{"id":255,"date":"2009-01-21T15:31:00","date_gmt":"2009-01-21T15:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=255"},"modified":"2009-01-21T15:31:00","modified_gmt":"2009-01-21T15:31:00","slug":"mas-procrastinacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/01\/21\/mas-procrastinacion\/","title":{"rendered":"M\u00e1s procrastinaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Hacer o dejar para m\u00e1s tarde; como vimos en el post anterior, diferir o retrasar es procrastinar. Sin embargo, a veces, es bueno procrastinar a pesar de la presi\u00f3n a hacer algo que nuestra cultura nos obliga a resolver con rapidez. Dolores Albarrac\u00edn y su grupo, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, han demostrado que hay palabras que nos lanzan a la acci\u00f3n y otras que nos detienen; por ejemplo, &#8220;motivaci\u00f3n&#8221; o &#8220;adelante&#8221; para el primer caso, y &#8220;alto&#8221; o &#8220;parada&#8221; para el segundo. Y estas palabras nos pueden llevar a realizar diversas tareas: comer, beber, dibujar,&#8230; Para los autores, las palabras que llevan a la acci\u00f3n terminan en una conducta apropiada al entorno en que se dan: decir &#8220;adelante&#8221; en la cocina lleva a comer, beber, cocinar, fregar o cualquier otra tarea habitual en ese lugar; en cambio, &#8220;adelante&#8221; en una sala de estudio lleva a leer, escribir, dibujar, etc\u00e9tera. Por tanto, el hacer o no una tarea empujado por la palabra y el entorno no es algo unidireccional; lo mejor es detenerse un momento y meditar sobre lo que vamos a hacer, es decir, procrastinar un rato, y luego iniciar la tarea adecuada, no vaya a ser que escribamos en la cocina y freguemos en la biblioteca.<\/p>\n<p> Pero esto de dudar y procrastinar, si la especie humana lo hace, es porque alguna ventaja evolutiva tendr\u00e1. Es lo que Sharoni Shafir y su equipo, de la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n en Rehovot, intentan averiguar con sus experimentos. Por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9 la mayor\u00eda de los conductores, al ponerse el sem\u00e1foro en \u00e1mbar, aceleran confiando en que los que esperan en la calle perpendicular siguen teni\u00e9ndolo en rojo y no van a arrancar? \u00bfNo ser\u00eda mejor parar y esperar a ver qu\u00e9 pasa antes de arriesgarse? Est\u00e1 claro que la respuesta viene de la experiencia (sabemos, porque lo hemos aprendido, que el otro sem\u00e1foro todav\u00eda no est\u00e1 en verde) y no de la personalidad del conductor; por ello, pocos conductores paran ante un sem\u00e1foro en \u00e1mbar. En resumen, a la especie humana, evolutivamente, le gusta el riesgo basado en la experiencia.<\/p>\n<p> Pero Shafir y su grupo dan un paso m\u00e1s: en nuestro mundo moderno hay peligros que no exist\u00edan para nuestros antepasados y, quiz\u00e1, todav\u00eda no hemos tenido tiempo de esquivarlos desde el punto de vista gen\u00e9tico. Por ejemplo, podemos evitar el ataque de una v\u00edbora, pegando un salto, incluso si s\u00f3lo la vislumbramos por el rabillo del ojo, o evitar el ataque de un perro (o un lobo) en cuanto gru\u00f1e y nos ense\u00f1a los dientes. Pero, quiz\u00e1, todav\u00eda no hemos aprendido a manejar con la misma eficacia los cambios de los sem\u00e1foros. Es decir, tomamos las decisiones como especie animal que somos pero es posible que esas decisiones no sean totalmente eficaces en el mundo moderno. Por si acaso, no estar\u00eda mal que procrastinasemos de vez en cuando.