{"id":242,"date":"2008-12-30T17:40:00","date_gmt":"2008-12-30T17:40:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=242"},"modified":"2008-12-30T17:40:00","modified_gmt":"2008-12-30T17:40:00","slug":"juveniles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/12\/30\/juveniles\/","title":{"rendered":"Juveniles"},"content":{"rendered":"<p>Fue J. Verhulst, aquel autor del que ya hemos tratado no recuerdo en qu\u00e9 post y que hac\u00eda estad\u00edsticas sobre cualquier cosa, quien en 1992 ya avis\u00f3 de que la distribuci\u00f3n de las fechas de nacimiento de los jugadores de f\u00fatbol no era la habitual de la poblaci\u00f3n en general. Por ejemplo, en las ligas de Holanda, B\u00e9lgica y Francia hay el doble de jugadores nacidos en agosto que en julio. El autor sugiere que esta diferencia viene dada por el mecanismo reglamentario de paso por edad de una categor\u00eda a otra en la fase juvenil de cada jugador.<\/p>\n<p> A\u00f1os m\u00e1s tarde, Werner Helsen y su grupo, de la Universidad Cat\u00f3lica de Lovaina, en B\u00e9lgica, intentaron probar esta hip\u00f3tesis. Estudiaron la fecha de nacimiento de 2175 jugadores de categor\u00edas juvenil e inferiores en 10 pa\u00edses europeos (entre ellos, Espa\u00f1a) que participaron en campeonatos internacionales representando a sus pa\u00edses o a sus clubs. En todas las edades (sub 15, sub 16, sub 17 y sub 18) hay una mayor representaci\u00f3n de jugadores nacidos en el primer cuarto del a\u00f1o, es decir, en enero, febrero y marzo. Es obvio, para los autores del estudio, que esto ocurre porque, con el cambio de edad y categor\u00eda, los j\u00f3venes nacidos en esos meses son los mayores del grupo de edad y esto, en esta fase de crecimiento, puede significar una gran diferencia de fuerza f\u00edsica y habilidad. Espa\u00f1a no se separa de la tendencia general.<\/p>\n<p> Si uno ha visto alguna vez alg\u00fan partido de estas categor\u00edas inferiores a juveniles, se habr\u00e1 dado cuenta de inmediato de la extra\u00f1a conducta de los padres de los jugadores que, por otra parte, forman la mayor parte del p\u00fablico asistente. Est\u00e1n furiosos, indignados y chillones la mayor parte del tiempo y contra casi todos los presentes, incluidos sus propios hijos; o, sobre todo, con sus hijos. Jay Goldstein y Seppo Iso-Ahola, de la Universidad de Maryland, estudiaron este extraordinario comportamiento siguiendo la conducta de 340 padres de jugadores de f\u00fatbol, chicos y chicas, de entre 8 y 16 a\u00f1os. Qui\u00e9n sabe si esta conducta tiene que ver con la distribuci\u00f3n por fechas de nacimiento que nos han revelado Verhulst y Helsen. Pero no, m\u00e1s bien el par\u00e1metro principal es la buena o mala educaci\u00f3n de los padres. <\/p>\n<p> Goldstein y Iso-Ahola encuentran padres que corresponden a dos categor\u00edas: los que controlan, que se enfurecen en cuanto detectan algo que suponen va contra su ni\u00f1o o ni\u00f1a, en insultan, gritan y amenazan a los \u00e1rbitros, entrenadores, jugadores del otro equipo y a sus hijos; en cambio, los padres que dan autonom\u00eda a sus hijos, asumen la responsabilidad de su propio comportamiento y promueven, adem\u00e1s, la del hijo en todos los lances del juego. Aproximadamente el 53% de los padres confiesan que se enfadan por lo menos algo durante el partido, y un 40% reconoce que su furia les lleva desde refunfu\u00f1ar hasta gritar e incluso a entrar en el campo de juego. Los autores les sugieren incluso que hagan yoga para aprender a controlarse, puesto que su comportamiento no es bueno para nadie, y mucho menos para sus hijos. Tambi\u00e9n aconsejan a los dirigentes de los clubs que los expulsen del campo y, en casos extremos, que los prohiban asistir a los partidos. En fin, nada que no supi\u00e9ramos, pero ahora arropado de encuestas y estad\u00edsticas.<\/p>\n<p> *Goldstein, J.D. &#038; S.E. Iso-Ahola. 2008. Determinants of parents&#8217; sideline-rage emotions and behaviors at youth soccer games. <EM>Journal of Applied Social Psychology <\/EM>38: 1442-1462.<\/p>\n<p> *Helsen, W.F., J. van Winckel &#038; A.M. Williams. 2005. The relative age effect in youth soccer across Europe. <EM>Journal of Sports Sciences <\/EM>23: 629-636.<\/p>\n<p> *Verhulst, J. 1992. Seasonal birth distribution of west European soccer players: a possible explanation. <EM>Medical Hypotheses <\/EM>38: 346-348.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue J. Verhulst, aquel autor del que ya hemos tratado no recuerdo en qu\u00e9 post y que hac\u00eda estad\u00edsticas sobre cualquier cosa, quien en 1992 ya avis\u00f3 de que la distribuci\u00f3n de las fechas de nacimiento de los jugadores de f\u00fatbol no era la habitual de la poblaci\u00f3n en general. 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