{"id":375,"date":"2009-11-01T11:58:00","date_gmt":"2009-11-01T11:58:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=375"},"modified":"2009-11-01T11:58:00","modified_gmt":"2009-11-01T11:58:00","slug":"cannabinoides","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/11\/01\/cannabinoides\/","title":{"rendered":"Cannabinoides"},"content":{"rendered":"<p>Hace un tiempo escrib\u00ed sobre la <A id=link_0 title=http:\/\/blogs.elcorreodigital.com\/labiologiaestupenda\/2009\/10\/8\/marihuana href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/10\/8\/marihuana\">marihuana <\/A>y all\u00ed aclar\u00e9 lo que son los cannabinoides, esas sustancias que nos relajan y nos dejan tan contentos. Y, unos d\u00edas despu\u00e9s, escrib\u00ed sobre los <A id=link_1 title=http:\/\/blogs.elcorreodigital.com\/labiologiaestupenda\/2009\/10\/10\/receptores href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/10\/10\/receptores\">receptores de los cannabinoides<\/A>, situados en la membrana de las c\u00e9lulas, y que son quienes nos transmiten la informaci\u00f3n de que all\u00ed est\u00e1n, por fin y para alivio de todos, los cannabinoides. Bueno, pues tengo alguna informaci\u00f3n m\u00e1s sobre cannabinoides, receptores y su acci\u00f3n sobre nuestro cuerpo y nuestro comportamiento.<\/p>\n<p> Por ejemplo, Carlos Goicoechea e Isabel Mart\u00edn, de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, revisan la acci\u00f3n de cannabinoides (del cannabis) y opiodes (del opio) sobre el dolor. El del opio y su derivado m\u00e1s habitual, la morfina, ya es bastante conocido. Pues los cannabinoides de la marihuana tienen una actuaci\u00f3n parecida: se unen a los receptores CB1 y CB2 en muchas neuronas del sistema nervioso central e inhiben el funcionamiento del sistema de llegada de la informaci\u00f3n sobre el dolor al cerebro o provocan la liberaci\u00f3n de endorfinas, no queda claro en este trabajo. Y, en consecuencia, dolor que no conoce el cerebro, dolor que no se siente (<EM>Ojos que no ven, coraz\u00f3n que no siente<\/EM>, aunque el que manda es el cerebro). Esta es la raz\u00f3n de la administraci\u00f3n, a menudo ilegal pero pr\u00e1ctica, de marihuana a los enfermos de c\u00e1ncer. Aunque no es la \u00fanica raz\u00f3n, como veremos ahora.<\/p>\n<p> Una de las caracter\u00edsticas obvias de padecer una enfermedad desagradable y dolorosa y, para ser realista, de la vida en general, son los recuerdos desagradables. Tienden a olvidarse con el tiempo; no hay quien aguante toda su vida recordando lo malo. Es mejor centrarse en lo bueno que nos ha pasado, y que nos pasa. Pero, los recuerdos desagradables tienen un valor evolutivo esencial: nos obligan a evitar situaciones peligrosas. Por eso se olvidan con el tiempo, si no se repite la situaci\u00f3n peligrosa. Pero, si se padece una enfermedad, se repiten, vaya que s\u00ed, y durante todo el proceso de la enfermedad. Y, llegados aqu\u00ed, se preguntar\u00e1n que tiene que ver esto con el sistema de los cannabinoides. Pues porque Giovanni Marsicano y sus colaboradores, del Instituto Max Planck de Psiquiatr\u00eda de Munich, han descubierto en ratones que el receptor CB1, el de los cannabinoides, interviene en la p\u00e9rdida de la memoria de los recuerdos desagradables. Esto explica que una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s alegres de los fumadores de porros es que son unos felices. Es obvio, est\u00e1n olvidando todo lo malo que les ha ocurrido a marchas forzadas, con cada porro que se fuman. Y tambi\u00e9n podemos entender la utilidad de la marihuana para los enfermos de c\u00e1ncer, y no s\u00f3lo en cuanto al alivio del dolor.<\/p>\n<p> Y, para terminar y muy brevemente, la marihuana, es decir, el sistema de recetores de los cannbinoides de la marihuana, tambi\u00e9n interviene en el aumento de apetito, sobre todo de alimentos dulces y sabrosos. Ha sido el mismo grupo de Giovanni Marsicano que he mencionado en el p\u00e1rrafo anterior, quien ha revisado los datos concidos hasta ahora y han encontrado una relaci\u00f3n enstad\u00edstica entre los porros y la obesidad y una relaci\u00f3n en las neuronas entre los famosos CB1 y CB2, los receptores de los cannabinoides, y los derivados de la marihuana. Seg\u00fan Marsicano, parece que es el CB1 quien interviene con m\u00e1s eficacia en este proceso. <\/p>\n<p> En resumen, fumar porros alivia el dolor, nos evita recordar lo malo, lo que implica que nos da m\u00e1s tiempo para ocuparnos de lo bueno y, finalmente, nos mantiene algo m\u00e1s gorditos, aunque sin exagerar.<\/p>\n<p> *Cota, D., G. Marsicano, B. Lutz, V. Vicennati, G.K. Stalla, R. Pasquali &#038; U. Pagotto. 2003. Endogeous cannabinoid system as a modulator of food intake. <EM>International Journal of Obesity <\/EM>27: 289-301.<\/p>\n<p> *Goicoechea Garc\u00eda, C. &#038; M.I. Mart\u00edn Fontelles. 2009. Sistemas cannabinoide y opiode en los mecanismos y el control del dolor. <EM>Reumatolog\u00eda Cl\u00ednica <\/EM>5: 5-8.<\/p>\n<p> *Marsicano, G., C.T. Wotjak, S.C. Azad, T. Bisogno, G. Rammes, M.G. Caszio, H. Hermann, J. Tang, C. Hofmann, W. Zieglg\u00e4nsberger, V. Di Marzo &#038; B. Lutz. 2002. The endogenous cannabinoid system controls extinction of aversive memories. <EM>Nature <\/EM>418: 530-534.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un tiempo escrib\u00ed sobre la marihuana y all\u00ed aclar\u00e9 lo que son los cannabinoides, esas sustancias que nos relajan y nos dejan tan contentos. Y, unos d\u00edas despu\u00e9s, escrib\u00ed sobre los receptores de los cannabinoides, situados en la membrana de las c\u00e9lulas, y que son quienes nos transmiten la informaci\u00f3n de que all\u00ed est\u00e1n, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=375"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}