{"id":262,"date":"2009-02-03T15:38:00","date_gmt":"2009-02-03T15:38:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=262"},"modified":"2009-02-03T15:38:00","modified_gmt":"2009-02-03T15:38:00","slug":"obesidad-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/02\/03\/obesidad-iii\/","title":{"rendered":"Obesidad (III)"},"content":{"rendered":"<p>Una breve nota sobre la obesidad y su relaci\u00f3n con la contaminaci\u00f3n. Un disruptor endocrino es un compuesto qu\u00edmico que interfiere con el funcionamiento normal del sistema hormonal, aunque en muchos casos todav\u00eda no se conozca c\u00f3mo lo hace con exactitud. Los ejemplos primeros y m\u00e1s evidentes y estudiados son aquellos en que el compuesto provoca el cambio de sexo en los individuos de una especie determinada. Tal cosa ocurre, por ejemplo, con el tributil-esta\u00f1o, un componente habitual de las pinturas antiincrustantes (evitan el crecimiento de organismos sobre el casco sumergido de la embarcaci\u00f3n) que se utilizan en las embarcaciones deportivas marinas desde la d\u00e9cada de los sesenta. Tras descubrirse su peligrosidad para la fauna, sobre todo para los moluscos en los que provoca el cambio de sexo, su utilizaci\u00f3n est\u00e1 muy controlada, pues llegan a actuar a concentraciones muy bajas.<\/p>\n<p> En mam\u00edferos, seg\u00fan afirman Taisen Iguchi y Yoshinao Katsu, del Instituto de Biociencias Integradas de Okazaki, en el Jap\u00f3n, los compuestos de esta\u00f1o son t\u00f3xicos para el h\u00edgado y los sistemas nervioso e inmune. y, posiblemente, induce la adipog\u00e9nesis, es decir, la acumulaci\u00f3n de grasa en los adipocitos, c\u00e9lulas especializadas en la s\u00edntesis y acumulaci\u00f3n de l\u00edpidos; esta hip\u00f3tesis ya se ha demostrado en ratones. <\/p>\n<p> Estos compuestos act\u00faan sobre los llamados receptores de retinoide X (RXRs), prote\u00ednas de membrana que, como ya vimos al hablar del c\u00e1ncer, sirven para introducir mensajes en la c\u00e9lula. Los RXRs, cuando se activan, penetran en el n\u00facleo de la c\u00e9lula y activan los genes que provocan el almacenamiento de grasas. Y el tributil-esta\u00f1o y compuestos similares activan los RXRs y, en consecuencia, la acumulaci\u00f3n de grasas.<\/p>\n<p> Es muy sugerente plantear la hip\u00f3tesis de que pueda existir una relaci\u00f3n entre alguno, o muchos, de los miles de compuestos entre los que vivimos y la epidemia de obesidad que se ha desarrollado en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os. Otros disruptores endocrinos, como el bisfenol A y el nonylfenol tambi\u00e9n parece que promueven el desarrollo de los adipocitos en cultivos celulares.<\/p>\n<p> *Iguchi, T. &#038; Y. Katsu. 2008. Commonality in signaling of endocrine disruption from snail to human. <EM>BioSciences<\/EM> 58: 1061-1067.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una breve nota sobre la obesidad y su relaci\u00f3n con la contaminaci\u00f3n. Un disruptor endocrino es un compuesto qu\u00edmico que interfiere con el funcionamiento normal del sistema hormonal, aunque en muchos casos todav\u00eda no se conozca c\u00f3mo lo hace con exactitud. Los ejemplos primeros y m\u00e1s evidentes y estudiados son aquellos en que el compuesto [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/262"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/262\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}