{"id":282,"date":"2009-03-20T15:03:00","date_gmt":"2009-03-20T15:03:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=282"},"modified":"2009-03-20T15:03:00","modified_gmt":"2009-03-20T15:03:00","slug":"placebo-nocebo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/03\/20\/placebo-nocebo\/","title":{"rendered":"Placebo-Nocebo"},"content":{"rendered":"<p>Fue Walter Kennedy, en 1961, el primero en usar el t\u00e9rmino &#8220;nocebo&#8221; como contrario a placebo. A\u00f1os antes, Walter Cannon, de la Universidad de Harvard, hab\u00eda usado el t\u00e9rmino &#8220;muerte vud\u00fa&#8221; (<EM>voodoo death<\/EM>), cuando estudi\u00f3 la s\u00fabita muerte de muchas personas cuando eran amenazadas o &#8220;embrujadas&#8221; por los hechiceros o las brujas de la tribu. Document\u00f3 los sucesos que pudo recoger de la bibliograf\u00eda publicada y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la simple sugesti\u00f3n, en un ambiente apropiado y con creencias firmes en el poder del brujo, era la que provocaba el terror y llevaba hasta la muerte. Es decir, era un placebo al rev\u00e9s. Walter Kennedy, como dec\u00eda antes, fue el primero en utilizar el t\u00e9rmino &#8220;nocebo&#8221;.<\/p>\n<p> Robert Hahn, del Centro de Control de Enfermedades de Atlanta, a partir de los trabajos publicados durante varios a\u00f1os, defini\u00f3 nocebo con m\u00e1s precisi\u00f3n: El efecto nocebo es la causa de enfermedad (o muerte) cuando se espera enfermedad (o muerte) y se da el estado emocional asociado. Hay una forma espec\u00edfica de nocebo: el paciente espera que algo salga mal y, en consecuencia, algo sale mal. Por ejemplo, un paciente espera morir en una operaci\u00f3n quir\u00fargica, y muere, y no por causa de la cirug\u00eda en s\u00ed misma. Tambi\u00e9n hay un nocebo gen\u00e9rico: el paciente tiene unas expectativas vagamente pesimistas, y sus expectativas se cumplen en t\u00e9rminos de s\u00edntomas, enfermedad o muerte, ninguna de ellas espec\u00edficamente esperada. En ambos tipos de nocebo, la expectaci\u00f3n tiene el papel de causa.<\/p>\n<p> Aproximadamente del 20 al 30% de los pacientes que reciben un placebo en un experimento controlado, sufren efectos suaves de nocebo: edemas, dolor, diarrea, n\u00e1useas, palpitaciones, urticaria y picores. De todas formas, el porcentaje de sujetos que son sensibles al nocebo var\u00eda considerablemente. Como nos relata Paul Arnstein, del Colegio de Boston, en Chestnut Hill, si se aplica una corriente el\u00e9ctrica inexistente al cuero cabelludo produce dolor de cabeza en el 70% de los pacientes.<\/p>\n<p> Otros sujetos sufren consecuencias m\u00e1s graves, como mareos, depresi\u00f3n, insonmio, somnolencia, v\u00f3mitos, entumecimiento y adicci\u00f3n. Incluso hay pacientes que convierten los s\u00edntomas del nocebo de permanentes y consideran que los va a sufrir toda su vida. O a la muerte: en el Estudio Framinsham, las mujeres que esperaban morir de un ataque al coraz\u00f3n presentaban esta causa de muerte cuatro veces m\u00e1s que quienes no lo cre\u00edan.<\/p>\n<p> Tanto Arnstein como Hahn en el trabajo anterior, consideran que el tratamiento que den los medios de comunicaci\u00f3n a las enfermedades y a sus s\u00edntomas y consecuencias es esencial para que, en un mundo tan informado en temas de salud como el nuestro, los efectos nocebo no se extiendan de manera catastr\u00f3fica.<\/p>\n<p> Y sobre los mecanismos fisiol\u00f3gicos del nocebo, los primeros estudios, de Jian Kong y su grupo, del Hospital General de Massachusetts, parecen unbicar, dentro del cerebro, las respuestas en la zona que recibe y regula el dolor. Pero queda mucho por saber.<\/p>\n<p> *Arnstein, P. 2003. The placebo effect. <EM>Seminars in Integrative Medicine <\/EM>1: 125-135.<\/p>\n<p> *Cannon, W.B. 1942. &#8220;Voodoo death&#8221;. <EM>American Anthropologist <\/EM>44: 169-181.<\/p>\n<p> *Hahn, R.A. 1997. The nocebo phenomenon: Concept, evidence, and implications for public health. <EM>Preventive Medicine <\/EM>26: 607-611.<\/p>\n<p> *Kong, J., R.L. Gollub, G. Polich, I. Kirsch, P. LaViolette, M. Vangel, B. Rosen &#038; T.J. Kaptchuk. 2008. A functional magnetic resonance imaging study on the neural mechanisms of hyperalgesic nocebo effect. <EM>Journal of Neuroscience <\/EM>28: 13354-13362.<\/p>\n<p> *Sternberg, E.M. 2002. Walter B. Cannon and &#8220;Voodoo Death&#8221;: A perspective from 60 years on. <EM>American Journal of Public Health <\/EM>92: 1564-1566.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue Walter Kennedy, en 1961, el primero en usar el t\u00e9rmino &#8220;nocebo&#8221; como contrario a placebo. A\u00f1os antes, Walter Cannon, de la Universidad de Harvard, hab\u00eda usado el t\u00e9rmino &#8220;muerte vud\u00fa&#8221; (voodoo death), cuando estudi\u00f3 la s\u00fabita muerte de muchas personas cuando eran amenazadas o &#8220;embrujadas&#8221; por los hechiceros o las brujas de la tribu. 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