{"id":294,"date":"2009-04-20T16:50:00","date_gmt":"2009-04-20T16:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=294"},"modified":"2009-04-20T16:50:00","modified_gmt":"2009-04-20T16:50:00","slug":"menstruacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/04\/20\/menstruacion\/","title":{"rendered":"Menstruaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Las teor\u00edas sobre el origen y la utilidad evolutiva de la menstruaci\u00f3n, es decir, de la evacuaci\u00f3n c\u00edclica del menstruo o sangre que las mujeres tienen, y del propio ciclo en s\u00ed, son variadas y existen desde hace cientos de a\u00f1os. Por ejemplo, C.A. Finn, en la revista <EM>Quarterly Review of Biology<\/EM>, propone que la menstruaci\u00f3n ayuda a limpiar el \u00fatero de organismos pat\u00f3genos que han llegado con el esperma o a eliminar tejido del endometrio, tejido in\u00fatil y costoso de mantener en ausencia de un embri\u00f3n viable. Como ven, hay opiniones. Y el ciclo tiene consecuencias a menudo inesperadas. Daniel Fessler, de la Universidad de California en Los Angeles, ha encontrado que en algunos mam\u00edferos, entre ellos la especie humana, la hembra come menos y baja su toma de calor\u00edas en el momento de la ovulaci\u00f3n. Seg\u00fan el autor, esta conducta es una adaptaci\u00f3n para que la hembra dedique todos sus esfuerzos a aquello que tenga que ver, directa o indirectamente, con el apareamiento.<\/p>\n<p> Otras consecuencias parecen m\u00e1s importantes, pues tienen que ver con la reproducci\u00f3n. Aqu\u00ed es importante mencionar el trabajo de Benedict Jones y su equipo, de la Universidad de Aberdeen, en Escocia, que han revisado los trabajos ya publicados sobre el efecto que tiene el ciclo menstrual sobre la preferencia de las mujeres por diferentes rostros de hombres, unos m\u00e1s masculinos que otros. Esto de la masculinidad ya est\u00e1 definido por m\u00faltiples trabajos anteriores en los que las mujeres han decidido que hace m\u00e1s masculino al hombre: p\u00f3mulos altos, mand\u00edbula fuerte, mejillas hundidas, labios llenos,&#8230; Seg\u00fan los autores, la masculinidad es signo de mejor salud en el hombre y de compromiso para criar a la descendencia, as\u00ed como de caracter\u00edsticas como mayor dominancia y agresividad (seg\u00fan esta teor\u00eda, a hembra sumisa, hombre dominante, y mejor reproducci\u00f3n), y de estar cargado de testosterona. Bien, pues durante el ciclo menstrual, las mujeres eligen los hombres con cara de buena salud y, curiosamente, con un rostro similar al suyo. <\/p>\n<p> Y, como efecto colateral y relacionado con el anterior, tambi\u00e9n los hombres sufren las consecuencias de estos cambios en las preferencias de las mujeres. As\u00ed, en el momento \u00e1lgido del ciclo, la rivalidad entre machos aumenta. El hombre busca la hembra mejor preparada para la reproducci\u00f3n. La mujer lo encuentra m\u00e1s atractivo; el hombre se vuelve, si no lo era, m\u00e1s celoso, y la mujer, en ese momento del ciclo, prefiere su voz y su olor. O, por lo menos, as\u00ed parece demostrarlo el trabajo de Robert Burriss y Anthony Little, del mismo grupo que Benedict Jones.<\/p>\n<p> \u00bfQu\u00e9 no se creen ustedes todo esto? Pues hagamos un experimento cuantitativo. Que, \u00bfc\u00f3mo se puede cuantificar este cambio de atractivo en las mujeres durante el ciclo menstrual? Pues, ver\u00e1n, a Geoffrey Miller y sus colegas, de la Universidad de Nuevo M\u00e9xico en Albuquerque, se les ocurri\u00f3 un ingenioso m\u00e9todo: simplemente, contar los d\u00f3lares que los espectadores met\u00edan en las braguitas de las <EM>stripers <\/EM>en un club de caballeros de Albuquerque, y relacionar la cantidad con el momento del ciclo de las bailarinas. Participaron 18 mujeres y se tomaron datos durante 60 d\u00edas (los investigadores vieron algo as\u00ed como 5300 bailes). Y, s\u00ed, lo que estaban pensando, las stripers reciben en el estro 335 d\u00f3lares de media tras bailar 5 horas, 260 d\u00f3lares en la fase luteal y 185 d\u00f3lares en la menstruaci\u00f3n. \u00bfSe dan cuenta ustedes del olfato de los hombres o, alternativamente, de los cambios sutiles en las mujeres a lo largo del ciclo? <\/p>\n<p> *Burriss, R.P. &#038; A.C. Little. 2006. Effects of partner conception risk phase on male percepion of dominance in faces. <EM>Evolution and Human Behavior <\/EM>27: 297-305.<\/p>\n<p> *Fessler, D.M.T. 2003. No time to eat: An adaptationist account of periovulatory behavioral changes. <EM>Quarterly Review of Biology <\/EM>78: 3-21.<\/p>\n<p> *Finn, C.A. 1998. Menstruation: A nonadaptative consequence of uterine evolution. <EM>Quarterly Review of Biology<\/EM> 73: 163-173.<\/p>\n<p> *Jones, B.C., L.M. DeBruine, D.L. Perrett, A.C. Little, D.R. Feinberg &#038; M.J. Law Smith. 2008. Effects of menstrual cycle phase on face preferences. <EM>Archives of Sexual Behaviour<\/EM> 37: 78-84.<\/p>\n<p>*Miller, G., J.M. Tybuer &#038; B.D. Jordan. 2007. Ovulatory cycle effects on tip earnings by lap dancers: economic evidence for human estrus? <EM>Evolution and Human Behavior<\/EM> 28: 375-381.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las teor\u00edas sobre el origen y la utilidad evolutiva de la menstruaci\u00f3n, es decir, de la evacuaci\u00f3n c\u00edclica del menstruo o sangre que las mujeres tienen, y del propio ciclo en s\u00ed, son variadas y existen desde hace cientos de a\u00f1os. Por ejemplo, C.A. 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