{"id":360,"date":"2009-10-02T16:20:00","date_gmt":"2009-10-02T16:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=360"},"modified":"2009-10-02T16:20:00","modified_gmt":"2009-10-02T16:20:00","slug":"powerpoint","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/10\/02\/powerpoint\/","title":{"rendered":"PowerPoint"},"content":{"rendered":"<p>Ya se sabe, en la ense\u00f1anza hay que estar al d\u00eda; como se dice en la prensa y en las tertulias y escritos de los enterados, hay que ser <EM>cool <\/EM>y, para ello, en clase hay que utilizar el PowerPoint y, as\u00ed, hacer feliz, o un poco m\u00e1s feliz, a Bill Gates y a Microsoft. Dejemos la tiza y la pizarra, que dan de entera; en todo caso, y lo menos posible, usaremos la pizarra blanca y los rotuladores apropiados (de tinta no permamente). Las transparencias, a la papelera (de reciclaje, eso s\u00ed), se han quedado anticuadas, est\u00e1n <EM>out<\/EM>; se acab\u00f3 el zumbido del ventilador del proyector, el calor t\u00f3rrido que produce su bombilla, por cierto, muy temperamental y con tendencia a fundirse en el cl\u00edmax de la lecci\u00f3n, se acab\u00f3 tambi\u00e9n el rotulador para escribir en la transparencia (por cierto, que la transparencia para chorro de tinta siempre termina en la impresora l\u00e1ser, y viceversa), y se acabaron las propias transparencias, con su tendencia a resbalar unas sobre otras y acabar en el suelo echas un foll\u00f3n desordenado. Ahora lo <EM>cool<\/EM>, como dec\u00eda, es el PowerPoint, el port\u00e1til e ir a clase con el <EM>pendriver <\/EM>(\u00bfse dice as\u00ed?) y sin m\u00e1s sabidur\u00eda que la que cabe en ese chisme tan diminuto. Como mucho, tambi\u00e9n se puede llevar un l\u00e1ser para se\u00f1alar.<\/p>\n<p> Pero siempre hay qui\u00e9n cuestiona estas cosas de la <EM>high tech <\/EM>y de las TICs. Stephen Mahar y su grupo, de la Universidad de Carolina del Norte en Wilmington, se preguntan sobre la eficacia del PowerPoint. No niegan su importancia pero, quiz\u00e1, su uso sea exagerado y sin los controles y estudios apropiados. Mahar y sus colegas se plantean el uso de las herramientas del PowerPoint que permiten ir sumando textos, im\u00e1genes y videos a cada una de las diapositivas. Plantean la hip\u00f3tesis de que tanta informaci\u00f3n sature a los alumnos y consiga que el aprendizaje de la lecci\u00f3n (se supone que lo que se ense\u00f1a es m\u00e1s importante que c\u00f3mo se ense\u00f1a, aunque a veces incluso yo lo dudo por las cosas que uno llega a oir en cursillos y a compa\u00f1eros de profesi\u00f3n) no sea eficaz. Plantean un experimento con dos grupos de alumnos que van a recibir la misma lecci\u00f3n, uno de ellos con PowerPoint con animaci\u00f3n y el otro, con las mismas diapositivas pero sin animaci\u00f3n.<\/p>\n<p> Los resultados son claros: el segundo grupo, el que recibe la lecci\u00f3n sin animaci\u00f3n saca mejores notas. Ya s\u00e9 que habr\u00e1 quien diga que esto de que las notas sean mejores no tiene importancia, pero uno es un cl\u00e1sico y le gusta que las notas le indiquen qu\u00e9 tal van los alumnos en cuanto a lo que saben. No me gustar\u00eda que los bi\u00f3logos del futuro supieran hacer las m\u00e1s brillantes presentaciones de PowerpOint del mundo y no supieran nada de Biolog\u00eda Celular. En fin, que Mahan y sus colegas suponen que la entrada continua de informaci\u00f3n a la diapositiva exige una atenci\u00f3n muy profunda que, a la menor distracci\u00f3n o duda, se rompe, lo cual es m\u00e1s f\u00e1cil de corregir si el alumno tiene ante s\u00ed la diapositiva completa todo el tiempo que dura la explicaci\u00f3n. Le permitir\u00e1 moverse atr\u00e1s y adelante por la explicaci\u00f3n, para corregir conceptos, dudas y vacilaciones; la entrada continua de datos con la animaci\u00f3n intenta llevar al alumno siempre en una sola direcci\u00f3n, desde la ignorancia a saberlo todo, y eso supone aplicar demasiados recursos en el aprendizaje. Es costoso y dif\u00edcil y, seg\u00fan este estudio, tambi\u00e9n es poco eficaz.<\/p>\n<p> Sin embargo, si sus alumnos no aprenden tanto como usted quiere, siempre hay una soluci\u00f3n. Travis Proulx y Steven Heine, de las universidades de California en Santa Barbara y de la Columbia Brit\u00e1nica en Vancouver, respectivamente, han demostrado que el aprendizaje de la gram\u00e1tica mejora si los alumnos han leido previamente un cuento de Franz Kafka, <EM>Un m\u00e9dico rural<\/EM>, o han visto <EM>Terciopelo azul<\/EM>, pel\u00edcula de culto de David Lynch. Seg\u00fan los autores, entender, tras el esfuerzo correspondiente, el cuento o la pel\u00edcula ayuda a los alumnos a desarrollar habilidades que luego aplican a nuevas tareas, yo supongo que incluso aunque no se refieran exclusivamente a la gram\u00e1tica. Incluso los investigadores reescriben y simplifican el cuento de Kafka y los alumnos que lo leen as\u00ed, dulcificado, obtienen peores resultados en la tarea posterior. O sea que, ya saben, mis queridos maestros, Kafka y David Lynch son la soluci\u00f3n. A ver si de una vez por todas se enteran en el Ministerio esos expertos en amontonar contenidos.<\/p>\n<p> *Mahar, S., U. Yaylacicegi &#038; T. Janicki. 2009. The dark side of custom animation. <EM>International Journal of Innovation and Learning <\/EM>6: 581-592.<\/p>\n<p> Proulx, T. &#038; S.J. Heine. 2009. Connections from Kafka: Exposure to meaning threats improves implicit learning of an artificial grammar. <EM>Psychological Science <\/EM>20: 1125-1131.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya se sabe, en la ense\u00f1anza hay que estar al d\u00eda; como se dice en la prensa y en las tertulias y escritos de los enterados, hay que ser cool y, para ello, en clase hay que utilizar el PowerPoint y, as\u00ed, hacer feliz, o un poco m\u00e1s feliz, a Bill Gates y a Microsoft. 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