{"id":356,"date":"2009-09-27T14:59:00","date_gmt":"2009-09-27T14:59:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=356"},"modified":"2009-09-27T14:59:00","modified_gmt":"2009-09-27T14:59:00","slug":"thomas-austin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/09\/27\/thomas-austin\/","title":{"rendered":"Thomas Austin"},"content":{"rendered":"<p>Os he dejado unos d\u00edas abandonados porque he recibido la indeseada visita de la gripe A y de su inseparable compa\u00f1ero el virus H1N1. Pero entre el paracetamol y mi sistema inmunitario les han hecho una oferta que no han podido rechazar y, en este momento, est\u00e1n haciendo las maletas para largarse, dejarme en paz y encontrar a otro desprevenido hu\u00e9sped al que gorronear. Como veis, todav\u00eda deliro. Y siguiendo el delirio, hoy os presento un post un poco especial. Vais a conocer a Thomas Austin, un est\u00fapido que por capricho cre\u00f3 una crisis ambiental de tal gravedad y consecuencias que, en la actualidad y siglo y medio despu\u00e9s de su inicio, todav\u00eda supone una preocupaci\u00f3n y grandes gastos a su pa\u00eds, Australia.<\/p>\n<p>Nuestro protagonista naci\u00f3 en 1815 en Baltonsborough, Somerset, Inglaterra, y era el sexto y m\u00e1s joven hijo de John y Nancy Austin. En 1831 toda la familia march\u00f3 a Tasmania y se instal\u00f3 en la capital, Hobart, donde viv\u00eda el t\u00edo James, condenado y desterrado desde Inglaterra. Thomas y su hermano James montaron una granja de unas 4000 hect\u00e1reas en Ouse pero, en 1837, se trasladaron a Australia, en concreto a Victoria, la zona sur de esta isla continente y la m\u00e1s cercana a Tasmania. Thomas cerc\u00f3 11736 hect\u00e1reas en Winchelsea, y fund\u00f3 un rancho ganadero al que llam\u00f3 Barwon Park. En 1845 se cas\u00f3 en Melbourne con Elizabeth Phillips Harding y tuvieron 11 hijos. En Barwon Park, Thomas Austin construy\u00f3 una mansi\u00f3n de piedra azul que termin\u00f3 en 1871, el mismo a\u00f1o de su muerte. <\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, en la biograf\u00eda de Austin no hay nada especial. Uno m\u00e1s de aquellos ingleses cuya familia, m\u00e1s bien tirando a poco acomodada, parti\u00f3 hacia las colonias para prosperar y poblar el imperio que Inglaterra estaba construyendo en el siglo XIX. Pero nuestro protagonista era miembro de la Asociaci\u00f3n de Aclimataci\u00f3n de Victoria. Los colonos que llegaban de Europa, y no s\u00f3lo los ingleses en sus colonias, pretend\u00edan recrear sus pa\u00edses de origen all\u00e1 donde llegaban, quer\u00edan construir lo que, m\u00e1s adelante, el historiador Alfred Crosby denominar\u00eda Nuevas Europas. All\u00e1 llevamos no s\u00f3lo nuestros cultivos sino tambi\u00e9n nuestras malas hierbas, nuestros ganados y sus par\u00e1sitos y a nosotros mismos con nuestras enfermedades. Y Thomas Austin era uno de ellos.<\/p>\n<p>Y, adem\u00e1s, Thomas Austin quiz\u00e1 fuera un cazador compulsivo y, tambi\u00e9n, un nost\u00e1lgico y recordaba con pena de algo perdido las escenas de caza de su infancia en su Somerset natal. As\u00ed, intent\u00f3 introducir y aclimatar especies de caza de Inglaterra en su rancho de Barwon Park. Antes ya se hab\u00eda intentado pero fue Austin el que tuvo la genial idea de introducir las especies salvajas y no las domesticadas. Fue en Navidad de 1859 cuando recibi\u00f3 el deseado env\u00edo desde Inglaterra; lleg\u00f3 en el clipper bautizado <EM>Lightning<\/EM>. Aquel d\u00eda solt\u00f3 72 perdices, 5 liebres y 24 conejos. No sabemos mucho, por lo menos yo, de las perdices y las liebres, pero las dos docenas de conejos hicieron historia.<\/p>\n<p>Thomas Austin era meticuloso y llevaba al d\u00eda sus cuentas: en sus apuntes nos enteramos que, s\u00f3lo siete a\u00f1os despu\u00e9s, en 1866, Austin caz\u00f3 14253 conejos; esta cantidad supone entre 25 y 30 toneladas de carne de conejo. Repito, lean la cantidad, no hay ninguna errata, es un n\u00famero de cinco cifras. Unos 39 conejos cada d\u00eda, m\u00e1s o menos.<\/p>\n<p>Y los conejos empezaron a extenderse por una tierra libre de depredadores, alimentos en abundancia, reproducci\u00f3n a tope y un clima absolutamente adecuado para su modo de vida. En los bosques avanzaban entre 10 y 14 kil\u00f3metros cada a\u00f1o pero en las extensiones abiertas del interior llegaban a los 100 kil\u00f3metros al a\u00f1o. En 1910 cubr\u00edan, y esto de cubrir es casi literal, las dos terceras partes de Australia; y todav\u00eda en 1980 conquistaron otros 400 kil\u00f3metros m\u00e1s hacia el norte. Vean el mapa que viene a continuaci\u00f3n y tengan en cuenta que, a pesar de los intentos de ciudadanos y gobierno de controlar la plaga de conejos (es otro cap\u00edtulo de esta historia), en la actualidad hay todav\u00eda unos 300 millones de conejos en Australia.<\/p>\n<p><IMG class=imgizqda id=img_0 style=\"WIDTH: 519px; HEIGHT: 465px\" height=1155 src=\"\/labiologiaestupenda\/wp-content\/uploads\/sites\/23\" width=1457><\/p>\n<p>*Crosby, A.W. 1988. <EM>Imperialismo ecol\u00f3gico. La expansi\u00f3n biol\u00f3gica de Europa, 900-1900<\/EM>. Ed. Cr\u00edtica. Barcelona. 352 pp.<\/p>\n<p>*McNeill, W.H. 1983. <EM>Plagas y pueblos<\/EM>. Siglo XXI de Espa\u00f1a Eds. Madrid. 303 pp.<\/p>\n<p>*Williams, K., I. Parer, B. Coman, J. Burley &#038; M. Braysher. 1995. <EM>Managing vertebrate pests: Rabbits<\/EM>. Australian Government Publ. Serv. Canberra. 25 pp.<\/p>\n<p>*Williamson, M. 1996. <EM>Biological invasions<\/EM>. Chapman &#038; Hall. London. 244 pp.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Os he dejado unos d\u00edas abandonados porque he recibido la indeseada visita de la gripe A y de su inseparable compa\u00f1ero el virus H1N1. 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