{"id":316,"date":"2009-06-02T15:16:00","date_gmt":"2009-06-02T15:16:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=316"},"modified":"2009-06-02T15:16:00","modified_gmt":"2009-06-02T15:16:00","slug":"sordo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/06\/02\/sordo\/","title":{"rendered":"Sordo"},"content":{"rendered":"<p>Cada especie y, en el fondo, vive en el mundo que puede percibir. Los datos del exterior son incomprensibles si no existe alguna manera de traducirlos al &#8220;lenguaje&#8221; de nuestro sistema nervioso. Esta labor la hacen los sentidos y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, las c\u00e9lulas sensoriales que, por una parte reciben el mensaje del entorno y, por otra, lo transmiten al sistema nervioso para que este lo entienda y planee y ponga en marcha la respuesta adecuada. Pero no todas las especies, e individuos, hacen igual la traducci\u00f3n: los murci\u00e9lagos escuchan su radar que nosotros no podemos detectar; las ranas o los saltamontes s\u00f3lo ven lo que se mueve y, adem\u00e1s, es de peque\u00f1o tama\u00f1o, es decir, sus presas; nuestra especie detecta, por el dolor, la prote\u00edna capsaicina que es la causante del picor de guindillas y chiles, pero las aves no lo detectan pues en sus c\u00e9lulas del dolor no tienen el receptor de esta prote\u00edna. Y as\u00ed podr\u00eda seguir con multitud de ejemplos. <A id=link_1 title=http:\/\/www.literatura.org\/Bioy\/Bioy_Casares.html href=\"http:\/\/www.literatura.org\/Bioy\/Bioy_Casares.html\">Adolfo Bioy Casares<\/A>, el escritor argentino lo <A id=link_0 title=http:\/\/maguila.com.ar\/etiquetas\/adolfo-bioy-casares\/ href=\"http:\/\/maguila.com.ar\/etiquetas\/adolfo-bioy-casares\/\">describi\u00f3 <\/A>con maestr\u00eda:<\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><FONT face=\"Times New Roman\" size=3> <\/FONT><\/o:p><\/p>\n<p> <FONT size=3><EM><SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold\">\u201c\u2026Como en una criptograf\u00eda, en las diferencias de los movimientos at\u00f3micos el hombre interpreta: ah\u00ed el sabor de una gota de agua de mar, ah\u00ed el viento en las oscuras casuarinas, ah\u00ed una aspereza en el metal pulido, ah\u00ed la fragancia del tr\u00e9bol en la hecatombe del verano, aqu\u00ed tu rostro. Si hubiera un cambio en los movimientos de los \u00e1tomos ese lirio ser\u00eda quiz\u00e1, el golpe de agua que derrumba la represa, o una manada de jirafas, o la gloria del atardecer. Un cambio en el ajuste de mis sentidos har\u00eda quiz\u00e1, de los cuatro muros de esta celda la sombra del manzano del primer huerto.\u201d<\/SPAN><\/EM><I><SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold\"><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/I><\/FONT><\/p>\n<p> <STRONG><I><SPAN style=\"FONT-WEIGHT: normal; COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold\"><FONT size=3>\u201c\u00bfC\u00f3mo sabes que el p\u00e1jaro que cruza el aire<\/FONT><\/SPAN><\/I><\/STRONG><I><SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold\"><br \/>\n<FONT size=3><STRONG><SPAN style=\"FONT-WEIGHT: normal; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold\">no es un inmenso mundo de voluptuosidad,<\/SPAN><\/STRONG><br \/>\n<STRONG><SPAN style=\"FONT-WEIGHT: normal; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold\">vedado a tus cinco sentidos?\u201d<\/SPAN><\/STRONG><br \/>\n<EM><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial\">William Blake<\/SPAN><\/EM><o:p><\/o:p><\/FONT><\/SPAN><\/I><\/p>\n<p> <FONT size=3><I><SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold\">\u201c\u2026<EM><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial\">Admitimos el mundo como lo revelan nuestros sentidos\u2026 Hay colores ultravioletas, que no percibimos. Hay silbatos que oyen los perros, inaudibles para el hombre. Si los perros hablaran, su idioma ser\u00eda tal vez pobre en indicaciones visuales, pero tendr\u00eda t\u00e9rminos para denotar matices de olores, que ignoramos<\/SPAN><\/EM>\u2026\u201d<br \/>\n\u201c\u2026<EM><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial\">William James afirma que el mundo se nos presenta como un indeterminado flujo, una especie de corriente compacta, una vasta inundaci\u00f3n donde no hay personas ni objetos, sino confusamente, olores, colores, sonidos, contactos, dolores, temperaturas\u2026 La esencia de la actividad mental consiste en cortar y separar aquello que es un todo continuo, y agruparlo, utilitariamente, en objetos, personas, animales, vegetales<\/SPAN><\/EM>\u2026\u201d<\/SPAN><\/I><SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-style: italic\"><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/FONT><\/p>\n<p> <SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-style: italic\"><o:p><FONT size=3> <\/FONT><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-style: italic\"><FONT size=3>Entre los sentidos que nos permiten comprender el mundo que nos rodea est\u00e1 el