{"id":324,"date":"2010-09-28T15:35:00","date_gmt":"2010-09-28T15:35:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=324"},"modified":"2010-09-28T15:35:00","modified_gmt":"2010-09-28T15:35:00","slug":"adelgazar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2010\/09\/28\/adelgazar\/","title":{"rendered":"Adelgazar"},"content":{"rendered":"<p>Por m\u00e1s que he buscado, no he conseguido encontrar ni una sola referencia que vincule el chocolate y la obesidad. Seguro que es por mi ignorancia, pues hay muchas referencias generales, sin concretar, que aseguran que el el chocolate engorda, sobre todo el chocolate con leche. Dej\u00e9moslo as\u00ed, seguir\u00e9 con ello. Pero, mientras tanto, si hemos engordado procuremos adelgazar pues la obesidad es, se afirma, la epidemia del siglo XXI, en el Primer Mundo, y la primera causa de enfermedades y mortalidad. Vamos a ello con unos cuantos estudios que, espero, nos ayuden.<\/p>\n<div>En primer lugar, una vez uno se ha propuesto adelgazar e inicia el interminable tormento que se llama dieta. Seg\u00fan Jeffrey VanWormer y su grupo, de la Fundaci\u00f3n Instituto del Coraz\u00f3n de Minneapolis, pesarse uno mismo ayuda a perder peso en adultos. Con 100 voluntarios obesos que comienzan una dieta, VanWormer y sus colegas consiguen que se pesen en casa regular y frecuentemente. Con hacerlo una vez por semana, los adelgazantes pierden m\u00e1s o menos medio kilo m\u00e1s por cada 11 d\u00edas. Despu\u00e9s de los doce meses de dieta, el pesarse comienza a perder eficacia. De todas formas, opino que pesarse es una medida l\u00f3gica a tomar si uno inicia una dieta de adelgazamiento.<\/div>\n<div>Otra medida puede ser llevar un diario de lo que se come. Jack Hollis y su grupo, Centro de Investigaci\u00f3n de la Salud de Portland, han investigado la eficacia de esta medida con 1680 voluntarios durante 20 semanas. Una vez iniciada la dieta, los voluntarios deben llevar unos apuntes, si se quiere no muy formales, sobre los alimentos consumidos. Seg\u00fan los resultados, los que hacen apuntes diarios pierden el doble de peso. Despu\u00e9s de seis meses, la p\u00e9rdida media de peso es de 5.90 kilos, y el 70% pierde por lo menos cuatro kilos. Es interesante: s\u00f3lo con apuntar lo comido se tienen menos ganas de comer m\u00e1s.<\/div>\n<div>En fin, hasta ahora pesarse una vez a la semana y apuntar cada d\u00eda lo que hemos comido.<\/div>\n<div>Sigamos con m\u00e1s. Por ejemplo, Bidisha Mandal, de la Universidad del Estado de Washington en Pullman, ha investigado el efecto que produce en el \u00e9xito de la dieta  hacer ejercicio y leer las etiquetas de los alimentos con toda su informaci\u00f3n sobre composici\u00f3n y calor\u00edas. Observaciones previas demuestran que son las mujeres quienes m\u00e1s leen las etiquetas y tambi\u00e9n son ellas las que tienen m\u00e1s \u00e9xito en las dietas de adelgazamiento. Despu\u00e9s de estudiar el comportamiento de 12000 personas entre 2002 y 2006, de los que la mitad declara que alguna vez intent\u00f3 adelgazar, los resultados son por lo dem\u00e1s curiosos. Los que leen las etiquetas y no hacen ejercicio adelgazan algo m\u00e1s que los que s\u00f3lo hacen ejercicio. Adem\u00e1s, los que leen las etiquetas s se ponen a hacer ejercicio adelgazan m\u00e1s que los que dejan de leer etiquetas para dedicarse s\u00f3lo al ejercicio. Obviamente, lo m\u00e1s eficaz es hacer ejercicio y leer etiquetas pero, para los vagos, no est\u00e1 mal saber que con leer etiquetas ya se adelgaza, si uno se deja llevar por la informaci\u00f3n de las etiquetas.<\/div>\n<div>En resumen: pesarse, llevar un diario y leer las etiquetas.