{"id":349,"date":"2009-09-15T15:24:00","date_gmt":"2009-09-15T15:24:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=349"},"modified":"2009-09-15T15:24:00","modified_gmt":"2009-09-15T15:24:00","slug":"circulos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/09\/15\/circulos\/","title":{"rendered":"C\u00edrculos"},"content":{"rendered":"<p>Todo el mundo lo sabe: cuando se pierde la orientaci\u00f3n, se acaba caminando en c\u00edrculos. O, como se dice vulgarmente, cuando se pierde el norte&#8230; Y, como mucho de lo que dice la sabidur\u00eda popular y que, en realidad, es experiencia, este asunto de los c\u00edrculos tambi\u00e9n parece que es cierto. Jan Souman y su grupo, del Instituto Max Planck de Biolog\u00eda Cibern\u00e9tica de Tubingen, en Alemania, han estudiado el deambular de varias personas en el desierto del S\u00e1hara, en T\u00fanez, y en el bosque de Bienwald, en Alemania. Grababan sus movimientos por medio de GPS y analizaban sus trayectorias en el ordenador. <\/p>\n<p> Los investigadores descubrieron que mientras haya alg\u00fan sistema de corregir el rumbo, como el sol, la luna, alg\u00fan accidente geogr\u00e1fico o cualquier otro hito en el paisaje, se puede caminar en l\u00ednea recta. Pero si, por ejemplo, se ocultaba el sol entre las nubes o se vendaban los ojos a los participantes, de inmediato, comenzaba el caminar en c\u00edrculos. Incluso en c\u00edrculos tan estrechos como de un di\u00e1metro menor de 20 metros. Exist\u00edan, antes de este trabajo, varias hip\u00f3tesis para explicar esta deriva siempre hacia un lado: que una pierna es m\u00e1s fuerte que la otra o que una es m\u00e1s corta que la otra, etc\u00e9tera. Pero no es as\u00ed puesto que los c\u00edrculos, en la misma persona, a veces son hacia la izquierda y otras hacia la derecha. <\/p>\n<p> Los autores sugieren que nuestro sistema sensorial, es decir, los sentidos que dirigen nuestro sistema de observaci\u00f3n y nos indican si hay que corregir la orientaci\u00f3n tienen un ruido de fondo, una serie de se\u00f1ales peque\u00f1as y contradictorias que, si existe una se\u00f1al m\u00e1s potente como las que he nombrado (sol, luna, accidente geogr\u00e1fico, etc\u00e9tera), elimina ese ruido; pero, si la se\u00f1al potente desaparece, s\u00f3lo queda el ruido de fondo que poco a poco nos va desorientando. Lo curioso es que parece hacerlo, en cada caso, hacia un mismo lado.<\/p>\n<p> *Souman, J.L., I. Frissen, M.N. Sreenivasa &#038; M.O. Ernst. 2009. Walking straight into circles. <EM>Current Biology <\/EM>doi:10.1016\/j.cub.2009.07.053<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo el mundo lo sabe: cuando se pierde la orientaci\u00f3n, se acaba caminando en c\u00edrculos. O, como se dice vulgarmente, cuando se pierde el norte&#8230; Y, como mucho de lo que dice la sabidur\u00eda popular y que, en realidad, es experiencia, este asunto de los c\u00edrculos tambi\u00e9n parece que es cierto. Jan Souman y su [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}