{"id":35,"date":"2008-10-03T15:50:00","date_gmt":"2008-10-03T15:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=35"},"modified":"2008-10-03T15:50:00","modified_gmt":"2008-10-03T15:50:00","slug":"piercing","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/10\/03\/piercing\/","title":{"rendered":"Piercing"},"content":{"rendered":"<p><em>Piercing<\/em> es, seg\u00fan la Academia de la Lengua, la <em>perforaci\u00f3n hecha  en una parte del cuerpo distinta del l\u00f3bulo de la oreja, para insertar  pendientes, aros u otros ornamentos<\/em>, y deber\u00edamos escribirlo como pirsin,  con el plural como pirsines. En fin, por ahora sigamos con <em>piercing<\/em>. En  ingl\u00e9s se considera <em>piercing<\/em> tambi\u00e9n la perforaci\u00f3n en el l\u00f3bulo de la  oreja y, por ello, cuando Angie Bone y su equipo, de la Agencia de Protecci\u00f3n de  la Salud de Londres, estudiaron su <A href=\"http:\/\/sameens.dia.uned.es\/Trabajos6\/Trabajos_Publicos\/Trab_3\/Astillero%20Pinilla_3\/Prevalencia.htm\">prevalencia  <\/a>en la poblaci\u00f3n brit\u00e1nica, excluyeron el l\u00f3bulo de la oreja. Entrevistaron a  10503 adultos de m\u00e1s de 16 a\u00f1os, y encontraron que 1049 (10%) ten\u00edan alg\u00fan  <em>piercing<\/em> en el cuerpo y que era m\u00e1s com\u00fan en las mujeres (tres veces  m\u00e1s) que en los hombres en los grupos de menos edad: cerca de la mitad de la  mujeres entre 16 y 24 a\u00f1os ten\u00edan alg\u00fan <em>piercing<\/em>.<br \/>\nEl  <em>piercing<\/em> m\u00e1s abundante se situa en el obligo (33%), seguido de la nariz  (19%), la oreja (excluyendo el l\u00f3bulo; 13%), la lengua (9%), el pez\u00f3n (9%), la  ceja (8%), el labio (4%) y el genital (2%). Tambi\u00e9n hay ciertas variaciones con  el sexo: los hombres prefieren el <em>piercing<\/em> en el pez\u00f3n mientras que las  mujeres eligen el ombligo. Y en el genital, los hombres lo prefieren dos veces  m\u00e1s que las mujeres.<br \/>\nHasta el 30% de los <em>piercings<\/em> presentaban  complicaciones para la salud, llegando incluso a necesitar, en una m\u00ednima  proporci\u00f3n (0,9%), el ingreso hospitalario. Las complicaciones m\u00e1s habituales  son hinchazones, hemorragias e infecciones.<\/p>\n<p>*Bone, A., F. Ncube, T.  Nichols &#038; N.D. Noah. 2008. <A href=\"http:\/\/www.bmj.com\/cgi\/reprint\/336\/7658\/1426\">Body piercing in  England<\/a>: a survey of piercing at sites other than earlobe. British Medical  Journal 336: 1426-1428. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Piercing es, seg\u00fan la Academia de la Lengua, la perforaci\u00f3n hecha en una parte del cuerpo distinta del l\u00f3bulo de la oreja, para insertar pendientes, aros u otros ornamentos, y deber\u00edamos escribirlo como pirsin, con el plural como pirsines. En fin, por ahora sigamos con piercing. En ingl\u00e9s se considera piercing tambi\u00e9n la perforaci\u00f3n en [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}