<\/p>\n<p> Adem\u00e1s, varios trabajos recientes parecen demostrar que nuestra mente toma, sin ser consciente de ello (es decir, cuando procrastina, o echa la siesta), la decisi\u00f3n m\u00e1s adecuada en muchos de los asuntos que se nos presentan en nuestra vida. Cuando nos enfrentamos a una decisi\u00f3n dif\u00edcil, intentamos tomar el camino m\u00e1s adecuado, sondeamos todas las acciones posibles, hacemos listas de pros y contras e, incluso, todo ello supone muchas noches sin dormir. Y, sin embargo, a veces, la soluci\u00f3n aparece cuando menos lo esperamos. As\u00ed lo afirma Jeffrey Beck y su grupo, de la Universidad de Rochester, en Nueva York. Incluso Chen-Bo Zhong, de la Universidad de Toronto, en Canad\u00e1, afirma que para problemas especialmente complejos, la manera de pensar inconsciente, que es no lineal y no es anal\u00edtica, es la mejor. Sin embargo, John Payne y sus colegas, de la Universidad Duke, de Durham, en Estados Unidos, afirman que el inconsciente s\u00f3lo funciona a veces y un poco a su capricho y que es mejor meditar conscientemente y con todos los elementos del problema ante nosotros. Como ven, procrastinar est\u00e1 bien a veces, sobre todo cuando el problema es dif\u00edcil y complejo, pero no siempre funciona y, a menudo, es mejor pensar despiertos que intentar intuir dormidos.<\/p>\n<p> Sin embargo, hay una actividad en que est\u00e1 demostrado que lo mejor es no hacer nada y es, curiosamente, en el f\u00fatbol. Michael Bar-Eli y sus colaboradores, de la Universidad Ben-Gurion del Negev, en Beer Sheva, Israel, han demostrado que en los lanzamientos de penalt\u00edes lo mejor es que el portero procrastine, es decir, que espere quieto en el centro de la porter\u00eda y as\u00ed tendr\u00e1 un 33,3% de probabilidades de pararlo. Si se lanza a la izquierda, tiene un 14,2 %, y a la derecha, un 12,6%. Y, a pesar de todo, s\u00f3lo un 6,3% de los porteros de f\u00fatbol profesionales se mantienen inm\u00f3viles en los lanzamientos de penalt\u00edes. Como ven, a veces hay que procrastinar, aunque s\u00f3lo sea unos segundos.<\/p>\n<p> *Albarrac\u00edn, D., I.M. Handley, K. Noguchi, K.C. Mcculloch, H. Li, J. Leeper, R.D. Brown, A. Earl &#038; W.P. Hart. 2008. Increasing and decreasing motor and cognitive output: A model of general action and inaction goals. <EM>Journal of Personality and Social Psychology<\/EM> 95: 510-523.<\/p>\n<p> *Bar-Eli, M., O.H. Azar, I. Ritov, Y. Keidar-Levin &#038; G. Schein. 2007. Action bias among elite soccer goalkeepers: The case of penalty kicks. <EM>Journal of Economic Psychology<\/EM> 28: 606-621.<\/p>\n<p> *Beck, J.M., W.J. Ma, R. Kiani, T. Hanks, A.K. Churchland, J. Roitman, M.N. Shadlen, P.E. Latham &#038; A. Pouget. 2008. Propabilistic population codes for bayesian decision making. <EM>Neuron <\/EM>60: 1142-1152.<\/p>\n<p> *Payne, J.W., A. Samper, J.R. Bettman &#038; M.F. Luce. 2008. Boundary conditions on unconscious thought in complex decision making. <EM>Psychological Science <\/EM>19: 1118-1123.<\/p>\n<p> *Shafir, S., T. Reich, E. Tsur, I. Erev &#038; A. Lotem. 2008. Perceptual accuracy and conflicting effects of certainty on risk-taking behaviour. <EM>Nature <\/EM>453: 917-921.<\/p>\n<p> *Zhong, C.-B., A. Dijksterhuis &#038; A.D. Galinsky. 2008. The merits of unconscious thought in creativity. <EM>Psychological Science <\/EM>19: 912-918.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacer o dejar para m\u00e1s tarde; como vimos en el post anterior, diferir o retrasar es procrastinar. Sin embargo, a veces, es bueno procrastinar a pesar de la presi\u00f3n a hacer algo que nuestra cultura nos obliga a resolver con rapidez. 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