o\u00eddo. Nosotros o\u00edmos por las estructuras, fin\u00edsimas, complicadas y exactamente equilibradas que se encuentran en nuestro o\u00eddo interno, junto al \u00f3rgano del equilibrio. All\u00ed se encuentran las c\u00e9lulas del o\u00eddo interno que son las que traducen los sonidos a \u201clenguaje\u201d del sistema nervioso y, por medio de neuronas, transmiten la informaci\u00f3n al cerebro. Sin embargo, nuestro o\u00eddo y el de otros mam\u00edferos, tienen una caracter\u00edstica especial: tienen neuronas que llevan mensajes desde el cerebro hasta estas c\u00e9lulas sensoriales, es decir, en sentido contrario al habitual. \u00bfQu\u00e9 labor imponen estas neuronas en las c\u00e9lulas del o\u00eddo interno? A esta pregunta intentan responder Julian Taranda y su grupo, del Instituto de Investigaciones en Ingenier\u00eda Gen\u00e9tica y Biolog\u00eda Molecular de Buenos Aires, trabajando con ratones. La primera respuesta nos dice que esas neuronas inhiben la funci\u00f3n de las c\u00e9lulas sensoriales o, lo que es lo mismo, nos dejan un poco sordos. La mol\u00e9cula, llamada neurotransmisor, que utilizan estas neuronas para contactar con las c\u00e9lulas del o\u00eddo interno es la acetilcolina; por tanto, las c\u00e9lulas del o\u00eddo interno deben tener un receptor de la acetilcolina para poder recibir el mensaje. <o:p><\/o:p><\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p> <SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-style: italic\"><FONT size=3>Taranda y su grupo, por ingenier\u00eda gen\u00e9tica, crean un rat\u00f3n knockout (llamado as\u00ed por estar modificado gen\u00e9ticamente) en el que aumenta la recepci\u00f3n de acetilcolina y, por ello, el efecto de estas neuronas que vienen del cerebro y, as\u00ed, la sordera es mayor. Lo que conseguimos es que las c\u00e9lulas sensoriales aumenten el nivel de ruido a partir del cual comienzan a funcionar, es decir, para oir debe, si se puede decir as\u00ed, aumentar el volumen. Adem\u00e1s, las c\u00e9lulas se vuelven m\u00e1s lentas, m\u00e1s vagas, en su transmisi\u00f3n del mensaje al sistema nervioso. Los ratones de este tipo sufren menos sordera permanente si se les somete a ruidos muy fuertes.<o:p><\/o:p><\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p> <SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-style: italic\"><FONT size=3>En resumen, si nos encontramos sometidos a un ruido fuerte duradero, nuestro cerebro ordena a las c\u00e9lulas de o\u00eddo interno que funcionen m\u00e1s lento y que suban el volumen a partir del cual oyen y, de esta forma, evitan las sorderas permanentes. Seguramente, al volver a una situaci\u00f3n normal, tambi\u00e9n vuelven las c\u00e9lulas a un funcionamiento normal. Quiz\u00e1 esto explica por qu\u00e9, cuando salimos de un concierto de rock o de una discoteca, hablamos a gritos: nuestras c\u00e9lulas esperan \u201cbacalao\u201d y s\u00f3lo les llega la suave y sencilla voz humana. Pero el o\u00eddo, hecho al ruido fuerte por orden del cerebro, simplemente, no la oye a un nivel normal; hay que gritar para que te escuchen. Lo que no explica es por qu\u00e9 los espa\u00f1oles, estemos en el pa\u00eds del mundo en que estemos, siempre somos los que hablamos a gritos.<o:p><\/o:p><\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p> <SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-style: italic\"><o:p><FONT size=3> <\/FONT><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <FONT size=3><SPAN style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-style: italic\">*Taranda, J., S.F. Maison, J.A. Ballestero, E. Katz, J. Savino, D.E. Vetter, J. Boulter, M.C. Liberman, P.A. Fuchs &#038; A.B. Elgoyhen. <\/SPAN><?xml:namespace prefix = st1 ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags\" \/><st1:metricconverter w:st=\"on\" ProductID=\"2009. A\"><SPAN lang=EN-GB style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-style: italic; mso-ansi-language: EN-GB\">2009. A<\/SPAN><\/st1:metricconverter><SPAN lang=EN-GB style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-style: italic; mso-ansi-language: EN-GB\"> point mutation in the hair cell nicotinic cholinergic receptor prolongs cochlear inhibition and enhances noise protection. <I>PloS Biology <\/I>7: e1000018.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/FONT><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada especie y, en el fondo, vive en el mundo que puede percibir. Los datos del exterior son incomprensibles si no existe alguna manera de traducirlos al &#8220;lenguaje&#8221; de nuestro sistema nervioso. Esta labor la hacen los sentidos y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, las c\u00e9lulas sensoriales que, por una parte reciben el mensaje del entorno y, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/316"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=316"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/316\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}