{"id":284,"date":"2009-03-25T17:16:00","date_gmt":"2009-03-25T17:16:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=284"},"modified":"2009-03-25T17:16:00","modified_gmt":"2009-03-25T17:16:00","slug":"consumismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/03\/25\/consumismo\/","title":{"rendered":"Consumismo"},"content":{"rendered":"<p>El hombre tiene miedo a la muerte. Para atenuar el miedo, evita riesgos que pongan en peligro su existencia. La fe en su grupo y su cultura y la autoestima personal proporcionan una especie de escudo psicol\u00f3gico contra el miedo y la ansiedad ante la muerte inevitable. Sin embargo, hay momentos en que la escondida muerte pasa a primer lugar de nuestra vida: desastres naturales, guerras, ataques terroristas,&#8230; Y nuestra reacci\u00f3n parece, en esos casos, extra\u00f1a e impredecible. Por ejemplo, seg\u00fan nos cuenta Julia Cosgrove, en Estados Unidos, despu\u00e9s del ataque de las Torres Gemelas, en septiembre de 2001, aument\u00f3 de manera escandalosa la venta de coches Porsche 911 Carrera, con un precio de $75.000 o m\u00e1s. Seg\u00fan varios estudios, aquel d\u00eda, muchos americanos declararon que &#8220;para aprovechar el d\u00eda&#8221; lo mejor era ir de compras. Y no s\u00f3lo de compras, sino comprar lo m\u00e1s caro, de lujo, o gangas hasta llenar los armarios de alimentos en conserva, o consumir dulces y helados hasta no poder m\u00e1s. Aqu\u00ed quiz\u00e1 lo podr\u00edamos traducir porque, como est\u00e1 demostrado, no hay mejor manera de vencer a la muerte que una buena y salvaje Fiesta de Carnaval.<\/p>\n<p> Pero Naomi Mandel y Dirk Smeesters, de la Universidad del Estado de Arizona, en Tempe, llegan m\u00e1s lejos y descubren que 32 estudiantes, despu\u00e9s de describir su idea de su propia muerte, compran y consumen m\u00e1s comidas y bebidas que los individuos control. Y no s\u00f3lo aquellas comidas y bebidas que se consideran como un capricho antidepresivo, sean los helados o el chocolate, sino tambi\u00e9n frutas, verduras, carne, conservas, aperitivos, bebidas y congelados. En resumen, mucho m\u00e1s de lo que necesitan, y esto quiz\u00e1 signifique que no es el comer y el beber lo que buscan, aunque se utilice como excusa, sino el propio hecho de comprar lo que distrae y hace olvidar a la muerte. Y adem\u00e1s, el efecto se exagera en los sujetos con baja autoestima.<\/p>\n<p> \u00bfSer\u00e1 esta una de las razones de que, viendo la televisi\u00f3n seg\u00fan el post anterior, nos levantemos tantas veces a picar algo en la nevera? \u00bfCada muerto, un helado; cada herido; una galleta; cada mancha de sangre, un poco de morcilla, por afinidad? Preguntas sin respuesta. Pero alg\u00fan d\u00eda la tendr\u00e1n.<\/p>\n<p> *Cosgrove, J. 2001. What-the-Hell consumption. <EM>Business Week <\/EM>October 29, p. 12.<\/p>\n<p> *Mandel, N. &#038; D. Smeesters. 2008. The sweet escape: Effects of mortality salience on consumption quantities for high- and low-self-esteem consumers. <EM>Journal of Consumer Research <\/EM>35: 309-323.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hombre tiene miedo a la muerte. 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