{"id":239,"date":"2008-12-24T16:00:00","date_gmt":"2008-12-24T16:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=239"},"modified":"2008-12-24T16:00:00","modified_gmt":"2008-12-24T16:00:00","slug":"y-mas-alcohol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/12\/24\/y-mas-alcohol\/","title":{"rendered":"&#8230;y m\u00e1s alcohol"},"content":{"rendered":"<p>Es un problema a nivel mundial la relaci\u00f3n entre el alcohol y los accidentes de tr\u00e1fico. En general, son las patrullas de polic\u00eda de tr\u00e1fico y los puntos de toma de alcoholemia los sistemas m\u00e1s generales para controlar el desastre que suponen los miles de muertos y heridos a causa de la conducci\u00f3n bajo los efectos del alcohol. Ya hemos visto que incluso quien lo hace piensa que conduce mejor que quien no bebe. Sin embargo, Cynthia Goss y sus colaboradores, de la Escuela de Salud P\u00fablica de Colorado, aseguran que no est\u00e1 plenamente demostrado que el aumento de los controles polic\u00edacos disminuyan el n\u00famero de accidentes. Por ejemplo, en Estados Unidos, el 4,5% de los conductores aseguran haber conducido bajo los efectos del alcohol durante los \u00faltimos doce meses. Goss y su grupo revisaron 32 estudios ya publicados sobre las intervenciones de la polic\u00eda contra la conducci\u00f3n y el alcohol. En la mayor\u00eda de los estudios los controles aumentan durante meses, como media, quince meses. Disminuyen los accidentes y las muertes pero no es estad\u00edsticamente significativo debido a la poca calidad y al mal planteamiento de los trabajos. Sin embargo, tanto los polic\u00edas como el grupo de Goss, tienen la sensaci\u00f3n de que la sola presencia de la polic\u00eda frena la conducci\u00f3n bajo los efectos del alcohol, incluso hasta en un 24% seg\u00fan algunos expertos. Sin embargo, no est\u00e1 probado; en general, es m\u00e1s una sensaci\u00f3n que una prueba cient\u00edfica.<\/p>\n<p> Sin embargo, otros estudios relacionan el alcohol con violencia y muerte. Joel Ray y sus colegas, de la Universidad de Toronto, han demostrado que existe un mayor riesgo de acabar en el hospital despu\u00e9s de un asalto violento si las ventas de alcohol aumentan en el entorno donde vive la v\u00edctima. En la provincia de Ontario, el alcohol se vende en tiendas del Estado y en los bares, por tanto, es sencillo cu\u00e1nto se ha vendido en un lugar y tiempo determinados. Los autores localizaron a 3212 personas hospitalizadas despu\u00e9s de un asalto violento en un periodo de 32 meses. Por cada mil litros de alcohol vendidos diariamente el riesgo de asalto aumentaba un 18% para los hombres, un 21 % para los j\u00f3venes de 13 a 20 a\u00f1os, y un 19% para cualquiera que viva en una zona urbana. El 36% de los ataques implicaban el uso de navajas o armas contundentes, y el 48% fueron el resultado de peleas sin armas. Como tambi\u00e9n se vende alcohol en los bares, quiz\u00e1 estos resultados est\u00e9n subestimados respecto al consumo de bebidas, pero parece evidente que se debe restringir su venta fuera de los lugares habituales (bares, pubs, etc\u00e9tera).<\/p>\n<p> \u00bfY c\u00f3mo conseguir que disminuya el consumo de alcohol? Pues una soluci\u00f3n la encontramos en Alaska: subir los impuestos sobre su consumo. Alexander Wagenaar y sus colaboradores, de la Universidad de Florida, han estudiado la relaci\u00f3n entre los impuestos sobre el alcohol en Alaska y el descenso de las muertes relacionadas con la bebida. Disminuyen el c\u00e1ncer oral y de mama, las enfermedades del h\u00edgado o los envenenamientos con alcohol (coma et\u00edlico y dem\u00e1s variantes). Seg\u00fan los autores, el aumento de los impuestos es de dos a cuatro veces m\u00e1s eficaz para disminuir su consumo que los programas educativos en las escuelas o en los medios de comunicaci\u00f3n. Los impuestos subieron en 1983 y en 2002; en el primer a\u00f1o, las muertes disminuyeron en un 29%, y en 2002 en un 11% m\u00e1s. La respuesta es r\u00e1pida y su efecto tarda a\u00f1os en olvidarse. En conclusi\u00f3n, que es Hacienda y no Sanidad quien debe dirigir la lucha contra el alcohol (no tiene nada que ver pero Elliot Ness y sus &#8220;Intocables&#8221; pertenec\u00edan al Departamento del Tesoro).<\/p>\n<p> *Goss, C.W., L.D. Van Bramer, J.A. Gliner, T.R. Porter, I.G. Roberts &#038; C. DiGiuseppi. 2008. Increased police patrols for preventing alcohol-impaired driving. <EM>Cochrane Database of Systematic Reviews<\/EM> Issue 4, Art. No.: CD005242. DOI:10.1002\/14651858.CD005242.pub2.<\/p>\n<p> *Ray, J.G., R. Moineddin, C.M. Bell, D. Thiruchelvam, M.I. Creatore, P. Gozdyra, M. Cusimano &#038; D.A. Redelmeier. 2008. Alcohol sales and risk of serious assault. <EM>PLoS Medicine<\/EM> 5: e104.<\/p>\n<p> *Wagenaar, A.C., M.M. Maldonado-Molina &#038; B.H. Wagenaar. 2008. Effects of alcohol tax increases on alcohol-related disease mortality in Alaska: Time-series analyses from 1976 to 2004. <EM>American Journal of Public Health<\/EM> DOI: 10.2105\/AJPH.2007.131326.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un problema a nivel mundial la relaci\u00f3n entre el alcohol y los accidentes de tr\u00e1fico. En general, son las patrullas de polic\u00eda de tr\u00e1fico y los puntos de toma de alcoholemia los sistemas m\u00e1s generales para controlar el desastre que suponen los miles de muertos y heridos a causa de la conducci\u00f3n bajo los [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=239"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}