<\/div>\n<div>Hasta ahora, todo va bien pero si fuera tan sencillo no escribir\u00edamos tanto sobre este asunto del adelgazamiento. Ya nos avisan Katrijn Houben y su equipo, de la Universidad de Maastricht, en Holanda. Han descubierto, estudiando los h\u00e1bitos de comida de 59 estudiantes, que los que siguen una dieta se sienten m\u00e1s atra\u00eddos por alimentos de muchas calor\u00edas que los que no siguen la dieta. Se les da a elegir entre frutas y fritos, y los que est\u00e1n adelgazando siente una asociaci\u00f3n positiva (\u00a1vaya manera m\u00e1s fina de decirlo!) hacia los alimentos m\u00e1s cal\u00f3ricos. Esto aunque tanto unos como otros saben perfectamente lo que implica elegir uno u otro tipo de alimento.<\/div>\n<div>Por tanto, pesarse, llevar un diario, leer las etiquetas y ojo con las tentaciones.<\/div>\n<div>Acab\u00f3 con dos t\u00e9cnicas muy concretas para aumentar la eficacia de la dieta. La primera nos la da Kathleen Melanson y su grupo, de la Universidad de Rhode Island, cuando demuestra que masticar chicle sin az\u00facar disminuye el apetito (unas 67 calor\u00edas menos se ingieren en el desayuno si antes se ha masticado chicle por una hora) y gasta energ\u00eda (aproximadamente un 5% m\u00e1s que quienes no lo hacen). Y, en conclusi\u00f3n, puede ayudar a perder peso. Y, en segundo lugar, vamos a terminar donde empezamos: Elske Massolt y sus colegas, del Grupo de Hospitales Reinier de Graaf de Delft, en Holanda, han estudiado la relaci\u00f3n del chocolate negro (85%) con el apetito. Seg\u00fan sus resultados, comer 30 gramos de chocolate disminuye el apetito pero, y es lo extraordinario, oler chocolate negro disminuye igualmente el apetito y produce sensaci\u00f3n de saciedad.<\/div>\n<div>Y, como resumen final, pesarse, llevar un diario, leer las etiquetas, ojo con las tentaciones, masticar chicle y oler chocolate negro. Queda un poco raro pero es lo que dice la bibliograf\u00eda que he encontrado.<\/div>\n<div>\n<\/div>\n<div>*Hollis, J.F., C.M. Gullion, V.J. Stevens, P.J. Brantley, L.J. Appel, J.M. Ard, C.M. Champagne, A. Dalcin, T.P. Erlinger, K. Funk, D. Laferriere, P.-H. Lin, C.M. Loria, C. Samuel-Hodge, W.V. Vollmer &#038; L.P. Svetkey. 2008. Weight loss during the intensive intervention phase of the weight-loss maintenance trial. <em>American Journal of Preventive Medicine <\/em>35: 118-126.<\/div>\n<div>*Houben, K., A. Roefs &#038; A. Jansen. 2010. Guilty pleasures. Implicit preferences for high calorie food in restrained eating. <em>Appetite <\/em>55: 18-24.<\/div>\n<div>*Mandal, B. 2010. Use of food labels as a weight loss behavior. <em>Journal of Consumer Affairs<\/em> 44: 516-527.<\/div>\n<div>*Massolt, E.T., P.M. van Haard, J.F. Rehfeld, E.F. Posthuma, E. van der Veer &#038; D.H. Schweitzer. 2010. Appetite suppresion through smelling of dark chocolate correlates with changes in ghrelin in young women. <em>Regulatory Peptides<\/em> 161: 81-86.<\/div>\n<div>*Melanson, K.J., K.E. Reti &#038; D.L. Kresge. 2009. Impact of chewing gum on appetite, meal intake, and mood under controlled conditions. <em>Obesity 2009<\/em>. Washington, D.C., October.<\/div>\n<div>*VanWormer, J.J., A.M. Martinez, B.C. Martinson, A.L. Crain, G.A. Benson, D.L. Cosentino &#038; N.P. Pronk. 2009. Self-weighing promotes weight loss for obese adults. <em>American Journal of Preventive Medicine<\/em> 36: 70-73.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por m\u00e1s que he buscado, no he conseguido encontrar ni una sola referencia que vincule el chocolate y la obesidad. Seguro que es por mi ignorancia, pues hay muchas referencias generales, sin concretar, que aseguran que el el chocolate engorda, sobre todo el chocolate con leche. Dej\u00e9moslo as\u00ed, seguir\u00e9 con ello. 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