{"id":230,"date":"2008-12-06T20:44:00","date_gmt":"2008-12-06T20:44:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=230"},"modified":"2008-12-06T20:44:00","modified_gmt":"2008-12-06T20:44:00","slug":"cerdos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/12\/06\/cerdos\/","title":{"rendered":"Cerdos"},"content":{"rendered":"<p>La conducta natural de los cerdos criados en el campo es moverse al azar y comer, escarbar y beber de 10 a 12 veces por d\u00eda, mientras dure la luz natural. Por el contrario, los cerdos encerrados en pocilgas suelen recibir alimento 2 \u00f3 3 veces al d\u00eda, y el animal come todo lo que le echan en los siguientes 15 minutos; m\u00e1s o menos, los cerdos en pocilga dedican a comer un 5% del tiempo que dedican a alimentarse en libertad. Pero Eva Persson y su grupo, de la Universidad Sueca de Ciencias Agr\u00edcolas de Skara, decidieron averiguar cu\u00e1l de estos dos comportamientos era m\u00e1s eficaz para conseguir un engorde m\u00e1s r\u00e1pido en cautividad. En realidad, dejando aparte el muy ib\u00e9rico sistema espa\u00f1ol de conseguir un buen jam\u00f3n de bellota, supongo que ya quedan pocos cerdos en Europa que no pasen toda su vida encerrados en una pocilga (por cierto, \u00bftambi\u00e9n es este el comportamiento habitual de nuestros cerdos de pata negra?).<\/p>\n<p> Persson y sus colegas utilizaron 360 cerdos, con un peso entre 27 y 112 kilogramos en vivo, divididos en dos grupos de 180, uno experimental y el otro control; luego los separaron en pocilgas con nueve cerdos en cada una de ellas. Al grupo control le dieron tres comidas al d\u00eda y al experimental, nueve. Siempre en alimento l\u00edquido, m\u00e1s f\u00e1cil de preparar en el laboratorio, manejar y pesar para controlar las raciones; posteriormente, relacionaron el alimento ingerido con el peso, el sexo y el tiempo del experimento. Al final del estudio, los animales son sacrificados y se examina su tubo digestivo anterior, en concreto, el es\u00f3fago y el est\u00f3mago.<\/p>\n<p> Y este examen es uno de los resultados m\u00e1s interesantes del trabajo: hay m\u00e1s lesiones g\u00e1stricas en los cerdos que reciben m\u00e1s comidas al d\u00eda. Pero tambi\u00e9n engordan m\u00e1s: una media de 804 gramos por d\u00eda frente a los 697 gramos al d\u00eda de los cerdos alimentados tres veces al d\u00eda. <\/p>\n<p> Seg\u00fan los autores, no merece la pena, frente a la m\u00ednima mejora en el engorde, dar a los cerdos de comer m\u00e1s de tres veces al d\u00eda, ya que a mayor n\u00famero de comidas, tienen m\u00e1s lesiones g\u00e1stricas y \u00e9stas pueden ser peligrosas, incluso hasta la muerte, para la salud del cerdo. Achacan estas lesiones a la lucha que se produce en la pocilga cada vez que se les da de comer; recordar que comen todo lo que les echan en unos 15 minutos. Esto implica que, a m\u00e1s comidas, m\u00e1s estr\u00e9s y m\u00e1s heridas.<\/p>\n<p> Adem\u00e1s y por otras razones, hay que tener cuidado con estos cerdos en cautividad. Tengan o no tengan comida en cantidad suficiente, a los cerdos en engorde les encanta meter la cola de sus compa\u00f1eros de pocilga en la boca y chuparla suavemente (\u00bfel chupete de las cr\u00edas de nuestra especie?). Pero, claro est\u00e1, si esto se repite con frecuencia, al final se producen heridas, infecciones, abcesos y dem\u00e1s desgracias que pueden acabar con que el pobre cerdo chupado se quede sin cola y con una fea herida encima del trasero o, peor, muerto si la infecci\u00f3n es grave. Seg\u00fan Christine Moinard y su grupo, de la Universidad de Bristol, en Inglaterra, entre el 3 y el 9% de los cerdos ingleses tienen mordiscos en la cola.  Incluso hay granjeros que, con escaso \u00e9xito, han intentado ense\u00f1ar a sus cerdos a no morder la cola a sus hermanos. Como tratamiento preventivo, en Inglaterra, se utiliza el m\u00e1s directo: m\u00e1s o menos, al 80% de los cerdos ingleses les cortan la cola.<\/p>\n<p> Es curioso que no haya conseguido enterarme de cu\u00e1ntos cerdos muerden la cola de sus colegas de pocilga; esto me lleva a pensar que lo hacen todos. Sin embargo, s\u00f3lo entre el 3 y el 9% son los chupados. De todas formas, si que debe haber alguno que muerde m\u00e1s que otros pues, seg\u00fan Johan Zonderland y su equipo, del Grupo de Ciencias Animales de Wageningen, en Holanda, entre los posibles sistemas de prevenci\u00f3n de mordeduras est\u00e1 el retirar al mordedor de la pocilga (y supongo que llevarlo directamente al matadero; no creo que chupar la cola a los colegas lleve directamente al lujo de una pocilga individual). En el experimento de estos holandeses se observa que sus cerdos son distintos a los ingleses. Utilizan 960 cerdos distribuidos en pocilgas de 10 y, si no se pone paja en el suelo de la pocilga dos veces al d\u00eda, m\u00e1s del 50% de las pocilgas tienen alg\u00fan cerdo con mordeduras en la cola. Si hay paja, el porcentaje es del 8%, similar al de los cerdos ingleses (que, seguramente, siempre tienen paja en sus pocilgas).<\/p>\n<p> En fin, que ya ven, si los cerdos no comen a su debido tiempo, se dedican al chupete, y el m\u00e1s cercano que encuentran es la cola de sus compa\u00f1eros de pocilga.<\/p>\n<p> *Moinard, C., M. Mendl, C.J. Nicol &#038; L.E. Green. 2003. A case control study of on-farm risk factors for tail biting in pigs. <EM>Applied Animal Behaviour Science <\/EM>81: 333-355.<\/p>\n<p> *Persson, E., M. W\u00fclbers-Mindermann, C. Berg &#038; B. Algers. 2008. Increasing daily feeding occasions in restricted feeding strategies does not improve performance or well being of fattening pigs. <EM>Acta Veterinaria Scandinavica <\/EM>50: 24, <SPAN class=fm-vol-iss-date>doi: 10.1186\/1751-0147-50-24.<\/SPAN><\/p>\n<p> <SPAN class=fm-vol-iss-date>*Zonderland, J.J., M. Wolthuis-Fillerup, C.G. van Reenen, M.B.M. Bracke, B. Kemp, L.A. den Hartog &#038; H.A.M. Spoolder. 2008. Prevention and treatment of tail biting in weaned piglets. <EM>Applied Animal Behaviour Science <\/EM>110: 269-281. <\/SPAN><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La conducta natural de los cerdos criados en el campo es moverse al azar y comer, escarbar y beber de 10 a 12 veces por d\u00eda, mientras dure la luz natural. Por el contrario, los cerdos encerrados en pocilgas suelen recibir alimento 2 \u00f3 3 veces al d\u00eda, y el animal come todo lo que [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/230"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=230"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/230\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}