm href=\"http:\/\/www.elp.manchester.ac.uk\/pub_projects\/2002\/MNQJ9PP2\/Webpages\/bloodbrainbarrier.htm\"> barrera sangre-cerebro<\/A>. Nuestro sistema nervioso central est\u00e1 muy irrigado por vasos sangu\u00edneos que llevan nutrientes, mensajeros y otros compuestos al cerebro y retiran restos del metabolismo o transportan mensajeros del cerebro a otras zonas del organismo. Para que una sustancia llegue al cerebro, a las neuronas, debe, por tanto, atravesar la barrera sangre-cerebro, es decir, la pared de los tubos que forman el sistema circulatorio; as\u00ed ir\u00e1n de la sangre a las neuronas y viceversa. <\/p>\n<p> Pues bien, el grupo de Nittby, en un segundo experimento, investig\u00f3 si la exposici\u00f3n al m\u00f3vil afectaba de alguna manera a la barrera sangre-cerebro y, si lo hac\u00eda, si era para impedir el paso de sustancias o para facilitarlo. Exponen 48 ratas a dos horas de m\u00f3vil, esperan siete d\u00edas y entonces estudian la barrera sangre-cerebro. Para ello utilizan alb\u00famina que, habitualmente, no puede pasar esta barrera debido a su gran tama\u00f1o; pero, si pasa, da\u00f1a las neuronas. Los resultados demuestran que la barrera pierde su funci\u00f3n y que la alb\u00famina puede atravesarla con facilidad. Quiz\u00e1 el paso de alguna sustancia que todav\u00eda no hemos encontrado sea la raz\u00f3n de la p\u00e9rdida de memoria en las ratas, seg\u00fan vimos en el primer experimento. Ahora queda por conocer qu\u00e9 sustancias en concreto entran al cerebro tras el uso del m\u00f3vil.<\/p>\n<p> +Nittby, H., A. Brun, J. Eberhardt, L. Malmgren, B.R.R. Persson &#038; L.G. Salford. 2009. Increased blood-brain barrier permeability in mammalian brain 7 days after exposure to the radiation from a GSM-900 mobile phone. <EM>Pathophysiology <\/EM>16: 103-112.<\/p>\n<p> *Nittby, H., G. Grafstr\u00f6m, D.P. Tian, L. Malmgren, A. Brun, B.R.R. Persson, L.G. Salford &#038; J. Eberhardt. 2008. Cognitive impairment in rats after long-term exposure to GSM-900 mobile phone radiation. <EM>Bioelectromagnetics <\/EM>29: 219-232.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas escrib\u00eda sobre la ceguera por falta de atenci\u00f3n que provocaban los m\u00f3viles. Seguiremos sobre ello hasta las \u00faltimas consecuencias conocidas hasta ahora. Sin embargo, ahora no vamos a tratar de nuestra especie sino de los efectos de los m\u00f3viles en las ratas, uno de nuestros animales de laboratorio m\u00e1s conocidos. 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